14/10/09

La Horde


TITULO ORIGINAL: La horde (The Horde)
AÑO: 2009
DURACIÓN: min.
PAÍS: Francia
DIRECTOR: Yannick Dahan, Benjamin Rocher
GUIÓN: Arnaud Bordas, Yannick Dahan, Stéphane Moïssakis, Nicolas Peufaillit, Benjamin Rocher
MÚSICA: Christopher Lennertz
FOTOGRAFÍA: Julien Meurice
REPARTO: Eriq Ebouaney, Jo Prestia, Jean-Pierre Martins, Aurélien Recoing, Claude Perron, Alain Figlarz, Doudou Masta, Yves Pignot, Antoine Oppenheim, Laurent Demianoff, Sébastien Peres
PRODUCTORA: Capture The Flag Films

La Horde nos cuenta una gran batalla que podría acabar con el mundo entre policías, gansters y zombis. Al norte de París, un grupo de policías corruptos intenta vengar la muerte de uno de los suyos en un edificio que sirve de escondite para el ganster culpable. En medio del enfrentamiento entre ambos, algo inimaginable sucede, una horda de criaturas sanguinarias y caníbales invaden el edificio atacando salvajemente a todos. Inesperadas alianzas nacerán cuando vean su vida en peligro.

Como en miles de sitios se habrá leído ya, el gran referente de esta película parte de Asalto a la comisaría del Distrito 13 de John Carpenter y La Noche de los muertos vivientes de G.Romero. La verdad, es que el planteamiento global suena típico pero a medida que avanza se va tornando más y más interesante, aunque el arranque no haga justicia al resto de la cinta.



Salvando las diferencias y el dilema entre zombis e infectados, en La Horde son infectados, pues corren más que Carl Lewis. La Horde se suma a la lista de nuevas producciones como 28 Semanas Después, El Amanecer de los Muertos de Zack Snyder y tantas otras en las que el frenesí y la adrenalina priman por encima de cualquier cosa. Aunque, mucho me temo que no alcanzará el mismo éxito, para un servidor se ha convertido en una cinta a tener en cuenta dentro del género.

La Horde posee una pequeña novedad dentro de este género tan trillado de zombis/infectados, mezcla la tensión del cine policíaco ochentero con miles de infectados intentando entrar en el edificio. El film de Carpenter tiene ese gran paralelismo con La Horde, perfectamente las bandas callejeras de la obra de Carpenter podrían haber sido zombis. Rodada con colores sobre expuestos que le dan ese aire setentero que tanto echamos de menos, claro que, la indumentaria de los personajes es mucho más actual, pero mantiene el reflejo de los 70. Los escenarios recuerdan en algunos momentos a Death Wish con Charles Bronson como protagonista, sobre todo al principio.



Los efectos especiales la dotan de gran realismo sin caer en la exageración de los efectos especiales que realiza habitualmente Tom Savini. La banda sonora es muy buena y realza la tensión visual, que no es poca. El guión no es que aporte nada innovador pero logra sacarnos más de una carcajada y aplausos con algunas de sus frases de ácido humor negro, además, de las situaciones perpetradas por el típico personaje clave que ameniza la película con sus acciones.



Como resultado tenemos tensión y frenesí pero sin perder el sentido del humor. Aunque, esta se podría decir que ha sido la única película seria de zombis (su humor reside únicamente en el guión) en todo el festival de Sitges que ha apostado por el género (igual que cada año) pero con un registro mucho más humorístico, como por ejemplo Zombieland, Doghouse e incluso Survival of the Dead que está en el límite de pasar a pura comedia zombi.

Puntuación