25/11/09

Brüno

TÍTULO ORIGINAL: Brüno
AÑO: 2009
DURACIÓN 81 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Larry Charles
GUIÓN: Sacha Baron Cohen, Anthony Hines, Dan Mazer
MÚSICA: Erran Baron Cohen
FOTOGRAFÍA: Anthony Hardwick, Wolfgang Held
REPARTO: Sacha Baron Cohen, Alice Evans, Trishelle Cannatella, Sandra Seeling, Candice Cunningham, Ben Youcef, Emerson Brooks, Todd Christian Hunter, David Hill, Tom Yi, Amy Tiehel, Kea Könneker, Alexander von Roon, Chigozie Orukwowu, Bono, Chris Martin, Elton John, Slash, Snoop Dogg, Sting, Paula Abdul
PRODUCTORA: Everyman Pictures / Four by Two / Media Rights Capital

Sacha Baron Cohen retorna con la misma formula aplicada en Borat, aquel intrépido reportero de Kazajistán que se fue a América para trasladar en forma de video documental las costumbres de la gran potencia mundial, a su pueblo. Ahora retorna Bruno un reportero gay, con cierta obsesión por la moda y por el culto al cuerpo que tras ser repudiado de la alta sociedad por un incidente en un desfile de modelos, buscará la manera mas underground posible de volver a ser famoso.

En ambos casos el personaje está inventado e interpretado por el mismo Sacha, pero hay diferencias notables en el rol de cada personaje que interpreta. Mientras que en Borat representaba a un personaje más inocente y sin maldad aparente, pero con unas costumbres tan retrogradas y de cazique, que se podía pensar en un ser con maldad. En Bruno, interpreta a un personaje pícaro y mentalmente degenerado que busca llamar la atención para conseguir su propósito.

Argumentalmente, en ambos films se aplica la misma fórmula de falso documental, pero con diferentes resultados. Borat es social y políticamente incorrecta, puesto que las costumbres del reportero, resultan ser escandalosas y realmente machistas, chocando enormemente en el estado Americano, muy conservador y patriótico.


Sin embargo, Bruno es más desinhibido viaja por todo el planeta en busca del éxito y la fama a cualquier precio, el resultado es más crítico hacia los medios de comunicación, shows televisivos y la alta sociedad. Y aunque, la idea intenta emular reacciones autenticas por parte de la muchedumbre, un gentío que se escandaliza ante tales improperios, dudé de ello en su momento y sigo dudando ahora. Aunque, reconozco que las reacciones son bastante creíbles.

Si bien las dos películas, a mí parecer, cometen el mismo fallo. Tienen grandes sketches que te harán reír bastante, pero tienen otros momentos totalmente de relleno que no conducen a ningún sitio importante o risible. La suerte, es que en ambas la duración no excede de los 80 minutos, haciéndolas más llevaderas.

Bruno busca mucho más el escándalo en el aspecto visual, que no en el moral. Que fue el caso de Borat, resultó innovadora, pero no fue la revolución que pretendió, al menos para mí. Tanto Borat como Bruno, resultan entretenidas y tienen grandes momentos de consumo rápido. No serán recordadas como algo totalmente revolucionario dentro de los shows mediáticos o falsos documentales, sino más bien como algo divertido y curioso de ver.

Puntuación

2 comentarios:

  1. Pues yo me reí las tripas con las burradas de Brüno. Anda que no las lía (sigo intentando imaginarme entre la multitud de tejanos furibundos en el combate de Ultimate Fighting o en mitad de esa entrevista al miembro de Hamás). Como bien dices no marcará un antes y un después, pero de lo bestia que llega ser en ocasiones no pude parar de reirme. Distinta, irreverente y tan freak como las dos anteriores, pero visualmente mucho más cañera.

    Por cierto, yo soy de los que creen que un buen número de reacciones son ciertas, aunque aún no determino cuales (esta si).

    Un saludo criticonos!

    ResponderEliminar
  2. Hombre yo también "revente" en algunos momentos, tengo sangre no orchata. Pero en conjunto global la cinta es floja.

    ResponderEliminar