12/11/09

Destino final 4


Destino final 4 poster TÍTULO ORIGINAL: The Final Destination 3D
AÑO: 2009
DURACIÓN: 82 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: David R. Ellis
GUIÓN: Eric Bress
MÚSICA: Brian Tyler
FOTOGRAFÍA: Glen MacPherson
REPARTO: Krista Allen, Nick Zano, Richard T. Jones, Shantel VanSanten, Stephanie Honore, Andrew Fiscella
PRODUCTORA: New Line Cinema / LivePlanet

Nick O’Bannon y unos amigos acuden a un circuito de carreras para presenciar una prueba del Nascar. Durante ésta tiene lugar un terrible accidente que conlleva desastrosas consecuencias para el estadio. Pero Nick descubre que se trata de sólo una visión de algo que está a punto de suceder, y junto con otras doce personas consigue salir del recinto y escapar de una tragedia segura. Pensando que han burlado a la muerte, el grupo continúa con su vida, pero desafortunadamente para Nick, Lori y sus amigos sólo es el principio, ya que la muerte no deja cabos sueltos, y regresará para llevarse a los supervivientes de una manera brutal.

Con esta extensa sinopsis de la que creo que no hacía falta explicar tanto, nos llega la cuarta entrega de esta franquicia. Que en la actualidad, es una de las pocas, por no decir la única, que desde su debut en el año 2000 sigue el mismo esquema sin cambiar ni un ápice en su desarrollo, pero aun así, gracias a sus espectaculares e ingeniosas muertes consigue mantenerte pegado a la butaca en cada nueva entrega.

Como bien se sabe, el planteamiento es siempre el mismo. Todo empieza con la clásica visión del futuro en el que uno de los personajes predice la catástrofe evitando la muerte de un grupo de personas. En esta parte la brutalidad de las muertes en su prologo, puede hacerte pensar que la cosa caerá en un pozo conforme avance la historia, pero no es así. Es cierto, que el arranque es demasiado espectacular, siendo difícil de superar, pero el nivel se mantiene el resto del filme.




Aunque, la originalidad de las muertes merma un poco respecto a las anteriores entregas, con resultados mucho más estilizados, en esta secuela de la franquicia, se deja paso a muertes más sucias y cercanas a la serie B, con algún que otro efecto especial de la marca Tom Savini.

El punto a favor y reclamo de esta entrega es sin duda el efecto 3D, que después de la decepción que sufrí en The Hole 3D de Joe Dante, después de pagar cerca de 10€, solamente noté el efecto de profundidad.
Está muy bien, pero la idea de esquivar objetos por acto reflejo, es mucho más atractiva. Además por ese precio, si me dan descargas eléctricas en algún momento puntual para realzar el efecto, no me quejaré.

Aunque me sigue pareciendo caro, esta vez después de pagar el mismo precio y adquirir las dichosas gafas, he de reconocer que la experiencia ha valido la pena.

Es lógico que ante el aluvión de producciones en 3D que se nos viene encima, David R. Ellis, que ya dirigió en 2D la segunda entrega de la saga, recurre a esta nueva técnica digital todavía por explotar, y creo, que bien utilizada puede dar mucho de sí, aunque, espero que el porcentaje de películas en 3D sea moderado.



Desde su primera entrega hasta la presente, no existen giros argumentales ni explicaciones tediosas pero jamás ha pretendido lo contrario, algo que me gusta, ante todo, sinceridad.
Simplemente su argumento se limita a mostrar muerte tras muerte y nos va jodiendo la retina. Aunque las ganas de que la siguiente muerte supere a la anterior crece en nuestro interior como el de un asesino en serie.

Otra pequeña diferencia, es que no hace tanta mención a la muerte como ente o presencia, si no más como una serie de sucesos siniestros y oscuros que conducen a nuestros protagonistas a unas muertes menos originales, pero si mas grotescas.

La banda sonora me pareció completamente acorde a la brutalidad de las imágenes y, sin duda, los créditos iníciales y finales son la bomba, sencillos a la par que efectivos, sobre todo, los que forman parte del final. Tan disfrutable como toda la franquicia.

Puntuación