7/12/09

Aterriza como puedas II


TÍTULO ORIGINAL: Airplane II: The Sequel
AÑO: 1982
DURACIÓN: 85 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Ken Finkleman
GUIÓN: Ken Finkleman
MÚSICA: Elmer Bernstein
FOTOGRAFÍA: Joseph Biroc
REPARTO: Robert Hays, Julie Hagerty, Lloyd Bridges, Peter Graves, William Shatner, Chad Everett, Sonny Bono, Raymond Burr
PRODUCTORA: Paramount

Años después de que salvara heroicamente las vidas de los pasajeros de un avión Jumbo, cuya tripulación cayó intoxicada, Ted Striker trabaja como piloto de pruebas de la nueva Lanzadera lunar. Sin embargo, será enviado a una institución mental tras estrellar su nave de pruebas, a pesar de no tener la culpa. Cuando se entere de que el mismo tipo de nave se utilizará para realizar el primer vuelo lunar comercial, escapará e intentará evitarlo por todos los medios.

Secuela prácticamente calcada a su antecesora, se puede decir que se repite la misma película. Una disparatada historia llena de chistes previsibles y situaciones surrealistas, en su momento pudo tener alguna gracia, pero ahora es algo delirante. El argumento es simple, pero constantemente cuelan bromas y situaciones absurdas fuera de contexto. El tipo de humor es comparable actualmente a series de animación como Padre de familia, que beben de este tipo de películas sin normas, donde los guionistas competían para ver quien escribía la burrada más tonta.

El director Ken Finkleman también se ocupa del guión de está delirante continuación, solo tiene otra película más como director en 1985 titulada Head Office, el resto han sido trabajos para televisión. En está ocasión también cuentan con la participación del compositor Elmer Bernstein (Heavy Metal, An American Werewolf in London, Airplane!, Ghost Busters, entre muchas otras) y también repite parte del reparto de la anterior película. El resultado es un cúmulo de gags, muchos son calcos de la anterior entrega y todo ello con la desfachatez de aprovechar el éxito de una película que tampoco tiene razón de ser. La sensación es la misma que escuchar un chiste malo que ya conoces, pero que de todas formas te hace gracia. Uno de los momentos más delirantes es la aparición de William Shatner, parodiándose a si mismo en un excéntrico papel.

El apartado técnico de la película es sorprendentemente malo, pero con resultados curiosamente aceptables, dentro de lo absurdo incluso están bien aprovechados. Escenarios de cartón piedra, paneles de luces que parpadean constantemente, maquetas cutres, pero gracioso al fin y al cabo. Es cierto que con la película ríes por no llorar, aunque en algún momento puedes llorar de la risa, con tantas bromas absurdas el cerebro sufre un cortocircuito. Gracias a Airplane! se creó esta absurda secuela, uno de los pistoletazos para una ristra de comedias con el mismo espíritu, un desmadre sin control pero mucho mejor que la gran mayoría de comedias tontas que ahora se estrenan en los cines.

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