4/2/10

Link


TÍTULO ORIGINAL: Link
AÑO:
1986
DURACIÓN:
103 min.
PAÍS:
Estados Unidos
DIRECTOR:
Richard Franklin
GUIÓN:
Everett De Roche
MÚSICA:
Jerry Goldsmith
FOTOGRAFÍA:
Mike Molloy
REPARTO:
Elisabeth Shue, Terence Stamp, Steven Pinner, Richard Garnett, David O'Hara, Kevin Lloyd, Joe Belcher 

El excéntrico zoólogo Dr. Phillip (Terence Stamp) contrata a la estudiante Jane (Elisabeth Shue) como ayudante en su mansión, aislada al borde de un acantilado. El doctor vive con tres chimpancés con los que realiza un estudio sobre la inteligencia de los primates. Cuando Jane se traslada al caserón comienzan a suceder cosas extrañas. Los monos se comportan de un modo siniestro, especialmente uno llamado Link.

Seguramente muchos de vosotros recordaréis esta película y su maravillosa carátula por haberla visto en la estantería dedicada al cine de terror de vuestro videoclub favorito durante la década de los 80. Muchas veces al revisionar una de estas películas sucede que el recuerdo que se tiene supera la propia realidad y es fácil sentirse decepcionado, pero Link es una de esas películas que mantiene el interes incluso hoy en dia, casí 25 años después de su estreno. El responsable de esto es el director australiano Richard Franklin que antes había dirigido entre otras cosas el thriller sobrenatural Patrick en 1978 y la secuela de nada menos que Psicosis (Psicosis II: El regreso de Norman) en el año 1983. Link es una película que se puede encasillar dentro del género de animales cabroncetes, más concretamente en el de monos ó chimpancés con tendencias psicópatas donde el ejemplo más cercano que me viene a la cabeza (a parte del célebre relato de Poe "Los crimenes de la calle Morgue") es la también genial película de George A. Romero "Monkey Shines" aqui titulada Atracción Diabolica.

El secreto de la película de Franklin es una buena historia de suspense y terror a la vieja escuela, que se toma su tiempo para crear un suspense que va in crescendo hasta transmitirnos un terror real, sin necesidad de elementos sobrenaturales. Todo empieza cuando Jane (Elizabeth Shue), una joven estudiante de zoología conoce al excéntrico doctor Phillips (Terence Stamp), un eminente antropólogo que se dedica a estudiar la inteligencia de los primates, y a su joven "alumno", un chimpancé llamado Imp. Jane acepta un trabajo como ayudante del profesor durante las vacaciones de verano por lo que tendrá que trasladarse a su solitaria y apartada mansión situada al pie de un acantilado que es donde el doctor lleva a cabo sus estudios buscando similitudes entre el hombre y el mono. Una vez Jane llega a la residencia del profesor es cuando conocerá a Voodoo, una chimpancé hembra, y a Link, un Chimpancé ya mayor que viste como un mayordomo, se comporta como tal y debido a su pasado en un circo tiene la extraña aficion de fumar puros y siente una especial predilección por el fuego.

Practicamente toda la acción de la película se desarrolla en la solitaria mansion del dr. Phillips por lo que Franklin no necesita de más personajes para crear una historía de suspense que poco a poco se va transformando en terror. Primero nos introduce a traves del doctor Phillips las características de un chimpance adulto y a modo de macabra anecdota nos da una buena idea de la fuerza salvaje que puede llegar a tener un animal de estas características, al poco descubrimos que el doctor tiene la intención de "jubilar" al viejo chimpancé, pero lo que no sabe es que Link no tiene un pelo de tonto y parece haberse dado cuenta de la situación.

Todo dará un giro inesperado cuando el dr. Phillips desaparece en misteriosas circunstancias. A partir de aqui es cuando comienza el verdadero "in crescendo" de la película, mientras Jane piensa que el doctor se ha marchado y espera su regreso va observando una conducta cada vez más extraña en Link hasta que poco a poco va descubriendo el cada vez más evidente destino que debe haber sufrido su colega doctor y comprende que en esa incomunicada mansión se ha convertido en la prisionera de Link y tendrá que escapar por sus propios medios si quiere sobrevivir.

Tanto el veterano Terence Stamp como una jovencísima Elizabeth Shue (a quién podremos ver este verano acosada por las nuevas pirañas de Alexandre Aja) estan muy correctos en sus papeles, pero el premio de la función se lo lleva Link (felicidades a su entrenador que figura en los creditos como un tal Ray Berwick) que nos ofrece una gran interpretación con inquietantes momentos durante la película como el momento en que Link observa desde la puerta del baño a Jane desnuda con total tranquilidad, mientras uno se pregunta que estará pasando por la cabeza del bicho en ese momento.

Indicar también que la película fue ganadora del premio especial del jurado durante el festival de AVORIAZ 1986. Link es una película sencilla, con una historia que no aporta demasiadas novedades pero que si logra mantener el interes y el suspense hasta su desenlace por lo que termina resultando entretenida. Otros puntos a favor son la ambientación que transmite ese encanto típico ochentero y como no la estupenda partitura obra del mítico Jerry Goldsmith que cuenta con un tema principal realmente carismático y que se llega a identificar con Link a lo largo de la película. Una de esas películas que si conservas un lejano recuerdo puedes volver a ver sin miedo a quedar decepcionado, especialmente si aun te gusta el cine de terror y suspense que se hacía durante la dorada década de los 80.


4 comentarios:

  1. De pequeño me impactó, sobre todo la banda sonora. Siempre he querido una secuela.

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  2. Andá que propuesta más curiosa ahora que estoy reseñando peliculas de monos. Mira que yo patee y patee kilómetros de videoclubs en los 80 y no la recuerdo...

    Saludos!

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  3. Pues en mi infancia esta era una típica de los videoclubs, puede que me suene de unos años después a su fecha de estreno, ya más cerca de los 90.
    Si estas revisionando películas "monas" y quieres ver algo dentro del género terror, Link es una de las mejores propuestas que podras encontrar.

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  4. Estais reviviendo mi añorada etapa de videoclub. Esta tampoco la vi nunca, aunque esa carátula pasó por mis manos cientos de veces. Otra de monos que recuerdo es Atracción Diabólica (George A. Romero), con una mona monje con más mala leche que la Belén Esteban. Y si de interpretaciones de monos se trata, me gustó el papel que desempeña el majete chimpancé que aparece en el Phenoena de Argento.

    Tomo nota y buen fin de semana Criticonos

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