15/4/10

El ataque de los muertos sin ojos


TÍTULO ORIGINAL: El ataque de los muertos sin ojos
AÑO: 1973
DURACIÓN: 91 min.
PAÍS: España
DIRECTOR: Amando de Ossorio
GUIÓN: Amando de Ossorio
MÚSICA: Antón García Abril
FOTOGRAFÍA: Miguel Fernández Mila
REPARTO: Tony Kendall, Fernando Sancho, Esperanza Roy, Frank Braña, José Canalejas, Loreta Tovar, Ramón Lillo, Lone Fleming
PRODUCTORA: Ancla Century Films

Un grupo de templarios que fueron ejecutados por cometer sacrificios humanos, regresa para vengarse. Encerrados en una catedral, un grupo de gente intentará acabar con ellos. Segunda parte de la tetralogía de terror-serie B de Amando de Ossorio, que se completa con "La noche del terror ciego" (1971), "El ataque de los muertos sin ojos" (1973), "El buque maldito" (1974) y "La noche de las gaviotas" (1975).

El Viernes 9 de Abril EL BUQUE MALDITO proyectó en el centro Garcilaso de Barcelona bajo el nombre SPANISH HORROR WEEKEND, la película El ataque de los muertos sin ojos, también titulada en Estados Unidos Return of the blind dead y The return of the evil dead. El director Gallego Amando de Ossorio es conocido por su tetralogía de los templarios, aunque ha participado en bastantes producciones destinadas sobre todo a Estados Unidos, donde cosechaba por entonces mucho más éxito. En nuestro país el cine de terror de serie B durante los 70 no triunfaba en absoluto, excepto en reducidos círculos. La gran mayoría de películas que se producían estaban pensadas para ser rentables en su exportación, de ahí los ínfimos presupuestos con los que se contaban pensando en los beneficios, aunque las vendieran muy baratas era más rentable que el mercado nacional. El cine de terror Español de los años 70 escapaba de toda lógica, eso está reflejado en esta película, se supone que se trata de la secuela de La noche del terror ciego, pero más que una secuela se trata de una reinvención, aunque el resto de películas sobre los templarios tampoco tienen relación, excepto la aparición de estos diabólicos seres.

El ataque de los muertos sin ojos tiene el mismo guión que su antecesora, salvo algunas modificaciones. Se repite el triángulo amoroso, esta vez formado por el alcalde del pueblo interpretado por Fernando Sancho, su actual prometida y sex symbol de la época Esperanza Roy y un antiguo teniente del ejército que trabaja de pirotécnico interpretado por Tony Kendall. En la anterior película los templarios buscaban víctimas para aplacar su sed de sangre tras el ataque de unos pájaros que arrancaron sus ojos. En esta ocasión lo que tratan es de castigar a los descendientes de sus ejecutores, los cuales quemaron sus ojos para que no encuentren el camino al pueblo ante la promesa de los templarios de volver de la muerte para vengarse. La gran diferencia es el presupuesto de la película, mucho mayor que la primera pudiendo observar una gran multitud de extras y un reparto de actores muy conocidos en su momento. De todos modos, los efectos especiales de la película son lamentables, al igual que los recursos que se utilizaron para abaratar costes, como la inclusión de planos que provienen de La noche del terror ciego. Esto produjo fallos de continuidad, esas imágenes estaban ambientadas de noche cuando el resto de la acción transcurre de día, oscurecieron la imagen de los nuevos planos, pero fue insuficiente. Se provocó una mezcla de escenas donde la acción transcurre de noche, con escenas donde el cielo está claro mientras la acción ocurre de forma simultanea.

Uno de los momentos cumbre de la película es la resurrección de los templarios, son muñecos de plástico estáticos saliendo de tumbas, pero el ambiente que transmite esa escena está muy logrado, gracias al apoyo de una banda sonora oscura y agónica. El resto de planos repetitivos de los templarios cabalgando los caballos muertos están muy logrados, aunque se abusa de ellos. Otro detalle es el origen de los caballos zombie, por falta de presupuesto no se pudieron rodar las escenas suficientes para explicar su aparición y queda inconcluso. Pero cuando los templarios adquieren más protagonismo y la película ofrece mayor interés, es cuando los supervivientes logran refugiarse en la iglesia mientras el resto de aldeanos son masacrados por los templarios en las inmediaciones del pueblo. Se consiguen diversas situaciones de tensión, entre los intentos desesperados de escapar y las relaciones entre los personajes. En ese punto siempre se ha comparado el film con La noche de los muertos vivientes, aunque Amando de Ossorio reconocía haber visto el clásico de George A. Romero, esa situación ya estaba influenciada mucho antes por Westerns de Howard Hawks o John Ford.

El desenlace de la película es mediocre, aunque por alguna extraña razón tiene gracia, una respetable producción de Serie B ibérica donde se saltaban las normas y se hacía gala de como conseguir que un bajo presupuesto parezca inexistente. Película nada recomendable para quien ya de por si rehúya del cine de terror. En cambio, es un visionado obligado para quienes lo adoramos, no es una buena película, pero fue muy atrevida en su momento. Algunas escenas están rozando el gore por lo explicitas, todo lo cutre que resulta el montaje final se convierte en "leyenda" y el nombre de Amando de Ossorio queda impreso en la historia del cine de terror nacional.


2 comentarios:

  1. Tengo que volver a verla, aúnque no tengo un buen recuerdo.

    ResponderEliminar
  2. Es mejor de lo que parece ;)

    ResponderEliminar