19/5/10

Karate Kimura


TÍTULO ORIGINAL: Il ragazzo dal kimono d'oro
AÑO: 1987
DURACIÓN: 94 min / Finland: 81 min (cut version)
PAÍS: Italia
DIRECTOR: Fabrizio De Angelis
GUIÓN: Fabrizio De Angelis, Dardano Sacchetti
MÚSICA: Simon Boswell
FOTOGRAFÍA: Alberto Pinori, Silvano Tessicini
REPARTO: Kim Rossi Stuart, Ken Watanabe, Jannelle Barretto, Jared Martin, Janet Agren, Enrico Torralba
PRODUCTORA: Fulvia Film

La película narra la historia de un joven norteamericano que viaja a Filipinas, donde se encuentra trabajando su padre. Su estancia le traerá innumerables problemas al enamorarse de una chica, hasta el punto de ser apaleado y abandonado en medio del bosque. Un anciano maestro de las artes marciales lo encontrará y le enseñará a defenderse ante los ataques.

La película esta escrita, producida y dirigida por Fabrizio De Angelis bajo el seudónimo Larry Ludman, pues la intención fue cubrir la película con una fina superficie de producción americana, sobre todo de cara a su distribución y convertirla en la exploitation de Karate Kid dirigida por John G. Avildsen en 1984. Fuera de su seudónimo, Fabrizio De Angelis es más conocido por ser productor de películas de Lucio Fulci como Lo squartatore di New York, Quella villa accanto al cimitero, E tu vivrai nel terrore - L'aldilà (The Beyond) y otras como 1990: I guerrieri del Bronx y Fuga dal Bronx dirigidas por Enzo G. Castellari. Este intrépido cineasta también es el responsable de la trilogía Thunder y de las seis partes de Il ragazzo dal kimono d'oro. Aunque su filmografía es muy extensa, todos sus trabajos son subproductos y siempre procuraba crear algún vinculo con producciones americanas con el fin de conseguir una mayor distribución de sus películas.

En esta ocasión el Il ragazzo dal kimono d'oro, titulada en Estados Unidos como Karate Warrior y popularmente conocida entre los estantes de videoclub como Karate Kimura, es la elegida para ser comentada. La edición con la que podemos contar en la actualidad en España deja bastante que desear, algo bastante lógico por el tipo de producto, pero no correspondido por su precio. Desde la primera vez que la vi, la portada de Karate Kimura siempre a estado impresa en mi retina. Con un recuerdo muy difuminado, tenía claro que se trata de una película horrible, pero la tentación de hacerme con el dvd y revisionarlo después de tantos años era tan poderosa, que sucumbí a sus cantos de sirena. Bien, tras volver a echar un ojo al kimono amarillo, queda claro que estamos ante un bodrio descomunal, pero como muchas producciones italianas similares, tiene cierta gracia.

Con la premeditada intención de crear paralelismos con Karate Kid, el actor italiano Kim Rossi Stuart protagoniza la historia en el papel del joven norteamericano Anthony Scott, solo que en esta ocasión, el chico no tiene ninguna noción, ni interés alguno en las artes marciales, siendo su mayor pasión el motocross. Solo se trata de una justificación para aclarar como le será de utilidad en una interminable escena de persecución, que tan solo agravará sus problemas con Quino, el malhechor de la historia, interpretado por Enrico Torralba. La estructura de la película es similar al guión de Karate Kid, tenemos al chico nuevo, la chica que lo enamorará y el respectivo rival, que de forma casual se trata de un excelente e imbatible karateka. También hay un torneo, que más que un torneo parece una fiesta de barrio sin ningún tipo de relevancia ni emoción, pero es el escenario donde se desarrolla el desenlace. El plato fuerte de la película es el maestro Kimura, un anciano ermitaño que vive en la soledad de los profundos bosques, se trata del estereotipo de maestro sabio que con el tiempo se convierte en leyenda. Tras encontrar a Anthony Scott herido de gravedad en el bosque y atenderle en su recóndita cabaña, descubre que Quino es el agresor y como no, Quino es el alumno aventajado del maestro Kimura que se pasó al lado oscuro. Ahora es cuando se rompe el molde, pues en esta ocasión no será el alumno quien ruegue ser entrenado por el venerable maestro, es el mismo maestro Kimura que con la intención de vengarse y dar una lección a Quino, decide de forma absurda que Anthony Scott es el elegido para recibir un místico entrenamiento. Como Anthony Scott no tiene ningún interés por las artes marciales, Kimura le insistirá de una manera que roza lo ridículo sin tan siquiera ser una parodia.

La película desde principio a fin derrocha mala calidad, la banda sonora, los planos, las interpretaciones y sobre todo el guión, son de un nivel tan ínfimo que invita a la carcajada. De forma constante se crean situaciones absurdas, tal como avanza el desarrollo de la historia, consigue sorprender el hecho de llegar a rodar seis secuelas, aunque es posible que hayan más tampoco es necesario indagar. En su momento Il ragazzo dal kimono d'oro gozó de cierto éxito en las salas de cine italianas, algo extraño, pero dio pie a conseguir dinero fácil y continuar con la saga. Puede que debido a su descarado plagio y su absurdo guión, el efecto de ver para creer dotara a la película de una personalidad propia, convirtiéndola durante una pequeña temporada en reina del videoclub, pero de la sección más oculta... la sección donde viven los monstruos. Lo más gracioso de la película es el entrenamiento de Anthony, impartido por el maestro Kimura. Es sorprendente, incluso insultante, como en menos de una semana Anthony adquiere todos los conocimientos necesarios para que se le otorgue el máximo honor de ataviarse con el kimono dorado y ser rival para un enemigo de la talla de Quino. El entrenamiento es un sin fin de secuencias absurdas, acompañadas de frases y consejos delirantes que provienen de la curiosa filosofía del maestro Kimura. De ahí, al final del film, todo ocurre de forma precipitada, sin emoción y sin sentido. Así que, se puede abreviar esta reseña dejando claro que Karate Kimura, puede sorprender más de lo que parece. La sorpresa que pueda suscitar es relativa.

4 comentarios:

  1. Con el buen recuerdo que tenía yo de la vaca y el kame.. vaya tela con los italianos. Mencionar también que su curiosa banda sonora es obra del sr. Simon Boswell, el mismo de Aquarius y Demons 2 entre otras...

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  2. Guau¡, yo también recuerdo perfectamente el kimono dorado del protagonista. Perfecta para añorar los 80. A ver si me hago con una copia y la revisiono.

    Gracias por el recuerdo y un saludo.

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  3. Es muy chunga la peli, la banda sonora es muy mala salvo algunos momentos, Boswell tiene mejores trabajos.
    serreina, vas a flipar cuando la veas, tal como comenta el amici Goblin, el recuerdo del “kame” a la vaca era mejor que la cruda realidad, aunque lo mejor de la peli son las frases que van soltando el maestro Kimura y el padre del chaval. Es mejor tomarse la peli con buen humor ;)

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  4. Creo que la frase es perfecta para mí que todavía no la he visto. Tengo paníco...de hacerlo.

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