18/10/10

Vanishing on 7th Street


TÍTULO ORIGINAL: Vanishing on 7th Street
AÑO: 2010
DURACIÓN: min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Brad Anderson
GUIÓN: Brad Anderson, Anthony Jaswinski
MÚSICA: Lucas Vidal
FOTOGRAFÍA: Uta Briesewitz
REPARTO John Leguizamo, Thandie Newton, Hayden Christensen, Taylor Groothuis, Jacob Latimore, Jordan Trovillion, Pamela Croydon
PRODUCTORA: Circle of Confusion / Plum Pictures

Una misteriosa oscuridad llega a un pequeño pueblo. La gente comienza a desaparecer en ella y un grupo de supervivientes se refugia en una pequeña taberna sin saber lo qué sucede. Sin embargo, la oscuridad irá a por ellos uno por uno...

El problema de Brad Anderson és, que tiene buenas ideas pero (excepto El Maquinista) siempre acaba jorobando esa idea. Transformandolo en un argumento previsible, personajes que no transmiten emociones y desenlaces toscos, largos y aburridos. Vanishing no es una excepción, lo único que consigue crear es antipatia, las situaciones son realmente increíbles, literalmente.

No me cabe duda que en aspectos técnicos, sin ser ninguna maravilla, es un director solvente. Mantiene una calidad notable en casi todo momento, salvo cuando le da por aplicar una fotografía realmente oscura, y esta vez sobrepasa los límites.
Es cierto que la historia va sobre una oscuridad que embarga la ciudad, nada novedosa por cierto y más propicia de una película de terror japonesa. Sin embargo al menos debería o se presupone que siendo éste el motivo por el que todo sucede, debería provocar tensión en los momentos cumbres, pero juega al "hay que te pillo", pero no te alcanzo. El resultado es como estar mirando a la pared. La única emoción es antipatia por estar viendo tal despropósito argumental, plagado de aberrantes e incoherentes situaciones.

Una vez más la idea se pierde en un guión tosco y predecible como pocos. Obsesionado por las sombras y la oscuridad, Anderson transforma el terror en un mero pasaje visual bastante tonto. Los primeros minutos son los mejores, el misterio y los planos abiertos de la ropa de la gente dispersada por la calle, son geniales. Aunque el misterio dura poco.


Una vez arranca la acción y la oscuridad invade poco a poco la ciudad, surgen las incongruencias, como la del generador que se recupera misteriosamente después de apagarse definitivamente. Otra cosa a mencionar son los sueños oníricos, tan infumables, cómo lamentables.
Los actores son buenos, en sus carreras, no aquí.
Hayden Christensen
, Anakin en el capítulo 2 y 3 de la saga Star Wars, aquí interpreta un papel plano, que hasta se permite rizar el rizo con el nombre Luke, momento gracioso si hay gente en la sala, inevitable soltar la carcajada cuando éste dice su nombre por primera vez. Thandie Newton, haciendo de neurótica religiosa, no se convence ni a si misma, las dotes de esta actriz, quedan en entredicho. Y John Leguizamo, se limita a poner cara de macarra incomprendido.


Vamos que no tenemos tensión y tampoco nos transmite emoción alguna, ninguno de los personajes. Hasta el momento seguía apostando por Anderson, sus ideas me resultan atractivas y acabo picando el anzuelo, aunque después de Vanishing, muy bien lo tiene que hacer en su próxima película para volver a engañarme otra vez.
Tan prescindible, que ni en dvd vale la pena hecharle un vistazo.

2 comentarios:

  1. La mayor decepción del festival. Un pestiño.

    Saludos ;)

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  2. Ayer vimos Insidious en una de las maratones finales, y no se que decirte...tiene tela también.

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