16/11/10

Stake Land


TÍTULO ORIGINAL: Stake Land
AÑO: 2010
DURACIÓN: 93 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Jim Mickle
GUIÓN: Nick Damici, Jim Mickle
MÚSICA: Jeff Grace
FOTOGRAFÍA: Ryan Samul
MONTAJE: Jim Mickle
REPARTO: Nick Damici, Connor Paolo, Michael Cerveris, Danielle Harris, Kelly McGillis
PRODUCTORA: Glass Eye Pix
PREMIOS 2010: Festival de Toronto: People’s Choice Award (Midnight Madness)

Stake Land es una historia post-apocalíptica de vampiros, un misterioso caza vampiros acompañado de un chico huérfano irán encontrando nuevos compañeros durante su viaje hacia un lugar denominado Nuevo Edén en Canadá. A través de una tierra devastada tras una catástrofe bacteriológica, recorren unos Estados Unidos arrasados, teniéndose que enfrentar no sólo a terribles criaturas nocturnas, sino a unos humanos convertidos en salvajes fundamentalistas religiosos.

Otra de las varias películas de vampiros que se proyectaron este año en el festival de cine Sitges 2010. Un vertiente que dispone Stake Land es el ser una película estadounidense independiente, en la que su director Jim Mickle debutó en el 2006 con la película Mulberry Street y obtuvo premio a la mejor película independiente en el festival Toronto After Dark. La película no es pretenciosa, carece de un gran presupuesto, pero tiene un buen acabado técnico y artístico. El hecho de que la película se considere cine independiente tampoco es algo demasiado relevante, no se trata de una producción adinerada bajo una formula predeterminada en Estados Unidos, pero tampoco ofrece algún aliciente que justifique sus carencias. La película es una especie de cruce entre La carretera, Soy leyenda y Abierto hasta el amanecer. El guión está bien ideado y resulta interesante, pero no se saca partido a la idea inicial. No es nada nuevo, excepto añadir ciertos elementos en contextos donde antes no se había hecho. Para mi ahí radica el fallo, no es malo querer contar una historia típica llena de tópicos, pero salvo alguna escena, todo es un refrito al que no se le saca provecho.

El ritmo de la película es lento, se procura realzar la emotividad por el drama que sufren los personajes, pero todos son muy llanos. Salvo la monja interpretada por Kelly McGillis (Top Gun, Único testigo), un personaje con algo más de profundidad y una interpretación mejor llevada, el resto es muy superficial. La película dispone de unas localizaciones muy bien recreadas, las escenas en exteriores desprenden bastante espectacularidad y sobre todo, como se le ha sacado mayor partido, es con el trabajo de fotografía. El arranque de la película nos coloca rápido en situación, está bien hecho y con pocos elementos consiguen que construyas en tu mente todo un universo donde el ambiente son ciudades devastadas y el peligro acecha en criaturas que son vampiros monstruosos e irracionales. La parte racional y filosófica de los vampiros que en esta película no veremos, recae sobre un grupo de humanos que forman una peligrosa hermandad religiosa.

El desarrollo de la película está bastante bien, pero queda coja en cuanto al desarrollo de los personajes y las situaciones en las que se van viendo enfrascados. A parte de ser previsible, la falta de originalidad no es suplida con una mayor emotividad, ni de los acontecimientos ni de los personajes. Otro defecto es la falta de carisma de los personajes principales, tanto como los protagonistas como los enemigos. Cuando presentan a los personajes está muy bien, pero luego esperas algo más, llegado el momento todo queda resuelto de una forma algo precipitada. El desenlace también es tan previsible como sencillo, así que la sensación tras terminar la película es la de pensar que podría haber sido mejor. La banda sonora, un elemento que ayudaría a resaltar algunas de las carencias nombradas, también pasa tan desapercibida como lo película para mi.

1 comentario:

  1. Parece interesante la anoto para verla, gracias.

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