28/4/11

Videodrome


TÍTULO ORIGINAL: Videodrome
AÑO: 1983
DURACIÓN: 88 min.
PAÍS: Canadá
DIRECTOR: David Cronenberg
GUIÓN: David Cronenberg
MÚSICA: Howard Shore
FOTOGRAFÍA: Mark Irwin
REPARTO: James Woods, Deborah Harry, Sonja Smits, Jack Creley, Peter Dvorsky, Les Carlson, Lynne Gorman
PRODUCTORA: Universal Pictures / CFDC / Famous Players / Filmplan

Max Renn es un directivo del canal de televisión Civic TV, una cadena de televisión menor que subsiste ofreciendo al público contenidos que les sería difícil visionar de otro modo. En la busqueda de nuevo material, descubre la emisión pirata de un canal televisivo donde emiten violencia, tortura y vejaciones de alto nivel de realismo llamado Videodrome. Una palpitante pesadilla de ciencia-ficción que nos muestra un mundo en el que el vídeo puede controlar y alterar la vida humana.

Videodrome fue el trampolín de David Cronenberg a su etapa Estadounidense tras la buena aceptación de Scanners, su film con mayor presupuesto hasta la fecha. El mismo año se inició la producción de Videodrome, que en un principio estaba destinada a titularse Network of Blood. Para está ocasión la producción Canadiense contaría casi con el doble de presupuesto y una mayor distribución por parte de Universal Pictures. Aunque para ello existían unas limitaciones, consistían en moderar la calificación para conseguir una mayor distribución, esto llevó a reducir contenido e incluso cortar partes de la película durante su montaje.

Este nuevo proyecto era mucho más descabellado, retorcido, arriesgado y transgresor que los anteriores films del cineasta. Lastima que con el recorte impuesto por la Universal el resultado final fuera algo desestructurado, amorfo e incluso deforme. Aunque la verdad, eso le va de maravilla a la película debido a sus contenidos, incluso entra en las habituales obsesiones del director. Tampoco desvirtúa el claro mensaje de crítica vanguardista que por entonces realizaba la propuesta del director Canadiense; un análisis de como los medios de comunicación influyen sobre la sociedad, pudiendo moldear e influenciar, tanto por el contenido de la comunicación como por la comprensión de los medios.

La concepción de Videodrome entraba dentro de la consolidación del vídeo domestico, como poder retener las imágenes y volver a verlas cuantas veces quieras, hacerlas parte de ti y tu sistema nervioso. Aunque Cronenberg fue más lejos con Videodrome, dotando la idea de una cierta filosofía en una tesis que continua desarrollando en sus películas. El estreno de Videodrome no funcionó como se esperaba, a pesar de los recortes su contenido malsano continuaba siendo elevado y la falta de metraje no ayudaba para que la película tuviera una buena aceptación comercial. Videodrome consiguió un trono en la distribución domestica, ha sido injustamente tratada durante años, pero a pesar de todo, consigue suscitar diferentes lecturas y con el paso del tiempo, convertirse en una obra de culto para el género fantástico.

La interpretación de James Woods es muy acertada, ofrece ese punto degenerativo al personaje. Siendo la victima mediatizada por sus intereses, una especie de mártir a merced de la lucha de misteriosas corporaciones. Cronenberg siempre utiliza estos elementos, en esta ocasión las conspiraciones corporativas son por la manipulación a través de los medios de comunicación. En Videodrome se confeccionó la idea de la sociedad mediatizada por las transformaciones del medio comunicativo de mayor impacto, la televisión. Se muestra como la tecnología se ha confeccionado como una extensión de las limitaciones humanas y como está misma tecnología puede alterar, incluso modificar nuestro modo de vida. De ahí la fusión entre lo tecnológico y lo carnal, dando fruto a una transformación, la nueva carne.

Videodrome también es una de las películas más grotescas de Cronenberg en lo que impacto visual se refiere. La temática de la película ya habla del interés social hacia lo prohibido, el ambiente de la película se convierte de forma progresiva en algo escabroso, con un contenido erótico perturbador. Lo visceral del ser humano, el no poder apartar la mirada y esa extraña necesidad de querer ver más. De ahí que Cronenberg se tome la licencia de mostrar imágenes violentas, desagradables y sangrientas. Esa aportación de lo bizarro muy bien justificada y aunada con la temática principal de la cinta. Grandes efectos artesanales de impacto visual por entonces y una banda sonora magnifica al servicio de la película, el compositor Howard Shore es una pieza clave en la filmografía de Cronenberg.
Larga vida a la nueva carne.


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