11/6/11

Vampyr


TÍTULO ORIGINAL: Vampyr - Der Traum des Allan Grey
AÑO: 1932
DURACIÓN: 83 min.
PAÍS: Alemania
DIRECTOR: Carl Theodor Dreyer
GUIÓN: Carl Theodor Dreyer & Christen Jul (Novela: Sheridan Le Fanu)
MÚSICA: Wolfgang Zeller
FOTOGRAFÍA: Rudolph Maté (B&W)
REPARTO: Julian West, Sybille Schmitz, Henriette Gérard, Jan Hieronimko, Maurice Schutz, Rena Mandel
PRODUCTORA: Coproducción Alemania-Francia

Allan Gray es un joven absorto en el estudio de la demonología y las tradiciones vampíricas. Su interés por las ideas extravagantes de siglos pasados le convirtió en un soñador y en un fantaseador, perdido en la frontera entre lo real y lo sobrenatural. Un día, deambulando sin rumbo a altas horas de la noche, llega a una posada aislada cerca de un río, en la aldea de Courtempierre. Poco a poco va descubriendo que en el pueblo se producen extraños sucesos.

Un viaje al terror subconsciente, una propuesta de vampirismo que va más allá de lo narrativo. El director danés Carl Theodor Dreyer realizó una libre adaptación de la novela Carmilla de Sheridan Le Fanu, el resultado es una propuesta adelantada a su tiempo, con soluciones de carácter vanguardista. La película estaba concebida para ser una realización muda, aunque por la reciente llegada del cine sonoro se añadieron efectos de sonido, algunos diálogos y las fantásticas melodías compuestas por Wolfgang Zeller. Desconozco si alguno de los motivos fue el reciente éxito cosechado por la Universal con la clásica adaptación de Dracula por Tod Browler, de todos modos, Vampyr resultó ser un fracaso económico en taquilla que llevo a Dreyer al alejamiento cinematográfico, diez años tardó en volver a rodar su siguiente película, Dies Irae.


La grandeza de Vampyr reside en su forma, muestra el terror como una sensación individual que cada persona percibe de forma distinta, no por lo que acontece a su alrededor, sino por como se percibe esa información. Vampyr es una película de sensaciones, la narración está en segundo plano, el montaje en paralelo confunde, fragmenta el espacio tiempo apartando la aparente lógica del argumento. La intención de Dreyer era recrear la sensación que se recuerda al tener una pesadilla, algo que consiguió aunque en su momento no cuajó con todo el público. La película es difícil de seguir, el montaje para reflejar sensaciones con toques surrealistas y elementos del expresionismo, es más perceptivo que narrativo. En la actualidad este tipo de línea se sigue utilizando con mayor o menor aceptación, por ejemplo, en películas de David Lynch. Cada fotograma de Vampyr ayuda a la construcción de un mundo fantasmagórico que se tambalea entre la realidad y lo irreal. Con cierto contenido sexual, onírico y surrealista, esta es una película con una fuerte carga enigmática

El personaje central interpretado por Julian West cuyo nombre real era Nicolas de Gunzburg, no resultaba del agrado del director danés, aunque fue quien ayudó a financiar la película. Su interpretación está dirigida para que sea el conductor de la historia, una forma de hacer subjetiva la percepción del espectador hacia los simbolismos de cada plano. Nuestra mirada está ligada a la del personaje de Allan Gray, cada sugestión provocada por los extraños hechos que acontecen a su alrededor, repercute en la sensación que emiten las imágenes. La fotografía de la película de Rudolph Maté consigue uno de los efectos oníricos más especiales de la historia del cine, la variación de grises, la neblina y la gran iluminación que da vida a las sombras son una combinación hipnótica. Movimientos de cámara atrevidos y desconcertantes, encuadres llenos de simbolismo y un montaje paralelo para mostrar una narración idílica. Las localizaciones naturales, no se utilizaron decorados, los escenarios, así como el atrezzo, están llenos de pequeños simbolismos que potencian la idea de la muerte como un ente que está presente en todo momento. La sensación de terror y que el mal lo engloba todo hace de Vampyr una extraña experiencia.

La versión original de la película era de 83 minutos aproximadamente, sufrió el ataque de la censura y en su distribución hubieron copias de 75 e incluso 70 minutos de duración. El negativo original está perdido, aunque en la actualidad se puede disfrutar de una copia restaurada con material de las versiones de Alemania y Francia con extras informativos. El rodaje fue integro en París, gracias a la financiación del actor principal con un título de Barón de Gunzburg, un rico encaprichado con el cine que financió la película a cambio de interpretar el papel protagonista, por esa razón la libertad creativa en la película fue tan extensa. Motivo por el cual se consiguió un efecto que en la actualidad no impacta, pues se ha utilizado hasta la saciedad, pero en su momento mostrar el punto de vista de un difunto fue un logro cinematográfico incalculable, impactante y capital en cine para transmitir la sensación de terror. Vampyr es la expresión de lo que se siente cuando estamos entre el sueño y la realidad, una pesadilla atrapada en el celuloide.

2 comentarios:

  1. Una de mis películas pendientes siempre ha sido Vampyr. Me atrae muchísimo pero a la vez también me crea un sentimiento de desazón, no sé exactamente el porqué. Igualmente la próxima vez no pondré excusas y la veré.
    Gracias y buen trabajo.

    >:)

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  2. Anímate a verla, es muy corta. Aunque hay que saber lo que vas a ver, la película es rara y puede provocar rechazo si se espera algo convencional. Cuando la hayas visto comentas tus impresiones ;)

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