7/7/11

Ordet

TÍTULO ORIGINAL: Ordet
AÑO: 1955
DURACIÓN: 125 min.
PAÍS: Dinamarca
DIRECTOR: Carl Theodor Dreyer
GUIÓN: Carl Theodor Dreyer (Obra: Kaj Munk)
MÚSICA: Paul Schierbeck
FOTOGRAFÍA: Henning Bendsten (B&W)
REPARTO: Henrik Malberg, Emil Hass Christensen, Preben Lerdorff Rye, Cay Kristiansen, Brigitte Federspiel, Ann Elizabeth, Ejner Federspiel, Sylvia Eckhausen
PRODUCTORA: Palladium Films
PREMIOS: 1955, Venecia: León de oro - mejor película

Hacia 1930, en un pequeño pueblo de Jutlandia occidental, el viejo Morten Borgen dirige la granja de Borgensgaard. Tiene tres hijos: Mikkel, Johannes y Anders. El primero está casado con Inger y tiene dos hijas pequeñas, aunque en estos momentos Inger está embarazada y esperan el tercero. Johannnes es un antiguo estudiante de Teología que, por haberse imbuido de las ideas de Kierkegaard e identificarse con la figura de Jesucristo, es considerado por todos como un loco. El tercero, Anders, está enamorado de la hija del sastre, líder intransigente de un sector religioso rival. Tal circunstancia revitaliza la discordia que siempre ha existido entre las dos familias, ya que ninguna ve con muy buenos ojos que sus hijos contraigan matrimonio.

Ordet fue el penúltimo largometraje de Carl Theodor Dreyer, es la adaptación de la obra teatral de Kaj Munk de 1925 con mismo nombre. En 1943 ya se realizó una adaptación dirigida por Gustaf Molander, en 1955 Dreyer realizó otra versión donde volcó parte de su devoción personal y profesional. En Ordet se trata la religión de forma sobrecogedora, el amor y la fe como sentimientos de autoestima. El controvertir religioso y la forma austera de la película, extraen la vida interior de los personajes para plasmarla en el naturalismo en el que viven. Dreyer dotó a Ordet de una mística hermosa, desarrolla de modo espiritual los sentimientos humanos y las dudas del existencialismo, promoviendo el amor hacia los seres queridos que te rodean como fuente inexorable de fuerza interior y libertad de elección.

Este film es fascinante, una lección de humildad y una muestra de trabajo dedicado y meticuloso. Más allá de pensar que simplemente se hace apología de la religión cristiana, con Ordet se transciende hacia el interior personal. Un reflejo de como las diferentes visiones hacia un mismo punto van atravesando procesos de cambios; avanzar apartando la arrogancia del orgullo individual, todo será posible si aprendemos a escuchar y amar. La existencia del ser humano puede ser un milagro desde esa perspectiva, por ese motivo en Ordet hay una fuerte crítica a la intolerancia a través de la religión cristiana. Ordet es una película que si te llega consigue hacerte mella, te gustaría recomendarla pero a la vez no, cada persona tiene que encontrar su momento para Ordet. El ritmo narrativo está medido a la perfección, así como el de los actores, los planos secuencia son pausados y serenos, todo esta impregnado por una esencia armónica de serenidad, pero con una fuerte carga emocional. Las panorámicas constantes son como invisibles, acompañan a los actores de forma sutil y muestran justo aquello que resulta imprescindible, salvo algún movimiento interior al plano y sutiles trabajos de luces y sombras, todo está construido de forma para que el clima de la película sea lo más realista posible. Todo ocurre de forma natural, incluso lo extraordinario.

La banda sonora, leve y sutil, es la precisa para la película, por lo tanto, una perfecta elección. La fotografía de Henning Bendsten en blanco y negro es preciosa, sutil y armoniosa, acorde con la película. Se rodó en decorados naturales, toda la composición escenográfica está cuidada al detalle y en conjunto, no hay nada que desvíe la atención de aquello que sea necesario destacar. Los encuadres y el movimiento de los actores están medidos de forma acotada, de tal manera que se consigue transmitir el efecto austero del film. Las actuaciones están contenidas y todos los personajes parecen estar absortos, como si flotarán. Son personajes interesantes por distintos motivos, la dirección de actores es soberbia, cada mirada, cada gesto, todo preparado y ejecutado con firmeza. Cada personaje dispone de su propio simbolismo y representa un importante papel en el desarrollo de la historia.

Esta película dispone de un aura enigmática, proporcionada en gran parte por el extraño, misterioso y carismático Johannes, interpretado de forma colosal por el actor danés Preben Lerdorff Rye. Cada vez que Johannes entra en escena se produce un cambio, tan solo con su presencia algo hace que tambalees, sus palabras, sus actos, son desbordantes y de carácter hipnótico. Cada aparición de Johannes conseguirá absorbernos, un personaje imperturbable, irreductible ante la adversidad y el desazón, tanto moral como espiritual. Es un personaje que destaca por encima de todo lo demás, el alma de la película. Johannes sella esta obra para la eternidad con un impresionante final lleno de emotividad.


2 comentarios:

  1. Pues quizás yo no encontré mi momento especial, porque la vi hace bastantes años en una filmoteca y me resultó tediosa y aburrida. A cada uno con su tema, pero Dreyer no es que sea de mi agrado, aunque esté entre los mejores directores de la historia del cine.

    Y sobre la naturalidad que comentas no me debí enterar mucho porque, como dices, todo es tan sereno y tranquilo, y sobre todo tan, tan, tan religioso, que por ningún momento me motivó la historia.

    También me acuerdo que una vez vi una escena de otra película suya, Gertrude, en la que la pareja protagonista están el uno al lado del otro y se hablan pero no se miran a la cara, uno sitúa los ojos para arriba y la otra para otro lado, como si estuvieran soltando palabras en el aire, algo que me resulta poco natural y bastante teatral.

    ¡Un saludo!

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  2. Entiendo a lo que te refieres, por eso comento que la película por mucho que le guste a alguien y quisiera recomendarla, no es garantía de éxito, jejeje. La película refleja la vida campestre de una familia religiosa en los años 30, en el estilo Dreyer eso se traduce justo en lo que es Ordet. Pero insisto en no quedarse en la superficie por la temática religiosa, pero si ya indicas que este director no es de tu agrado, entonces es normal que la película no te gustase.

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