17/10/11

Guilty Of Romance



TÍTULO ORIGINAL: Koi No Tsumi (Guilty Of Romance) (Guilty by Romance)
AÑO: 2011
DURACIÓN: 112 min.
PAÍS: Japón
DIRECTOR: Sion Sono
GUIÓN: Sion Sono
MÚSICA: Yasuhiro Morinaga
FOTOGRAFÍA: Sôhei Tanikawa
REPARTO: Miki Mizuno, Makoto Togashi, Megumi Kagurazaka, Kanji Tsuda, Kazuya Kojima
PRODUCTORA: Nikkatsu
PREMIOS 2011: Festival de Sitges: Sección oficial largometrajes a concurso

Izumi es la esposa de un exitoso escritor. Su día a día pasa por una anodina rutina y por una relación sin pasión. Un día, Izumi comienza a trabajar en un supermercado vendiendo salchichas; otro, termina involucrándose en una película pornográfica; y finalmente, comienza a ejercer de prostituta. Mientras ella se sumerge en una espiral de sexualidad irrefrenable, un cadáver aparece en el barrio de los hoteles del amor.

De la recién finalizada 44ª edición del Festival Internacional de Cine Fantástico Sitges 2011, se puede pensar que Guilty Of Romance es uno de los títulos que puede pasar desapercibido, pero no por ello es menos conocido. Aunque pueda haber quedado a la sombra en lo que menciones grandilocuentes se refiere, se le ha otorgado ni más ni menos, el premio a la mejor película en la sección Oficial Fantàstic Competición Òrbita. El controvertido director Sion Sono consigue que su propuesta sea una de las películas más atrevidas y arriesgadas, sin llegar a ser una película de género fantástico, crea una atmósfera que si se mueve por esas tesituras. Este año pone punto final a su denominada saga del odio, formada por Love Exposure, Cold Fish ganadora del premio Casa Asia el pasado año en el Festival de Sitges y la actual Guilty of Romance.


La historia que nos confecciona Sion Sono se presenta en cinco actos y nos muestra de forma evolutiva una degradación personal. De forma sutil, nos ofrece pequeños detalles que contienen una intensidad desmesurada, en conjunto trabajan una idea que se desarrolla durante toda la película. Más allá de la narrativa convencional se nos deleitará, a través de un atractivo tratamiento cromático, una romántica depravación visual. Mezclando subtramas y alternando en algunos momentos el pasado con el futuro, se consigue de forma sublime contar una historia que mantiene el interés en todo momento. Una trabajada mezcla de géneros nos sacude de forma constante, con toques de humor negro, erotismo, thriller y arrebatos de terror psicológico desconcertante, hacen de Guilty of Romance una intensa experiencia que no deja indiferente.


Sin duda, es una de las mejores películas que se han proyectado este año en el Festival de Sitges 2011. Claro que hay gustos muy variados y nada puede estar al gusto multitudinario, pero en este caso y desde una perspectiva objetiva, hay que aclamar que se trata de una obra muy potente. Si hay algún tipo de rechazo no será culpa de la película, solo será una cuestión de gusto personal. Guilty Of Romance es un desafió para público, exige una implicación y un esfuerzo, pero vale la pena volcar los sentidos en ella. La película transciende de la narrativa convencional para volcarse en la poesía visual, la trama termina desarrollándose a través de sensaciones y estímulos. Es una película atrevida, arriesga en su apuesta y sale vencedora. La fotografía de Sôhei Tanikawa está muy elaborada, desde su exagerada excentricidad, hasta todos los pequeños detalles que pueden apreciarse en los estudiados planos. El destacado tratamiento cromático a través de la fotografía, el atrezzo y el vestuario, construye la ambientación, desarrolla a los personajes y transmite una explosión orgásmica.


La banda sonora también es digna de mención, realza el dramatismo, ayuda en la atmósfera que se construye de forma gradual; todo con resonancias planteadas con consciencia para llevar nuestros sentidos un paso más allá. Las actuaciones de los personajes principales son tan convincentes como profesionales, al igual que el reparto más secundario, personajes trabajados de tal modo que no es necesario mucho para ver que disponen de un gran trasfondo. La carga erótica, factor tan importante como explicito, está llevada de una forma soberbia por Makoto Togashi en tan solo su segunda película; al igual que la exuberante Megumi Kagurazaka (Cold Fish, 13 asesinos), que demuestra ser una fuerte promesa interpretativa. Guilty Of Romance plantea referencias Kafkianas en contextos Freudianos que nos conducirán hacia una espiral de degeneración y depravación estética. Para disfrutar de Guilty Of Romance hay que tener predisposición, dejar de lado la simple narrativa para dejarse engullir por otro tipo de lenguaje, el lenguaje del séptimo arte.

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