31/10/11

Livide


TÍTULO ORIGINAL: Livide (Livid)
AÑO: 2011
DURACIÓN: 92 min.
PAÍS: Francia
DIRECTOR: Alexandre Bustillo, Julien Maury
GUIÓN: Alexandre Bustillo, Julien Maury
MÚSICA: Raphael Gesqua
FOTOGRAFÍA: Laurent Barès
REPARTO: Béatrice Dalle, Jérémy Kapone, Catherine Jacob, Chloé Coulloud, Félix Moati, Marie-Claude Pietragalla, Loïc Berthezene, Chloé Marcq, Serge Cabon
PRODUCTORA: La Fabrique 2
PREMIOS 2011: Festival de Sitges: Mejor diseño de producción

Es el primer día para la joven Lucy como cuidadora, su primera visita es la anciana señora Jessel, quien está en coma cerebral y sola en su gran mansión. Lucy descubre por casualidad que la señora Jessel había sido una profesora de baile de gran fama, y que tiene en la casa algún tipo de tesoro escondido. Así que junto a sus amigos William y Ben, deciden buscar en la casa con la esperanza de encontrar algo de valor. De noche, entraran en la casa, que cada vez se presenta más extraña, y su caza de tesoros acabará desembocando en una serie de sucesos sobrenaturales terroríficos que cambiaran para siempre a Lucy.

Muchas de las expectativas en la 44ª edición del Festival Internacional de Cine Fantástico Sitges 2011 estaban situadas en Livide, la segunda película del dúo directivo Alexandre Bustillo y Julien Maury. En el 2007 consiguieron escandalizar con su opera prima À l'intérieur, la cual consiguió hacerse con el premio al mejor maquillaje en el festival de Sitges ese mismo año. Con esta nueva propuesta han conseguido dividir al público, quienes estuvieran esperando algo similar o que siguiera el camino de À l'intérieur, es posible que se decepcionaran. Livide es algo distinto, la nueva apuesta del tándem formado por Alexandre Bustillo y Julien Maury explora otros territorios. Se trata de un cuento fantasmagórico sobre vampirismo, el acierto es no caer en los tópicos al pensar en películas sobre vampiros, pues la forma de tratar esa faceta es distinta y muy acertada.


La película tiene sus tres actos marcados de forma firme, pero se puede dividir en dos partes de modo más global, pues quedan diferenciadas de forma más evidente. El tono de la película pasa por una evolución que empieza por lo que sería realista, con un argumento narrativo y lineal, pasa de forma progresiva hacía una historia de fantasía sobrenatural para culminar en un clímax en formato de poesía visual; ahí cobra sentido el título de la película, llevando el planteamiento inicial al terreno de lo etéreo. De ese modo tenemos un planteamiento inicial narrativo convencional, es la presentación de la protagonista, sirve para relacionarla con el resto de personajes y colocarnos en situación, lo que sería la primera parte de la película. Luego tenemos lo que sería la otra parte, la que dota al conjunto como verdadera película de terror fantástica. Me dio la impresión que esa dirección elegida para concluir la historia es lo que creo rechazo general del público, en cambio, creo que se trata de la propuesta más interesante de la película.


Lo que más destaca en la película es su estética, por parte del departamento de arte han conseguido recrear una localización espectacular, han creado una atmósfera fantástica llena de detalles. Los decorados son de primer nivel, el diseño de vestuario es soberbio, el maquillaje vuelve a ser espectacular, no en vano la película consiguió el premio al mejor diseño de producción en el festival de Sitges 2011. La fotografía consigue realzar todos esos elementos, el director Laurent Barès consigue junto al operador de cámara unos interesantes planos e una iluminación que junto un tratamiento cromático, exagerado y desmesurado pero al servicio de la película, crean la dimensión de cuento de hadas macabro. Opino que la película no es solo un ejercicio de estilo, pues todo ello tiene una necesidad real que se debe a la historia, por cierto, muy emotiva e interesante. Las interpretaciones están dentro de los margenes de lo correcto y no desentonan durante la película, ni para bien, ni para mal, de ese modo se podrá decir que estamos ante un correcto reparto que ha trabajado al servicio de la película. En esta ocasión, también aparece la actriz Béatrice Dalle, aunque con un papel menor y de menos peso, pero son pequeños detalles que se agradecen a quienes disfrutamos con su interpretación en À l'intérieur.


Son muchos elementos que componen Livide los que sobresalen por encima de la media, al parecer todos los equipos técnico artísticos que han participado en la película han realizado un trabajo sobresaliente, quienes no han estado a la altura de su propia historia han sido los dos directores, Alexandre Bustillo y Julien Maury. Es el punto flojo, no han sabido canalizar todo el potencial que desfila por la película, un gran acierto el modo en el que se desarrolla la historia, buena puesta en escena y emotivo fondo argumental que sufre la transformación de la narrativa discursiva hacía la visual. El defecto es como se rueda todo ello, que no es lo mismo que como se muestra, pues todo se entiende y queda muy bien atado. Son las diferentes elecciones que en teoría toman los directores, las que durante la película no consiguen exprimir ni potenciar todo el material. Algunas soluciones se muestran algo arbitrarias y con falta de inventiva, algún momento violento más explicito es completamente arbitrario y gratuito, no me pareció que estuviera integrado en la acción. En su anterior película abusaban de la exageración y lo explicito de la violencia, funcionaba porque estaba bien integrado, tanto por su tono como por su forma. Lo mismo ocurre con Livide respecto a sus necesidades técnicas y diseños artísticos, solo que cuando quieren dejar parte de brutalidad como registro personal, no queda bien integrado y por muy bien hecho que resulte, no consigue el efecto que busca.


Hay muchos encuadres en la película muy bien construidos y con gran atractivo visual, el defecto es la relación entre encuadres, no está bien construida y deja que muchos planos queden en el aire siendo muy potentes, pero sin mostrar una continuidad o consonancia visual más allá de lo estético. Estamos de nuevo, ante la ineficacia de los dos directores, que no quiero decir que sean malos directores ni guionistas, pero no han conseguido trascender con su propósito y el proyecto se les ha quedado grande. Pasando de puntos negativos y retomando los positivos, la banda sonora de la película es también algo a destacar, muy atmosférica, la mezcla de sonido consigue muy buenos golpes de efecto que funcionan muy bien. Es una lastima que por algunas decisiones inapropiadas, la película pueda presentar algunos errores, pero sobre todo, que no consiga elevarse y ser mucho mejor de lo que podría haber sido. Por otra parte, están claras las referencias que hay detrás, desde trabajos consagrados de directores como Dario Argento, producciones de la Hammer e incluso un gusto por la literatura gótica, así como elementos de películas de terror adolescente. Aunque no se compare de forma directa, hay que tener en cuenta que muchas películas de las cuales se rinde cierto homenaje en Livide, no es que sean lo que se dice buenas películas, hablando en modo objetivo y fuera de los gustos personales. No por ello hay que justificar que Livide no tenga porque ser una gran obra, ni mucho menos, pero si ser más exigente empezando por los propios realizadores; aunque seguro que su intención era la de conseguir lo mejor posible. En esta ocasión y por ese motivo la película queda coja, pero vale la pena por su atractiva propuesta y gran trabajo tanto técnico como artístico.

 

2 comentarios:

  1. Ya sabes lo que opino. Para mí son dos estrellas, empieza muy bien, pero a partir de las bailarinas de Silent Hill, la historia se abandona a si misma para convertirse en un desfile de modelos. Desfila la fotografía, la iluminación, la puesta en escena, los efectos especiales etc...
    Un ejercicio técnico bien realizado, pero carente de una historia carismatica, más aún con lo que proyecta en sus primeros minutos. Creo que se han centrado en mostrar lo que saben hacer, olvidando por completo contar una buena historia.

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  2. La historia no creo que se abandone, toma otra dirección, tanto argumental como narrativa. A parte, la foto (ahí entra la iluminación), el arte, etc, están muy bien y por lo que dices parece que sea algo negativo.
    Depende de que pelis o estilos es verdad que todos esos apartados tienen que seguir estando bien, pero siendo invisibles, en este caso era necesario que se acentuaran y sea a través suyo como se cuenta la historia. De lo que me quejo yo es de como se resuelven o como están rodadas algunas escenas, que parece que no se haya aprovechado del todo bien lo que tenían ahí.
    No siempre es necesario o se puede contar una buena historia, en realidad puedes contar cualquier cosa, lo que importa es como se cuenta ;)

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