7/10/11

Sint


TÍTULO ORIGINAL: Sint (Saint)
AÑO: 2010
DURACIÓN: 85 min.
PAÍS: Holanda
DIRECTOR: Dick Maas
GUIÓN: Dick Maas
MÚSICA: Dick Maas
FOTOGRAFÍA: Guido van Gennep
REPARTO: Caro Lenssen, Cynthia Abma, Egbert Jan Weeber, Escha Tanihatu, Huub Stapel, Terrence Sinclair
PRODUCTORA: Parachute Pictures / TDMP

Según una antigua tradición infantil, San Nicolas se presenta cada 6 de Diciembre, a modo de Papa Noel, regalando golosinas y dulces a todos aquellos chavales que se han portado bien y le han dejado un zapato en la chimenea la noche anterior. Sin embargo, este año un fantasmagórico San Nicolás hará acto de presencia para causar el caos y la muerte a su paso.


La verdadera historia de San Nicolás relata que en ciertas regiones lo conocen como San Nicolás, en otras como Santa Claus o Papá Noel. Pero… ¿dónde surgió la costumbre de que a los niños los visite en Nochebuena, con regalos y golosinas, ese personaje barbudo y robusto vestido de rojo?. San Nicolás de Bari fue un santo muy popular que se cree que falleció el 6 de diciembre del año 345. Sin embargo, como su día está cercano a la Navidad, se le recuerda en esa fecha. Santa Claus evolucionó del nombre del santo en alemán: San Nikolaus. Se dice que perteneció a una familia muy rica, nació en Licia (Turquía) y desde muy niño ayudó a los pobres, repartiendo sus riquezas. Fue consagrado sacerdote, y profesaba en un monasterio.
Con esta biografía Dick Mass se monta una versión totalmente truncada. Mass dirigió El Ascensor en 1983, y más tarde comedias como Los Flodder en América o Una Familia Tronada, la primera entrega de esta alocada familia, que formaría finalmente la trilogía cerrada por Los Flodder 3.

Bueno pues ya veis lo que ha sido capaz de crear Mass con una historia tan bondadosa y emotiva como la de un anciano que hacia regalos a sus habitantes. Ha convertido al mítico Santa Claus, en nada menos que en un obispo que se dedicaba a delinquir, violar y matar allí por donde pasaba, hasta que un buen día los habitantes deciden poner fin a sus maquiavélicos actos, quemándolo a él y a sus súbditos en su propio barco.
Pero como entonces no habría nada más que contar, resulta que una maldición perseguirá a los habitantes de dicha aldea hasta la actualidad, algo así como un Freddy Krueger de la navidad. Cada X años, no me ha quedado si son 32 o 23, la cuestión es que cuando un 5 de diciembre cae luna llena, algo que por suerte para sus habitantes pasa cada muchos años, San Nicolás regresará con sed de venganza.


La película la comparan con la éxitosa y triunfadora de la pasada edición, Rare Exports. Vamos a dejar claro que no nos gusta mear fuera de tiesto y solamente tienen en común que se desarrollan en época navideña.
Rare Exports partía de un corto, que se extendió al formato largometraje, la jugada les salió bien, mejor dicho, muy bien. En cambio esta cinta aunque no parte directamente de un corto, creo que la idea era más propicia para ese reducido formato, que no para un largo. Parece como si hubieran cogido la persecución sobre los tejados, la mejor escena de todas, quizás la peor recreada pero la más divertida, y la hubieran estirado hacia el principio y el final, como un chicle.


Las actuaciones son malas y no resultan convincentes, se asemejan mucho a un slasher de baja calidad. Lo mejor que tiene son las muertes, que aun no gozando de extrema originalidad, aprovecha muy bien el gore, algo gratuito, pero por algo se le llama gore. Muertes bastante idóneas para un desenfrenado y macarra slasher ochentero.No voy a negar que no haga reír por momentos y no provoca sopor, que era lo que temía viendo el trailer, pero ahí queda la cosa, no trasciende a un aspecto irrelevante.
Los efectos especiales son bastante rudimentarios y recreados de forma artesanal, algún efecto digital no acaba de dar el pego adecuadamente, pero globalmente cumplen bastante bien, sobretodo en las muertes. Tampoco le vamos a exigir mucho más, puesto que bajo mi punto de vista a pesar de entrar en competición, no resulta presuntuosa, el rato se te hace ameno. Contiene buenos momentos de forma aislada, pero si valoramos todo el conjunto, el resultado no cumple lo que prometía. De esta manera muy a mi pesar no me queda más remedio que dejarla en un regular, no es el truño abismal que auguraba pero tampoco la maravilla promovida al compararla con Rare Exports, la sensación que me ha dejado no es mala, pero una pizza sin mozarella no es una pizza.

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