24/10/11

Sleeping Beauty


TÍTULO ORIGINAL: Sleeping Beauty
AÑO: 2011
DURACIÓN: 104 min.
PAÍS: Australia
DIRECTOR: Julia Leigh
GUIÓN: Julia Leigh
MÚSICA: Ben Frost
FOTOGRAFÍA: Geoffrey Simpson
REPARTO: Emily Browning, Rachael Blake, Ewen Leslie, Peter Carroll
PRODUCTORA: Screen Australia

Lucy (Emily Browning) es una estudiante universitaria que se mete en el mundo de la prostitución para financiarse sus estudios. Se convierte así en una "belleza durmiente", a la que se droga diariamente hasta que pierde el conocimiento, y se le coloca en una habitación especial donde varios hombres hacen todo tipo de actos con ella que no puede recordar a la mañana siguiente. Como si esas horas nunca hubieran existido...

No sé muy bien cual era la intención de Julia Leigh al debutar como directora y guionista de éste cuento infantil. Digo esto, por que ha querido jugar en un status adecuado para el público adulto. Pero termina, como lo harían dos niños pequeños, jugando a doctores y pacientes, con demasiada inocencia. Es una idea realizada para generar controversia, sin embargo se queda en medias tintas. No quiero imaginarme el resultado final, de haberla dirigido alguien como Pier Paolo Pasolini director y guionista de la perturbadora y sexualmente incorrecta Saló o los 120 días de Sodoma, algo imposible puesto que murió en 1975, pero soñar no cuesta dinero. Si bien tratan temas diferentes, la obra de Pasolini encaja bien en la temática y puesta en escena propuesta por Leigh. Referente al resultado distan mucho entres si. Sleeping Beauty es la versión Disney de Saló.


Imagino que ese comedido ambiente, sobretodo visual, es debido más a una restricción económica, que no a una condición moral. Aunque no tengo claro el motivo, la cuestión es que se nota que no ha querido excederse en ningún sentido. Realmente supongo que la intención ha sido poder llegar a un público más amplio, cosa que no conseguiría en el caso de realizar una obra más parecida a la de Pasolini, polémica, perturbadora y sexualmente ‘incorrecta’.
Al principio si que parece que la historia ira increscendo. Pero la sensación es totalmente opuesta. Es como el acto sexual, precalientas con juegos preliminares y cuando ya estás apunto de pasar a la acción van y te tiran un cubo de agua fría. Esa es la sensación que te queda al llegar al –supuesto- punto álgido de la historia. En esos momentos hubiera estado más creíble y coherente, dar rienda suelta a la lujuria contenida durante media película. Cuando por fin todo estalla, no trasciende a un plano más bizarro. La idea inicial sigue ahí, pero no va más lejos de unos simples insultos y unos lametones en la mejilla.


En el apartado actoral, se podría afirmar que la película consta únicamente del personaje de Lucy, encarnado por Emily Browning. Es curioso que tenga apellido de postre, ya que ciertamente está para ‘comérsela’.
La hemos podido ver en trabajos como Darkness Falls de Jonathan Liebesman (Invasión la tierra), Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket o más recientemente en Sucker Punch, la paja mental (nunca mejor dicho) de Zack Snyder. El resto del reparto tiene muy poca relevancia en los acontecimientos, no van más allá de aisladas escenas que no interfieren en el desarrollo y el destino de Lucy. Ni siquiera el ex-novio de Lucy, interpretado por Henry Nixon (Triangle) no aporta nada relevante en la historia.
Aunque si hubiera que destacar alguno, seria el personaje de Clara (Rachel Blake), la madame que organiza los encuentros con el grupo de aristócratas. Los miembros del mencionado grupo, tan solo interviene de forma superficial. No se profundiza en su personalidad o fantasías sexuales, cosa que si se hacía en Saló. Así que el centro de atención sigue siendo la pequeña e ‘inocente’ Lucy.


Técnicamente es una película bien realizada, con un ritmo sobrio y pausado. Planos muy estáticos y bien encuadrados, un ritmo adecuado para tomar el té, la pastita y el monóculo puesto para observar bien a las camareras embutidas en lenceria. La banda sonora es minimalista, acorde con el ambiente de la historia, tal y como su título describe, La Bella Durmiente. Una película que podría haber sido mucho más 'gamberra'. ¿Que le falta?, degeneración, desenfreno sin restricciones económicas o morales y sobre todo un final menos tonto.


2 comentarios:

  1. ¿Sabes dónde puedo bajarme o ver la película?

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  2. En los portales de cine online oficiales que conozco, no está. De otra forma..., busca por google seguro que la terminas encontrando. Aunque no te pierdes ninguna maravilla de película, bajo mi punto de vista, claro.

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