29/10/11

The Thing


TÍTULO ORIGINAL: The Thing
AÑO: 2011
DURACIÓN: 103 mi n.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Matthijs van Heijningen Jr.
GUIÓN: Eric Heisserer, Ronald D. Moore (Historia corta: John W. Campbell Jr.)
MÚSICA: Marco Beltrami
FOTOGRAFÍA: Michel Abramowicz
REPARTO: Mary Elizabeth Winstead, Eric Christian Olsen, Joel Edgerton, Jonathan Walker, Dennis Storhøi, Kim Bubbs, Stig Henrik Hoff
PRODUCTORA: Strike Entertainment / Universal Pictures

En una remota zona de la Antártida, un descubrimiento de gran relevancia científica se convierte en un problema de supervivencia, cuando un alienígena es desenterrado por un equipo de científicos internacionales. La criatura posee el don de la metamorfosis: puede convertirse en una copia perfecta de cualquier ser vivo, aunque íntimamente se trata de un ser inhumano. La paleontóloga Kate Lloyd (Mary Elizabeth Winstead) ha viajado a esa desolada región para unirse al equipo científico noruego que ha encontrado una nave extraterrestre enterrada en el hielo, en cuyo interior hay un organismo aparentemente muerto. Sin embargo, un sencillo experimento lo libera de su prisión congelada. Para protegerse del alienígena, Kate se alía con Carter (Edgerton), el píloto de la expedición. Pero va a ser muy difícil sobrevivir frente a un organismo que puede adoptar todas las formas.

Remake: m. Nueva versión de una obra.
No dice si mejor o peor, lo ideal sería que fuera mejor que la anterior, muy pocas veces es así. Estamos en una época en que la falta de originalidad brilla por su ausencia. Es cierto que prácticamente ya está todo hecho, siendo realmente difícil sorprender al público. Pero encuentro absurdo quejarse de los remakes. Cuando es algo que se ha venido haciendo desde tiempos inmemoriales en la industria cinematográfica. Casos como La Mosca de David Cronenberg, The Blob de Chuck Russell o Soy Leyenda de Francis Lawrence, que actualmente también cuenta con tres versiones, dan fe de ello. Así podría seguir enumerando infinidad de obras de nuestra infancia u adolescencia.

La obra dirigida por Matthijs van Heijningen Jr. que viene del mundo del cortometraje y videoclips, debuta con este efectivo largo que ha sabido aprovechar bastante bien la fama de su antecesora. Escrita por Eric Heisserer (Destino Final 5, Pesadilla en Elm Street: El Origen) ‘homenajea’ (prefiero decirlo así, queda menos dañino) a La Cosa (1982) (no repetimos críticas fue un fallo 'lógistico' opinión 1 y opinión 2) dirigida por el maestro de la serie B, Jhon Carpenter. Obra que a su vez, ya era un remake de El Enigma de Otro Mundo, basada en un relato corto de John W. Campbell, Jr.
Por eso mismo digo que ahora ponemos el grito en el cielo, pero no lo hacíamos en los 80 ¿por qué? Pensar en la gente que disfrutó con el clásico de 1951, cuando se enteró en 1982 de que se iba a hacer un remake de su obra preferida. Supongo que la reacción fue la misma que la nuestra en la actualidad. No estoy defendiendo que se hagan remakes, es más veo totalmente lícito protestar generalizadamente ante el aluvión y la sobreexplotación de productos recién salidos del horno, que apenas con un par de cumpleaños a sus espaldas (bueno, a veces ni eso) ya se planea una relectura. Al menos antes se hacía más moderamente que en la actualidad, pero recalco, se hacía.


Estoy de acuerdo que el cine es un negocio, y como tal, la industria, que no deja de ser una gran empresa, se aprovecha cuando ve posibilidad para sacar dinero, olvidando a su público que no siempre sale satisfecho.
Independientemente de si me gusta o no el resultado final. Para mí un remake, ya no voy a decir necesario, sino valido realizarlo. Es cuando la cinta ha tenido el suficiente tiempo para envejecer. De todas formas, es algo inevitable, así que solo cabe esperar que como mínimo sea un producto digno de la obra a la que homenajea.

En el caso de The Thing, no vamos a entrar sobre si era realmente necesario. Lo que si se sabía de antemano es que no iba a superar la obra de 1982. La duda estaba en si al menos sería digna y deudora de esta, ciertamente sí. Funciona mejor como cinta independiente, pero las conexiones con la obra de Carpenter están lo suficientemente bien realizadas para tratarla como tal, un remake/precuela. No esperéis ninguna maravilla, pero tampoco el desastre que auguraba el trailer. Una correcta cinta que posiblemente ayudara a descubrir a la generación actual la genial obra de 1982. Es cierto que la podrían descubrir sin necesidad de esta cinta, tan solo investigando, pero es un punto de ayuda a que terminen investigando y descubran la maravilla hecha película que realizó Carpenter.

Matthijs nos deja una efectiva película con un esquema muy similar, al menos en la primera media parte. Claro que viendo la de Carpenter, no era difícil imaginarse los acontecimientos previos, los de la base noruega, y que iban a sucederse con el mismo esquema a los de la base americana. Con la principal diferencia de que el portador inicial esta vez sea el propio bicho, en lugar de un ente de la tierra. Así que los más curiosos podremos quitarnos esa espina clavada, ver el supuesto aspecto original de la criatura. Digo supuesto, por que vete a saber si no había clonado anteriormente a una especie de otro planeta, eso queda en el aire. Yo siempre he tenido la teoría de que su forma primitiva siempre fue un microorganismo invasor.


Al principio mantiene el mismo ritmo pausado y enigmático que en la obra de Carpenter. Es a partir de media película que abandona el suspense para dar paso a la acción, convirtiéndola en una efectiva monster movie. No se pierde totalmente pero queda relegado a un segundo plano, mientras que en su predecesora seguía estando presente hasta su desenlace.
Dentro de la actualización que ha supuesto visualmente, ha sido respetuosa con su predecesora, los escenarios son muy similares. También se han incluido pequeños detalles como el hacha clavada, el bloque de hielo roto de la misma forma, el cadaver en la silla y multitud de detalles que concuerdan a la perfección con los restos hallados por los norteamericanos en la base noruega. Detalles que sin duda los fans no pasarán por alto y disfrutarán.
Sin embargo también han intentado desmarcarse un poco con algunos detalles de cosecha propia, por ejemplo la forma de averiguar quien esta infectado ya no es descubierto a través de la sangre, entre otros que será mejor que los vayáis viendo. Para quien no la haya visto, no voy a desvelar en que forma realizan la mítica prueba de la sangre, pero está bastante bien buscada. Además da lugar a una mayor ambigüedad sobre quien está infectado y quien no.

Anunciaron que sería precuela y muy a pesar de su similar esquema, lo han cumplido con gran acierto. Al finalizar la película, por un momento pensé, mierda se han dejado lo más importante. Enlazar el final con los hechos iniciales de la obra de Carpenter, la enigmática persecución en helicóptero. Por suerte hasta en eso han pensado, siendo indispensable quedarse en los créditos finales ya que remata la faena, conectando ambas películas con la mencionada secuencia. Pillado por los pelos en el último momento, cierto, pero al fin y al cabo pillado.
Un defecto es no haber profundizado un poco más en el origen del bicho, pero pasados los primeros minutos cuando el monstruo hace acto de aparición, entramos en la dinámica de la película y no le damos mayor importancia.

Los efectos especiales dan paso a lo digital, salvo la primera vez que acorralan al bicho y se ven las patas arácnidas que son animatronics o al menos a mí me lo parecieron y las inspeciones sobre la mesa que está realizado de forma artesanal, el resto de efectos son puramente digitales. De esta manera el bicho gana en movilidad y la consecuente tensión, pero sacrifica carisma. En la de obra de Carpenter los efectos a cargo de Rob Bottin (Robocop, Desafío Total) estaban enteramente realizados con látex y animatronics. Otorgando al bicho un toque mucho más enfermizo y aterrador. Aquí las texturas digitales están bien realizadas, aunque el resultado es un tanto artificial. La estética del bicho parte de la idea de Bottin, ojo a la escena de la manos, deudora de los efectos de Bottin. Aunque en el tramo final de la película se busca la espectacularidad, dando como resultado un bicho más propio de la saga Resident Evil.


Marco Beltrami (Scre4m, En Tierra Hostil) ha cogido la idea que plasmó Ennio Morricone en la maravillosa banda sonora para la obra de Carpenter, y lo ha adaptado a un score totalmente nuevo y coherente con el ritmo de la película, tanto en su primera parte más enigmática como en la segunda más próxima al cine de acción mezclado con el terror. Solamente ha reutilizado el main theme compuesto por Morricone, en los créditos finales, que seguro muchos fans agradecerán.

Aunque son menos carismáticos que en la obra de Carpenter (tampoco importa demasiado ya que van muriendo mucho más rápido) los actores cumplen bien su papel. La atención se centra más en la criatura que en los actores, no como lo hiciera la obra de Carpenter que se centraba mucho más en las relaciones entre personajes, similar a lo acontecido en Asalto a la Comisaria del Distrito 13.
Carpenter siempre ha sido un gran maestro en juntar a un grupo de personas y desarrollar comportamientos muy dispares. Y me parece bien que la obra de Matthijs intente desvincularse un poco en ese aspecto, así el esquema varía minímamente.
El papel que interpretaba Kurt Russell lo interpreta la bella Mary Elizabeth Winstead (Death Proof, La Jungla 4.0, Scott Pilgrim) que se pone en la piel de Kate Lloyd, una paleontóloga que es reclamada por el equipo noruego ante tal hallazgo arqueológico. El protagonismo no se reparte con el resto del equipo, esta vez recae sobre el personaje de Lloyd, pero al menos sus conocimientos quedan más justificados frente a los de Russell que era un simple piloto de helicóptero.
El desenlace es mucho más cercano a la ciencia ficción que al terror propiamente dicho. Por momentos tuve miedo de que acabara como una película de Spielberg. Ya que se puede ver la nave en todo su esplendor, incluido interiores. Menos mal que la situación se resuelve con total normalidad. Para los más curiosos, entre los que me hallo, ha sido interesante poder ver los restos de la nave en profundidad, sin recurrir al ostracismo.

Una remake bien hecho, sin pretensiones de superar nada y con bastante respeto a la semi-original.

3 comentarios:

  1. Veo que coincidimos en casi todo en cuanto a la visión de la película. Desde luego lo que no se puede negar es que tiene respeto por su antecesora, y que es un buen vehículo para el entretenimiento, aunque sigo pensando que si para los que conocemos bien la obra de Carpenter, se hurbieran desmarcado algo más y no repetir los mismos esquemas, sin duda me habría gustado mucho más.

    Saludos

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  2. Es lo que me temía, que le faltara originalidad. Vale que la del Carpenter ya es un remake y que está es una "precuela" bla, bla, bla... pero sin haberla visto me imagino que se han limitado a recrear los esquemas de la versión Carpenter rellenando huecos con paja.

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  3. Serreina, para desmarcarse en un mayor porcentaje tendría que haber sido otra película diferente. Centrandonos en la suposición de los hechos sucedidos en la base noruega, que nos dejaba a nuestra imaginación en la obra de Carpenter, el esquema ya era completamente similar. Un grupo de gente encerrada con una criatura capaz de clonar y sustituir a su presa, no hay más posibiladades más allá de indagar en el origen del monstruo.

    Orlok, ¿que esquema tenían que variar?. Ya han incluido/variado algunos detalles dentro de lo permisible de la obra.
    ¿Era indispensable?, no. Pero ya que la han hecho por lo menos puedo decir que está bien.

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