23/11/11

Scabbard Samurai


TÍTULO ORIGINAL: Saya Zamurai (Scabbard Samurai)
AÑO: 2011
DURACIÓN: 103 min.
PAÍS: Japón
DIRECTOR: Hitoshi Matsumoto
GUIÓN: Hitoshi Matsumoto
MÚSICA: Yasuaki Shimizu
FOTOGRAFÍA: Ryûto Kondô
REPARTO: Takaaki Nomi, Sea Kumada, Itsuji Itao, Tokio Emoto, Ryo
PRODUCTORA: Kyoraku Sangyo / Phantom Film / Shochiku Company
WEB OFICIAL: http://www.sayazamurai.com/
PREMIOS 2011: Festival de Sitges: Sección oficial largometrajes a concurso

Kanjuro Nomi es un samurai sin espada, solo conserva su funda. Tras abandonar por completo la violencia y embarcarse en un viaje con su hija Tae, ahora está en busca y captura como desertor. Nomi termina siendo arrestado por las autoridades, su única opción de salvar la vida es hacer reír al príncipe del reino, que perdió la sonrisa sumido en una profunda tristeza desde la muerte de su madre. Para ello dispondrá de 30 días: si no lo logra, deberá cometer seppukku.

Con esta película terminamos la cobertura realizada de la pasada edición del Festival Internacional de Cine Fantástico Sitges 2011. Como preferencia personal, Scabbard Samurai fue una de las mejores películas que se proyectaron durante el certamen junto Guilty of Romance, siendo películas muy distintas ambas dan en el clavo. Con gran acogida por parte del público, Scabbard Samurai es una comedia dramática que consigue darte un vuelco al estomago. El director Hitoshi Matsumoto presentó a concurso su tercer largometraje, en anteriores años ya presentó en el festival sus alocadas e excéntricas comedias Big Man Japan (2007) y Symbol (2009). En está ocasión muestra una serenidad y perfecto dominio de las emociones, controla a la perfección el tempo y la narrativa.


El inicio de la película desconcierta, con una puesta en escena tan efectiva como graciosa, nos preparan para pasar por una presentación de personajes sublime. Una vez estamos en situación, es a partir del arresto del protagonista Kanjuro Nomi cuando comienza el espectáculo. Durante 30 días tendrá un intento diario para hacer reír al príncipe, de ese modo evitará tener que practicarse el seppukku, más conocido como harakiri, ritual de suicidio Japonés que consiste en el auto desentrañamiento. La historia a modo de cuento, se narra a través de pocos personajes, la principal constante es el humor, en algunas ocasiones algo alocado, pero el tono de la película permite esa clase de excesos. Durante el desarrollo de la trama habrán varios contrapuntos dramáticos, poco a poco la emoción florece y nos conduce hacia un clímax de imprevisible emotividad.


Los dos personajes principales están muy trabajados, su progresiva evolución está representada con perfección. El samurái sin espada Nomi, interpretado por Takaaki Nomi, apenas sin dialogo consigue hacernos pasar de la risa a la congoja. Todo ello con la ayuda de la sobresaliente actuación de la jovencisima actriz Sea Kumada en el papel de la hija de Nomi, es la pieza clave para que todo el engranaje de emociones funcione. Durante el custodio de Nomi tras ser condenado a la hazaña de los 30 días, estará custodiado junto su hija por dos guardias, personajes muy importantes que terminan estableciendo una estrecha relación con los dos protagonistas. Los personajes secundarios, donde destacan los tres samaruáis excéntricos, desde el inicio ayudan a crear el tono de la película y durante su desarrollo, ofrecen un interesante contrapunto narrativo. El tono auto paródico es constante, pero durante el segundo acto la parte más cómica está trabajada de forma muy meticulosa, jugando con la repetición y acertados fuera de campo, se consigue que la relación entre encuadres y situaciones cobre un sentido que arranca sonrisas, incluso carcajadas.


Scabbard Samurai se trata de una de esas películas donde la fotografía, la preciosa banda sonora, diseño de producción, montaje, etc... Todos los elementos están bien encajados, compenetrados siempre al servicio de la película, lo único que puedes hacer es dejarte llevar, eso si, siempre siendo participe de la historia. Hitoshi Matsumoto demuestra una gran capacidad de trabajo, la forma de sintetizar el trasfondo de la película con cuidados detalles, a través de un tratamiento de frescura original, consigue que en ningún momento llegue la monotonía. Siempre hay expectativa, consigue que nos involucremos con los personajes con una narrativa visual y sonora que califico de sorprendente. La base de la película es la comedia, pero con el contrapunto dramático desarrollado con precisión; a pesar de lo simple que puede parecer, poco a poco alcanza cuotas muy elevadas y termina siendo una elaborada pieza sentimental. Se consigue hacer florecer las emociones con una delicada sensibilidad y profundo respeto. Dependerá del temperamento de cada persona, pero mucho ojo con la recta final del tercer acto, a mi me saltaron las lagrimas mientras no podía dejar de sonreír, una combinación brutal que como he comentado al principio, consigue un vuelco de estomago que te deja en un estado flotante. Incluso el pequeño detalle tras los créditos finales te arranca una sonrisa tonta cargada de sana melancolía.

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