22/12/11

El almuerzo desnudo



TÍTULO ORIGINAL: Naked Lunch
AÑO: 1991
DURACIÓN: 115 min.
PAÍS: Canadá
DIRECTOR: David Cronenberg
GUIÓN: David Cronenberg (Novela: William Burroughs)
MÚSICA: Howard Shore
FOTOGRAFÍA: Peter Suschitzky
REPARTO: Peter Weller, Judy Davis, Ian Holm, Julian Sands, Roy Scheider, Nicholas Campbell, Monique Mercure, Michael Zelniker, Joseph Scorsiani, Robert A. Silverman, Mathilda May
PRODUCTORA: 20th Century Fox
PREMIOS 1992: Festival de Berlín: Sección oficial de largometrajes

William Lee es un exterminador de insectos que ha dejado atrás las drogas y quiere dedicarse a la escritura, pero su esposa se ha convertido en adicta al insecticida que él utiliza. Tras un trágico accidente, William debe escapar a la Interzona, un extraño lugar donde se verá envuelto en una peculiar trama de espionaje mientras trata de escribir.

David Cronenberg dispone de un recorrido como cineasta que mejora de forma gradual, con un estilo muy personal trabaja siempre utilizando una serie de temáticas en común. En todas sus películas desarrolla una serie de elementos en relación a sus inquietudes, crea una dimensión sórdida, un universo propio que en mayor o menor grado define en todas sus películas siempre al servicio de la historia. Cronenberg se mueve por temáticas comunes dentro de lo cotidiano, pero con un tratamiento distinto respecto a lo que se considera socialmente correcto dentro de un canon moral impuesto. El almuerzo desnudo no es una adaptación de la conocida novela, más bien se trata de una interpretación. El escritor William Burroughs comenzó su carrera como escritor con un estilo convencional y formal, pero con temáticas que no lo eran tanto. En su obra hay un gran porcentaje de elementos autobiográficos, su adición a diversas drogas, experiencias auto destructivas, una evolución literaria dirigida al surrealismo, la experimentación y la vanguardia. Su estilo para escribir disponía técnicas donde se pretende eliminar lo narrativo, romper las normas sintácticas sin perder el sentido del relato.


El almuerzo desnudo se publicó en 1959, la novela se escribió en Tánger y contiene una gran carga de crítica en diferentes conceptos sociales de Estados Unidos. David Cronenberg a modo de falso biopic, muestra su interpretación de la novela desde su propio terreno, una concentración de la esencia de lo escrito por William Burroughs, pero en su proceso de creación. El protagonista William Lee, alter ego del propio escritor en sus novelas, es interpretado por Peter Weller de forma inquietante y desesperanzadora. Un personaje triste cargado de sentimiento de culpa, se resiste a aceptar su condición homosexual, al igual que pudo ocurrir con Burroughs. El casting, como el resto de las películas de Cronenberg, es muy acertado. Interpretaciones como la del carismático Roy Scheider, Julian Sands o Ian Holm, juegan con pequeños papeles pero con interesantes funciones en la historia. El doble papel de Judy Davis como mujer de William Lee consigue transmitir la esencia de todo el ambiente que se construye durante la película; hay otros personajes secundarios que no forman parte de la novela escrita por Burroughs, pero sí de diferentes episodios de su vida personal, llena de trágicos sucesos como la accidental muerte de su mujer.


Esta sería la película más surrealista de David Cronenberg, como se puede considerar Spider su película más expresionista. La estructura argumental está expuesta de un modo abrupto, la ambientación está presentada del mismo modo, la iluminación de Peter Suschitzky está dentro de los margenes de lo correcto, se podría haber arriesgado mucho más en la propuesta por la temática y su tratamiento, pero dentro de unas gamas cromáticas arenosas que predominan durante toda la película, matiza muy bien el estilo visual de Cronenberg. La banda sonora es muy acertada, como una descontrolada jam session de Jazz pero bajo control, bien integrada y muy acorde con el movimiento de la generación beat, consigue recrear el sentimiento interior de Burroughs. El compositor Howard Shore será más conocido por la banda sonora de El señor de los anillos con la que ganó dos Oscar, pero es habitual colaborador de David Cronenberg y responsable en cierto modo de la creación del estilo característico del cineasta.


David Cronenberg tubo que realizar un exhaustivo trabajo de profundización en toda la obra del escritor, que seguramente admire, pues con El almuerzo desnudo demuestra la inspiración como vía de desarrollo donde mostrar los elementos que siempre trata en sus películas. La particularidad de este proyecto es que vio la posibilidad de experimentar con lo realizado hasta ese momento en su carrera como cineasta. En la actualidad Cronenberg trabaja una línea dentro del clasicismo, sigue arrastrando todo lo tratado hasta la fecha, pero canalizado de otro modo. En su filmografía hay variedad, con muchos elementos en común consigue crear películas distintas las unas de las otras, pero con un estilo muy definido. El almuerzo desnudo representa una etapa en la vida del escritor William Burroughs, que al igual que la novela homónima, evoca los sentimientos autodestructivos de un autor peculiar en una espiral degenerativa, por lo tanto, la película no podía tener un tratamiento convencional. ¡Olvidad toda lógica!