19/2/12

Halloween: H20. Veinte años después


TÍTULO ORIGINAL: Halloween: H20
AÑO: 1998
DURACIÓN: 86 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Steve Miner
GUIÓN: Robert Zappia & Matt Greenberg
MÚSICA: John Ottman
FOTOGRAFÍA: Daryn Okada
REPARTO: Jamie Lee Curtis, Adam Arkin, Michelle Williams, Adam Hann-Byrd, Jodi Lynn O'Keefe, Josh Hartnett, LL Cool J, Joseph Gordon-Levitt, Janet Leigh
PRODUCTORA: Miramax
PREMIOS 1998: Festival de Sitges. Sección oficial largometrajes a concurso

Veinte años después de ser acosada por un psicópata, Laurie Strode vive apartada en una pequeña ciudad con el recuerdo permanente de aquella pesadilla. Tiene un hijo de 17 años, trabaja como jefa de estudios en una escuela privada y la fiesta de Halloween está a punto de celebrarse una vez más.

Michael Myers es un personaje que está dentro de los grandes asesinos enmascarados de la historia del cine, un icono de la serie B. Toda la saga Halloween goza de más popularidad que de calidad, aunque es algo común en este tipo de sagas. Siguiendo esta norma, hay que decir que como otras sagas parecidas, cada entrega baja más el nivel. Una vez llegaron a la seis entregas la cosa no daba más de si, por suerte para la productora, se acercaba el vigésimo aniversario de la película donde nace el personaje y se inicia la saga. De este modo se creó la estratagema comercial de intentar relanzar al personaje retomando los inicios creados por John CarpenterDebra Hill en 1978.


Halloween H20 retoma, en cierto modo, el final de la segunda parte obviando el resto de películas que hay entre medio. Para la ocasión, se negoció para que Jamie Lee Curtis volviera a interpretar el personaje con el que debutó. A partir de ahí, se siguen los patrones de la primera entrega, pero adaptados a lo que se podría llamar, el efecto Scream. A partir de 1996 se volvió a poner de moda el género o subgénero Slasher con un lavado de cara, modernizando el asunto estando dirigido, claro está, a un target en concreto. La cuestión es que el invento funcionó, de ahí que con H20 quisieran utilizar esa misma formula. Un intento de conmemorar aquellos elementos característicos de la primera entrega, pero dentro de un empaque que se corresponde al estilo de finales de los noventa. Así que, todo ocurre en el campus de una gran escuela, con adolescentes de uniforme, personaje gracioso de turno y golpes de efecto baratos. Puntos a favor, pues se mantiene la minimalista melodía principal compuesta por John Carpenter, se procura mantener un ritmo similar al de la primera entrega, así como procurar recrear un ambiente inquietante. Está la baza del reclamo comercial de Jemie Lee Curtis exorcizando sus demonios del pasado, no era necesario, pero si más llamativo. Lastima que Donald Pleasence hubiese fallecido, hubiera sido otro punto a favor, se le rinde una especie de homenaje a su personaje al inicio de la película.


Para dirigir la película se procuró que el mismo Carpenter cerrara lo que inició, pero al final, el elegido fue Steve Miner. No es una mala elección, pues en este tipo de películas tiene experiencia, es el director de la segunda y tercera parte de Viernes 13, House - una casa alucinante y Warlock, entre otras películas de diferentes estilos. En conjunto con el director de fotografía Daryn Okada y el resto de equipo técnico, se llegó a conseguir varios aciertos visuales, pero el empaque final de la película es flojo. Puede cumplir con un nivel de exigencia bajo, pero en general no consigue crear las sensaciones que se propone. Su corta duración juega a favor, aún así hay momentos aburridos y parece que la película sea más larga. Las interpretaciones son lo estándar para tal producción, de ahí que quisieran integrar el caramelo Curtis. La iluminación es correcta, la banda sonora típica (excepto por la melodía principal)... Se puede decir que la película es mediocre, mejor que las dos anteriores entregas de la saga en algunos aspectos, pero mediocre al fin y al cabo.

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