22/4/12

La Semana del Asesino


TÍTULO ORIGINAL: La semana del asesino
AÑO: 1972
DURACIÓN: 90 min.
PAÍS: España
DIRECTOR: Eloy de la Iglesia
GUIÓN: Eloy de la Iglesia, Antonio Fos, Robert Oliver
MÚSICA: Fernando García Morcillo
FOTOGRAFÍA: Raúl Artigot
REPARTO: Vicente Parra, Emma Cohen, Eusebio Poncela, Vicky Lagos, Lola Herrera, Ismael Merlo, Ángel Blanco, Charly Bravo, Manuel Clavo, Antonio Corencia
PRODUCTORA: Atlas International Film

Un joven que trabaja como carnicero mata accidentalmente a un taxista. Su novia quiere avisar a la policía, y entonces él se ve obligado a matarla también, así como a todos aquellos que suponen para él una amenaza...

Gracias a la proyección organizada por El Buque Maldito, he podido ver por primera vez esta obra de los inicios de Eloy de la Iglesia, más recordado y reconocido por algunos de sus últimos trabajos como El Pico o Navajeros, dedicados a la movida quinqui madrileña de la década de los 80.
Y es que Eloy siempre ha tratado de reflejar en sus trabajos temas actuales que generaran cierta polémica, pero no con la finalidad de captar la atención del publico, sino de denunciarlo. Y que mejor medio que hacerlo con su afición, el cine.

La Semana del Asesino retrata la violencia desde un punto de cierta inocencia y bondad, una batalla a muerte entre el bien y el mal. Dicen que el asesino no nace, se hace. Aunque yo creo, que es algo que ni siquiera los mejores psiquiatras son capaces de vislumbrar.
Eloy da un discurso sobre el miedo, y la capacidad de éste 'sentimiento' a inducir el asesinato. Marcos encarnado por Vicente Parra, (que guarda cierto parecido con Logan) es un tipo completamente normal, tiene su trabajo, una novia algo menor que él, pero vamos...lo corriente en el concepto de una vida estandar.

Pero un incidente con un taxista despierta en él, lo que dicen que todos llevamos dentro, el lado oscuro. Pero él no es malo, su propio miedo es más poderoso que su propia voluntad, afectando su cordura para distinguir entre el bien y el mal. Un temor que desencadena una matanza sin precedentes. Un sentimiento tan primitivo o más que el descubrimiento del fuego, lo iran transformando poco a poco en un asesino en serie, tal como pudiera ser Ted Bundy o Jeffrey Dhamer. Marcos no llega a la altura de éstos, pero sufre de la misma precariedad mental, que cada uno de ellos tenía en su perturbada mente, en su caso, el temor a ingresar en prisión, prima por encima de todo. Aunque todos tienen una cosa en común, el asesinato.

La película no tiene una puesta en escena demasiado buena, al menos vista hoy, que todo es coreografiado a la perfección. Los efectos han envejecido bastante, pero la película se hace entretenida y su historia funciona muy bien, a pesar de todo. Que al fin y al cabo es lo que cuenta, ya que con el paso de los años todas las películas envejecen, y una buena historia es lo que hace ver una película con buenos ojos, aún teniendo varias décadas a sus espaldas. Solamente en la parte central decae un poco el interés, durante apenas diez minutos. Pero una vez entra en escena, el padre de Paula, la cosa rueda de nuevo.

La interpretación de Vicente Parra es notable, su expresividad te deja atónito y su mirada es profunda y oscura, tal como es su personaje. Sin duda es el que lleva el peso en la historia, para eso es el protagonista, pero no siempre el protagonista luce gala y presencia debidamente en la historia.


La historia construida por Eloy, y guión co escrito junto a Antonio Fos, que ya trabajó con Eloy un par de años antes en El Techo de Cristal, por cierto tampoco he visto, tiene una buena narrativa y guarda en su haber elementos muy propios del cine de suspense, en cierta manera influenciados por Hitchcock y su Ventana Indiscreta. Como buen cineasta Eloy adquiría referencias de otros maestros, quien diga que no se inspira en otros realizadores, miente.
Pero como era habitual en Eloy, la película toca un tema tan candente para su época como es la homosexualidad. Hoy, es un tema bastante aceptado en la sociedad, para la época en que se rodó, en pleno franquismo, la censura era muy estricta, incluso algo como eso se consideraba delito. Así que la obra, como tantas otras, sufrió serios recortes.
Entre la relación entre Marcos y Néstor el vecino que busca algo más que una simple amistad. Las primeras secuencias, en su acercamiento se hacen extrañas, y su mayor encuentro es muy onírico y surrealista, queda todo muy sugerido, a la par que claro y neutral. Néstor estaba interpretado por Eusebio Poncela que trabajó con Ivan Zulueta en El Arrebato y años más tarde con directores de la talla de Alex de la Iglesia en 800 Balas Juan Carlos Fresnadillo en Intacto.

En la violencia de las muertes también hubo tijera, cosa curiosa, ya que la escena del matadero se dejó intacta, mientras que las agresiones a personas si fueron cortadas en la versión patria. Prácticamente absurdo que sufriera tales recortes, que hoy casi provocan risa ver semejantes muertes, ya que están muy influenciadas por obras de la época y no muestran nada grotesco más allá del giallo que tan de moda estaba en esa época. Los primeros planos de cuchillos y algún degollamiento en primerísimo plano, con esa recalcitrante sangre roja como el sol de poniente en un atardecer de otoño. Pero vamos nada que fuera para escandalizarse, cuando otras, por más sufrían menos. Pero ya se sabe que los comités de censura, son cuantas pocas veces inverosímiles.

La música se apoya mucho en los sonidos ambientales, como el pasar de un reloj, niños jugando al balón o el propio crujir de las paredes. Sonidos que resultan mucho más perturbadores y malsanos, que el mejor score de terror con picos instrumentales que asusten o pongan nervioso al espectador. También hay espacio para la música, pero el resultado no es propio del terror, es muy urbano y terrenal.


La película tuvo dos versiones, ya no solo por censura, sino por llegar al publico extranjero. Tuvo su versión en inglés y que titularon The Cannibal Man, precisamente el trailer solo lo he encontrado en el idioma se Shakespeare. Título no demasiado propicio, pues él no se los come. Aunque si lo analizamos, toca el tema de una forma indirecta y algo más macabra. Pero esto me recuerda a los cambios de título que sufrimos a veces por aquí, y luego no corresponden a lo mostrado en la película. Sin embargo gracias a la versión extranjera se ha podido hacer un montaje especial para la proyección, que abarca las escenas cortadas, en la edición americana no se cortó tanto en violencia, pero si en otros aspectos como el trato político o laboral, el cual tiene también su parte del pastel. Parte en la que el empresario del matadero tiene una charla con Marcos, escena en la que Eloy ya denunciaba irónicamente el trato al trabajador. Eloy falleció en el año 2006, pero si viera la situación actual, las manos a la cabeza se llevaría. Entre ambas copias se ha realizado un montaje lo más fiel posible al original.

La película tiene un ritmo pausado, y su puesta en escena no es su fuerte, pero el mensaje final es potente y carismático. A envejecido pero se deja ver bastante bien.

2 comentarios:

  1. No tiene mala pinta la verdad, me llama la atención... aunque puede que si la veo luego me arrepienta, eso nunca se sabe, jejejejeje.

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  2. No está mal. La puesta en escena es floja, al menos hoy en día.

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