6/6/12

Satiricón


TÍTULO ORIGINAL: Fellini Satyricon
AÑO: 1969
DURACIÓN: 129 min.
PAÍS: Italia
DIRECTOR: Federico Fellini
GUIÓN: Bernardino Zapponi & Federico Fellini
MÚSICA: Nino Rota & Varios
FOTOGRAFÍA: Giuseppe Rotunno
REPARTO: Martin Potter, Hiram Keller, Lucía Bosé, Capucine, Alain Cuny, Max Born, Salvo Randone
PRODUCTORA: Les Productions Artistes Associés / Produzioni Europee Associati (PEA) / United Artists
PREMIOS 1970: Nominada al Oscar: Mejor director
1970 Nominada al Globo de Oro: Mejor Película Extranjera

En la Roma del siglo primero después de Cristo, dos estudiantes, Encolpio y Ascilto, discuten sobre su propiedad respecto al adolescente Gitone. El niño escoge a Ascilto, a partir de entonces, Encolpio emprende un viaje en el que volverá a encontrarse con Ascilto y vivirán una serie de aventuras y desventuras para conocer nuevos amores.

Fellini adapta el clásico Satyricon, escrito que se atribuye a Petronio Arbitro en el siglo I D.C. del que sólo se conservan algunos fragmentos. El texto sobrevivió a la edad media y el renacimiento, se pensó que los fragmentos conservados se derivaban precisamente de lo redactado por Petronio antes de morir; hasta 1664 no hubo la primera edición que incluía la fiesta de Trimalción, uno de los fragmentos más largos de lo que se conserva, siendo disponible para el público general. Poco después el Satiricón fue traducido a varias lenguas y se convirtió en uno de los bestsellers de la literatura occidental. En los escritos de Petronio se ironiza sobre la sociedad romana de la época de Nerón. Al igual que la adaptación cinematográfica de Fellini, la obra de Petronio habla de las desventuras del narrador, Encolpio, y su amante, un bello adolescente de dieciséis años llamado Gitón. A través de la novela, a Encolpio le resulta difícil hacer que Gitón le sea fiel mientras es constantemente seducido por otros. El amigo de Encolpio, Ascilto (quien parece haber tenido una relación previa con Encolpio), es otro personaje principal que desaparece de la narrativa debido a los textos perdidos.


Declaraciones del propio Fellini indican: "La gente quiere siempre entender, comprender las películas, pero frecuentemente esto no es lo más importante. Mi "Satyricon" ha de ser sentido, no entendido".

Fellini en diversas declaraciones al respecto ya comentó su fascinación desde pequeño por la obra de Petronio, pero su intención no era la de reconstruir esa época históricamente, sino recrear una obra incompleta y fragmentada creando un mundo libremente. En conjunto con el guionista Bernardino Zapponi, el guión que Fellini confeccionó era discontinuo como la obra de Petronio, pero también era hacer cine con los restos arqueológicos que le inspiraron. La construcción de Fellini Satyricon mezcla vanguardia y clasicismo, se trata de una superproducción que pasó por encima de las convenciones fundadas por el género peplum. La portentosa puesta en escena al estilo del teatro clásico griego se fusiona con contrastes cromáticos, actuaciones delirantes, escenografía y vestuario espectaculares. El director de fotografía Giuseppe Rotunno crea un ambiente enardecido, utiliza la profundidad de campo junto el uso del travelling que propone Fellini o el operador de cámara, para mostrar los espacios de tal manera, que mientras vemos la película es como si nos asomáramos a curiosear, contemplar los extraños rostros de los extravagantes personajes que deambulan por los espacios.


De este modo se va desarrollando la película, una serie de espacios en sucesión episódica que parecen independientes, pero son los engarces que unen los bloques cuya relación es por la presencia de algunos de los personajes comunes. La narrativa lógica convencional se disuelve para dar paso a una construcción mental de todo lo que va sucediendo para terminar derivando en sensaciones y emociones. La propuesta de Fellini es la de mostrar una época que al profundizar de forma sociológica en costumbres y comportamientos no conocemos mucho, así que todo está construido para que nos sintamos extraños, tal como nos sentiríamos si apareciéramos de súbito en la Roma del Siglo 1. Todos los escenarios están recreados, incluso muchos de los exteriores, la interpretación de los actores y la confección de los vestuarios y otros elementos desconciertan al igual que fascinan. Está película es ciencia ficción del pasado, algo único, en la actualidad el beneficio económico debe estar asegurado con poco margen de riesgo, por ese motivo esta película podría denominarse como una superproducción experimental.


Entre muchas nominaciones y premios la película cosechó una larga lista de conmemoraciones:

Academy Awards, USA
Nominado al Oscar en la categoria Best Director
Golden Globes, USA
Nominado al Golden Globe en la categoria Best Foreign-Language Foreign Film
Laurel Awards
Nominado al Golden Laurel en la categoria Best Foreign Film
Nominado al Golden Laurel en la categoria Star of Tomorrow, Male
Italian National Syndicate of Film Journalists
Ganador del Silver Ribbon en la categoria Best Production Design (Migliore Scenografia)
Ganador del Silver Ribbon en la categoria Best Cinematography, Color (Migliore Fotografia a Colori)
Nominado al Silver Ribbon en la categoria Best Costume Design (Migliori Costumi)
Nominado al Silver Ribbon en la categoria Best Supporting Actor (Migliore Attore non Protagonista)


Gran parte de los actores, entre ellos los protagonistas, eran desconocidos; algo que ayudaba a construir la recreación de ese universo que Fellini dotaba de elementos extraños. La banda sonora de Nino Rota también entra en esos parámetros, es exótica y visceral, se mezclan instrumentos convencionales con otros afro-asiáticos, hay algunos arreglos creados con sintetizadores que ofrecen una dimensión onírica. El argumento en esta película es relativo, aunque sin problemas se puede seguir la continuidad fragmentada, en conjunto la película ofrece una experiencia sensitiva. Una gran dirección por parte de Fellini con una mirada crítica en la reconstrucción de una Roma sin más dioses que la voluptuosidad y el dinero, una retrospectiva que puede aplicarse a la actualidad que nos pertenece, donde la misma mirada sátira atañe contra la injusticia y la desmesura de los poderosos. Fellini Satyricon es una película única, no hay nada parecido y vale la pena adentrarse en el delirante aunque hipnótico despliegue de artificios.

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