12/10/12

Antiviral


TÍTULO ORIGINAL: Antiviral
AÑO: 2012
DURACIÓN: 110 min.
PAÍS: Canadá
DIRECTOR: Brandon Cronenberg
GUIÓN: Brandon Cronenberg
MÚSICA: E.C. Woodley
FOTOGRAFÍA: Karim Hussain
REPARTO: Caleb Landry Jones, Sarah Gadon, Malcolm McDowell, Douglas Smith, Joe Pingue, Nicholas Campbell, James Cade, Lara Jean Chorostecki, Lisa Berry, Salvatore Antonio
PRODUCTORA: Rhombus Media

Un vendedor que trabaja para una clínica que se dedica a replicar enfermedades de famosos para el consumo público. Él se obsesionará tanto con una celebridad que se inyectará su enfermedad. Entonces deberá encontrar una cura antes de que el tiempo se agote...

Brandon Cronenberg, el hijo de David Cronenberg no tenía muy claro que hacer con su vida. Escribía relatos, tocaba música y hacía algo de producción audiovisual. Aunque no quería que se le relacionara demasiado con el nombre de su padre, la cabra tira al monte y finalmente ha decidido seguir los pasos de éste, la dirección cinematográfica.
Tras realizar dos cortometrajes, debuta en la gran pantalla con Antiviral. Una película muy influenciada por los inicios de su progenitor como cineasta, al menos argumentalmente recuerda bastante a los primeros trabajos de su padre en el campo del terror, trabajos en los que tocaba las infecciones víricas, unas veces más sutilmente que otras.

Es pronto para afirmar nada, ni siquiera está claro si tras éste gran arranque en su carrera, Brandon seguirá haciendo films. En los que poco a poco vaya evolucionando y adquiriendo su propio toque personal, tal como ha hecho su padre a lo largo de su carrera cinematográfica.

Como he dicho Brandon no quiere que se le relacione demasiado con su padre, en parte es normal, como cualquier cineasta quiere que se le reconozca por sus propios méritos, no por los de tu progenitor. Claro, que en su opera prima, éste parece que no ha podido evitar las influencias de su creador. De hecho, si te dijeran que Antiviral la ha dirigido David, llegarías a creértelo. Porqué, es cierto que tiene detalles propios, pero el argumento, su forma de encuadrar planos, el ritmo de la película y sobretodo la manera de desarrollar la historia se ve muy influenciada por los inicios de David, aunque Brandon afirma no haber visto todas las obras de su padre, la influencia está ahí….y el talento parece heredarse.

De esta manera se puede afirmar rotundamente sin miedo que Brandon ha demostrado estar plenamente capacitado para tomar las riendas de su padre, el día que éste, bien por ley de vida o cansancio, abandone el mundo del cine. Otra cosa es, que durante ese largo camino que le espera hasta alcanzar el estatus de su padre, se tuerza.
Brandon, que también ha escrito el guión, nos sitúa en un futuro distópico. Pero no lejos de la situación actual, en la que vivimos rodeados de reality shows, programas de prensa rosa y concursos televisivos en los que la propia industria nos vende una imagen a seguir, a través de actores, artista, futbolistas o cualquier otro famoso. Una imagen, qué como espectadores deseamos alcanzar, hasta el punto (en la mayoría de casos) de convertirla en puro fanatismo.

Brandon lleva ese fanatismo al extremo y crea un mundo en el que ese fanatismo afecta la integridad mental, nuestro modo de vida e incluso nuestra propia personalidad, pasando a ser una víctima más del sistema. En el mundo de Brandon el comercio ilegal es lo más rentable, y las patologías de famosos es su moneda de cambio.
La película tiene una fotografía blanco hospital realizada por Karim Hussain (Hobo With a Shotgun) con unas tonalidades blanco nuclear. Muy frías y distantes que encajan a la perfección con el tema tratado en el film, las infecciones víricas, que evidentemente en nuestra propia realidad repudiamos. Nadie desea ponerse enfermo, pero en la realidad de la película se ha convertido en un estilo de vida, fiel reflejo del mundo en el que vivimos, en lugar de infecciones copiamos peinados, ropa o cualquier accesorio que llevan los famosos, resultando bastante metafórico.

Su intérprete principal, Caleb Landry Jones es el 80% de la película, sin su gran interpretación de asombrosa expresividad y cambio de registro a lo largo del film, todos los demás aciertos no servirían de mucho, nos hubiera dejado una cinta con aciertos pero un tanto hueca. Robert Patkinson que protagoniza Cosmopolis, la reciente obra de su padre estrenada dentro del marco del Festival de Sitges, debería aprender de la profesionalidad de Landry. Se puede decir que dentro del Festival hemos tenido dosis de familia Cronenberg y por lo visto fuera también tendremos para rato.


Caleb ha trabajado en películas como X-Men Primera Generación en el papel de Banshee o papeles menores En No es País para Viejos de los hermanos Coen y La Red Social de David Fincher. El reconocido Malcom Mc Dowell hace un papel un tanto menor comparado con el de Caleb, pero su presencia como Dr. Abendroth es notable.
En la parte femenina del reparto tenemos a Sarah Gadon (The Moth Diaries) y que también ha trabajado con David Cronenberg en Un Método Peligroso y la reciente Cosmopolis. Esas frías tonalidades junto a una iluminación muy lograda, resaltan el rojo sangre cuando la infección alcanza el punto álgido, creando un contraste brutal.

Una dura crítica, al fanatismo extremo, que convierte a las personas en el fiel reflejo estético que vende la industria del famoseo. Brandon que ha escrito el guión, lleva ese fanatismo al extremo, y crea un mundo en el que se comercia con los virus. El tráfico ilegal de patologías es el negocio más rentable. La historia tiene su parte de romance, en la que se crea una simbiosis especial entre Syd March y Hannah Geist interpretados por Caleb y Gadon, respectivamente. Y aunque ambos son los protagonistas casi exclusivos de la historia, Gadon queda en segundo plano interpretativo, eclipsada por la presencia del enigmatico Caleb y su profunda mirada..

La banda sonora creada por E.C Woodley (The Dark Hours), desconocido para mí, ambienta con gran acierto la película, en muchas ocasiones recurre a sonidos psicotronicos, antes que a melodías identificables, pero en el contexto del film queda muy bien.
Los efectos de maquillaje y efectos son todos artesanales, incluso el final recordará a algunas de lo artesanal realizado por su padre, en films como Videodrome o eXistenZ.

El tema corporativo también se toca en algunos momentos del film, cobrando fuerza y sentido en el desenlace. También tiene los planos detalle de algunas instalaciones y maquinaria que están realmente logrados y realzan la temática corporativa.
Un digno comienzo y muestra de sobrado talento, para tomar algún día el relevo de su progenitor.


2 comentarios:

  1. Sin duda una de las grandes sorpresas del festival.

    Iba a verla por la curiosidad de ver como se desenvolvía Cronenberg Jr. y salí con la sensación de haber visto una de las mejores películas del festival.

    Estaremos muy atentos a la carrera de Brandon.

    Saludos

    ResponderEliminar
  2. Sin duda alguna. Veremos como se desenvuelve y como evoluciona, pero qué con buen pie empieza, eso es cierto.

    ResponderEliminar