21/10/12

God Bless America

God Bless America
TÍTULO ORIGINAL: God Bless America
AÑO: 2011
DURACIÓN: 104 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Bobcat Goldthwait
GUIÓN: Bobcat Goldthwait
MÚSICA: Matt Kollar
FOTOGRAFÍA: Bradley Stonesifer
REPARTO: Joel Murray, Tara Lynne Barr, Mackenzie Brooke Smith, Melinda Page Hamilton, Rich McDonald, Guerrin Gardner, Larry Miller, Sandra Vergara, Jamie Harris
PRODUCTORA: Darko Entertainment

Sin amor, sin trabajo y posiblemente una enfermedad terminal, Frank ha aguantado suficiente la decadente espiral del sueño americano. Sin nada que perder, Frank coge su pistola decidido a terminar con los más estúpidos, crueles y repelentes miembros de la sociedad con un cómplice inusual: una chica de 16 años que comparte su rabia e insatisfacción.

Bobcat Goldthwait ha aparecido en multitud de series televisivas y películas, actuando al lado de actores de renombre como Bill Murray, en la comedia ochentera Los fantasmas atacan al jefe, con Whoopi Goldberg en Burglar o con John Cusack en Crazy Summer. Además, ha cedido su chirriante voz en series animadas como Beavis and Butt Head.
Pero es recordado comúnmente por su estridente interpretación de Zed, el quinqui motero en la segunda parte de Loca academia de policía, personaje que se convertía en cadete del cuerpo policial en la tercera y cuarta entrega de la saga, aunque sin perder sus particulares estridencias interpretativas.

En 1991 debutó como director y guionista con la comedia Shakes the Clown, además de protagonizarla. Años más tarde, entre apariciones en algunas series y el programa Jimmy Kimmel Live!, llegarían –también como director y guionista- Slepping Dogs Lie (que la vi hace tiempo sin saber que era suya), una comedia romántica que abre las puertas al humor negro sobre las complejidades de la honestidad sexual y World’s Greatest Dad’s junto al actor Robin Williams, cinta que a día de hoy todavía tengo pendiente, pero visto lo visto con su última película, tendré que ponerle remedio.

Bobcat -que también firma el guión- se marca con God Bless America, un brillante y suculento ejercicio técnico y argumental. Qué bien, son inevitables las comparaciones con Un día de furia de Joel Schumacher, puesto que su argumento parte de esa misma idea, acabar con los indeseables e irrespetuosos que campan libres por el mundo. Pero God Bless America está enfocada desde un punto de vista mucho más actual, crítico y generalizado, no tan personal como hacía Michael Douglas en la obra de Schumacher.


Estamos ante una comedia negra terriblemente ácida, sin escrúpulos a la hora de criticar la sociedad actual, algo exacerbada en el tono fílmico que la compone, pero no muy lejos de la realidad en la que vivimos. Una sociedad enmarcada en el mundo de la televisión e internet, plagada de programación basura; una sociedad en la que se han perdido los modales, la cordialidad, la moralidad y sobre todo el respeto para con los que nos rodean.

Bobcat retrata ese mundo televisivo putrefacto sin miedo a reprimendas morales o artísticas. Arremete contra la nula calidad de información tergiversada, emitida por unos medios informativos en pro de las altas esferas. Unas esferas que dirigen a la población según les conviene y desde donde sople el viento.

También hace hincapié en los realitys que ya rozan lo enfermizo, un bomba virtual en el que la incultura está a la orden del día, y que viene directa a nuestro cerebro en forma de ondas hertzianas, plagadas de ideologías políticas y religiosas que no dejan mantener una conversación rica y fluida entre dos personas. Un mundo lleno de condicionantes televisivos, programación basura y noticias que mantienen a la población en un estado casi catatónico, absorbidos por un estilo de vida e imagen que la gran mayoría siguen como borregos, sin criterio propio.

Todo ello junto a una serie de hechos personales, detonan la paciencia de Frank. Un argumento que,  sin duda, cautivará a aquellos que guardamos cierta cordialidad y civismo para con los que nos rodean, y nos hastían los irrespetuosos o seres de actitud indeseable.
Sin duda, este pequeño sector de gente, los que no hemos perdido esos valores, nos sentiremos plenamente identificados con sus protagonistas, Frank y Roxy. Y seremos cautivados por sus razonamientos en la película. Frank interpretado por Joel Murray que trabajó en un papel menor –de lechero- con Bobcat en Shake The Clown, se pone en manos de éste para ofrecernos una interpretación excepcional, a la par que natural. No imagino otro actor que hubiera podido gesticular de tal manera sin resultar sobreactuado e igual de campechano, que el pobre hombre al que Joel interpreta.

Tara Lynne Barr se pone en la piel de Roxy, una chica diferente al prototipo estándar de quinceañera, inteligente y con razonamientos similares a los de Frank, sin duda el detonante para que éste se encamine en una única misión, ajusticiar a todos esos indeseables. Tara ha trabajado en papeles menores de series televisivas y algún que otro cortometraje. Su interpretación completa la de Joel, formando una pareja sublime que recordará -salvando distancias argumentales e interpretativas- a Asesinos natos en algunos momentos del film. El resto de personajes son simples ‘fichas’ que ambos necesitarán para retomar su propio destino, que parecen haber nacido ya predispuestos.


Está claro que nadie es perfecto y la mofa del ser humano para con otros inferiores, elemento que también crítica la película, he de reconocer que a veces he sido víctima, pero hay que ver con qué fe se hace, mala o buena. La película destaca más el aprovechamiento económico de esas personas. Siendo criticada mucho más la parte cívica de la sociedad, como ir con la música por fuera, hablar en el cine como si estuvieras en tu casa o las propias pijadas de los ricos, como despreciar un regalo porque no es el que deseaban.

La banda sonora corre a cargo de Matt Kollar que usa temas de varios artistas, como Alice Cooper con tres temas; School’s Out, Hello, Hooray y I Never Cry. Digo yo que Bobcat debe ser muy fan del músico, al que dedican una reflexión sobre su influencia musical y estética en mitad del film. Y otros como Rosemary Clooney o Black Rebel Motorcycle Club también ponen su guinda al film.

Una brillante película artísticamente lograda y argumentalmente, no novedosa, pero sí atrevida, que para alegría de muchos y desgracia de pocos, pasará sin pena ni gloria entre el público.

Puntuación

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