27/10/12

Tower Block

Tower Block dirigida por James Nunn y Ronnie ThompsonTÍTULO ORIGINAL: Tower Block
AÑO: 2012
DURACIÓN: 87 min.
PAÍS: Reino Unido
DIRECTOR: James Nunn, Ronnie Thompson
GUIÓN: James Moran
MÚSICA: Owen Morris
FOTOGRAFÍA: Ben Moulden
REPARTO: Sheridan Smith, Jack O'Connell, Ralph Brown, Russell Tovey
PRODUCTORA: Tea Shop, Film Company

Los residentes de la Torre Bloque 31 se verán en una batalla mortal con un misterioso y sanguinario francotirador que ha descubierto su escondite.

James Moran, guionista de la divertida Deliverance (aquí rebautizada como Desmembrados ¡toma ya!), escribe el guión de este film de estética actual, pero de corte muy clásico con la esencia del cine de los 70, refiriéndonos al género de acción tal y como lo conocemos actualmente, claro está.

Tower Block está dirigida por James Nunn y Ronnie Thompson, ambos debutan en la dirección. Aunque a Nunn no le viene de nuevas, ya ha trabajado como asistente de dirección en Strippers vs Werewolves o Cockneys vs Zombies, entre otras. Ésta última también proyectada dentro del marco del Festival de Sitges 2012, y que finalmente me perdí debido al cansancio e incompatibilidad de horarios para con el día siguiente, si quería ser persona en lugar de animal. Parece ser, que el cansino género zombie sigue dando algunas buenas obras, después de su proyección escuché alguna que otra buena opinión sobre ella.

Volviendo al tema, Nunn se pone a la cabeza de la dirección, realizando una buena labor con los actores y su puesta en escena. Ronnie ha trabajado anteriormente en labores de productor y guionista en Screwed, un direct to Dvd, dirigido por Reg Travis, que realizó el remake de Psicosis en 2010. Sobre la presente obra; Ronnie Thompson debuta en la dirección y ejerce como productor.

Deudora de Asalto a la comisaría del distrito 13 de John Carpenter, basada libremente en el western Rio Bravo. El parecido global de Tower Block con la obra del maestro de la serie B, John Carpenter, para muchos será motivo suficiente para tacharla de copia bastarda realizada sin la maestría de éste. A todos ellos he de decirles que Asalto a la comisaría del distrito 13 es una obra que se ha ensalzado con los años entre el público, no en el momento de su realización. Con esto no estoy diciendo que no me guste, pero creo que así es.

Creo que ambos directores han formado una buena sociedad, tal y como hicieron Alexandre Bustillo y Julien Maury con su debut A l’Interieur, lo que fue ésta para el terror, lo es Tower Block para la acción. Ofreciéndonos un gran trabajo, que muy a pesar de sus semejanzas, aporta diferentes resoluciones de detalles y cambios en el desarrollo de la historia que la dotan de esencia propia.

Sabiendo que la situación es muy similar a la obra referente, y su planteamiento idéntico; un grupo de personas encerradas en un mismo espacio que se encuentran bajo la presión de una amenaza exterior, premisa usada también en el género zombie, idea simple y barata que nadie parece aborrecer, puesto que si se hace bien, funciona.
Así nos queda una cinta directa, honesta y sin aburridos preámbulos, aunque tras el prematuro prologo lo parezca. No tarda mucho en arrancar, cuando menos lo esperas la cacería dará comienzo y con ella la diversión para el espectador, porque los del edificio no lo pasan nada bien.


La película no tiene nada especialmente innovador, de hecho diría, que nada. Incluso ya se escuchan teorías comprobadas, que lo que realiza el francotirador es técnicamente imposible, ni con el mejor rifle existente, pero en todas las películas hay que aceptar algunas licencias, y en Tower Block esa es la que toca.

Los paralelismos con la obra de Carpenter afloran como las rosas en un jardín de primavera, nos guste o no la obra su referente. Y será inevitable pensar en ella. Aunque, yo no lo veo como algo negativo, más aún, cuando se ha hecho con gran acierto y dinámica personal. Y su toque de humor negro la diferencia del cine de acción actual, plagado de efectos especiales, que al parecer, cuanto más escandalosos y rimbombantes, mejor. Aun recurriendo a efectos digitales para representar la atrocidad cometida por el francotirador, que en pocos segundos se ventila a unos cuantos de una forma bastante salvaje, la rapidez y el maquillaje posterior en esas escenas no dejan dolorida nuestra retina, pero si nuestra impresión con unos efectos que cumplen de una forma muy artesanal y sin florituras visuales, dejando una opinión realmente positiva.

La historia no cuenta con un gran desenlace en el que se intente sorprender al espectador, de hecho, no hay que ser Sherlock Holmes para averiguar a los pocos minutos lo que está sucediendo y el motivo. Pero su fuerza no radica en un giro sorpresa que nos tire del asiento, sino, en una elaborada situación de tensión interpretativa, con personajes bien construidos, bastante estereotipados, pero con un carisma realmente logrado. Algo esencial en una cinta de semejantes características.

Donde un espacio cerrado y sus pocos personajes son los elementos primordiales con los que contamos, no hay nada más y si éstos no son suficientemente carismáticos, todo lo demás no sirve. La elaborada fotografía a cargo de Ben Moulden aprovecha muy bien los recovecos de los pasillos, exponiendo sus sombras ante su escueta y lograda iluminación que parece muy natural, similar a La horda, pero algo más opaca. Su eficiente banda sonora a cargo de Owen Morris o la labor del departamento de maquillaje y vestuario con el que cuenta la película, no serviría de nada sin los mencionados carismáticos personajes.

En ese campo hay dos a destacar, Becky, la protagonista y heroína del grupo (ya dije que eran estereotipados) interpretada por Sheridan Smith (Hysteria). Y Kurtis el 'holligan' inglés, interpretado por Jack O'Connell (Eden Lake), sin duda el mejor personaje de todos, aunque al principio nos caiga mal, tanto por sus actos, como por su actitud inepta y abusiva.


Como en cualquier cinta de espacios cerrados, lo que funciona, no solamente es la situación, sino unos personajes elaborados, y Tower Block cumple sobradamente con ello. Es cierto, que cinematográficamente hablando no es la mejor película del mundo, pero prefiero mil veces una cinta honesta, que me mantenga atento, a una con dobles lecturas que no entienda ni el propio director. Yo la he disfrutado como pocas veces lo he hecho desde que era pequeño, tal como hice con Rambo o La jungla de cristal.

Pero antes de que os echéis sobre mí como leones, no las estoy comparando, me refiero a la sensación que me aportaron en su momento. Algo muy difícil de conseguir siendo adulto, y Tower Block lo consigue. Así, que sin miedo a represalias, diré, que para mí ha sido la mejor del Festival de Sitges de este año 2012, puesto que es la que más he disfrutado como ente simplón que soy. Una cinta que se suma al buen cine que nos está llegando desde Reino Unido en estos últimos tiempos.

Puntuación

2 comentarios:

  1. Esta fue tu película... ahora te tienes que comprar un rifle de agua y dedicarte a mojar a los vecinos desde el balcón.

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  2. Yo haría mi mezcla perfecta, God Bless America pero con rifle de asalto.

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