28/2/13

A Fantastic Fear of Everything

A Fantastic Fear of Everything dirigida por Crispian MillsTÍTULO ORIGINAL: A Fantastic Fear of Everything
AÑO: 2012
DURACIÓN: 109 min.
PAÍS: Reino Unido
DIRECTOR: Crispian Mills, Chris Hopewell
GUIÓN: Crispian Mills
MÚSICA: Michael Price
FOTOGRAFÍA: Simon Chaudoir
REPARTO: Simon Pegg, Paul Freeman, Clare Higgins, Amara Karan, Henry Lloyd-Hughes, Kerry Shale, Jay Taylor, Mo Idriss, Jane Stanness, Elliot Greene
PRODUCTORA: Keel Films / Pinewood Studios

Jack es un escritor de libros infantiles que se dispone a dar el salto al mundo del cine. Para ello, planea una historia de asesinos en serie. Lleva tanto tiempo con este proyecto, que se le está quedando muy adentro. Jack no espera que, una noche, tanta obsesión reviente y se materialice en una experiencia pesadillesca, en la que deambulan fantasmas, villancicos y las mujeres de la lavandería.

De la pasada edición 2012 del Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya (Sitges), ésta fue una de las películas, qué por preferencias, y sobre todo, por incompatibilidad horaria. Finalmente, me vi obligado a sacrificar en mi lista de visionados programados.

No recuerdo en favor de que otra película omití su visionado. Pero ahora que la he visto, afirmo que las posibilidades de salir ganando o perdiendo, se encontraban al 50%. El resultado final del film es bastante templado, comparado con su excepcional arranque.
Y aunque durante el festival, vi algunas películas mejores, que éste cómico debut dirigido por Crispian Mills y Chris Hopewell. También vi otras peores. En esas circunstancias, es cuando hubiera preferido mil veces ver la película de estos dos debutantes en la dirección cinematográfica.

El film empieza con unos títulos de crédito influenciados, de forma sutil pero identificable, por el estilo del director Tim Burton. Créditos acompañados de una banda sonora, en ocasiones, cercana al característico compositor Danny Elfman. Lo cual, no hace otra cosa que remarcar esa presencia Burtoniana. Pero tras esa primera toma de contacto tan familiar para los seguidores del director californiano. Ambos cineastas, con bastante acierto, todo sea dicho, dejan esas referencias iníciales. Calzando el film bajo su propio estilo, lamentablemente, esto no perdura a lo largo de éste.


Leí por algún sitio de la red que eran tres historias independientes, falso, es una única historia. Si bien es cierto, que podemos dividir el film en tres tramos algo distintos entre sí. Indudablemente, su primer tercio es el mejor de todos, por ser el más personal y demencialmente divertido.
Sin embargo, los dos tramos restantes, aún teniendo sus pequeños aciertos, se ve mermado de forma considerable, respecto al nivel de genialidad de su arranque.
La causa de dicho descenso, es que Mills además de co-dirigir, ha escrito el guión. Parece empeñado en copiar en el segundo y tercer tramo, el rabioso estilo cómico de los hermanos Coen.

Dicho intento de asemejarse a los Coen, hace que el film no termine de ser todo lo redondo que promete al principio. Un desvió en el camino, que a mi parecer, resulta incorrecto. En su inicio toma un camino que no debería abandonar, seguirlo hasta el final, creo que hubiera mejorado ostensiblemente el resultado, y por tanto, la opinión final.

No hay nada de malo, en copiar o tomar referencias de otros cineastas experimentados. Éstos no serían los primeros ni últimos en hacerlo. Pero ninguno de los dos cineastas ingleses, demuestra a lo largo de sus correctos 109 minutos, tener el mismo talento que los hermanos responsables de Fargo, El Gran Lebowsky o Barton Fink.
Es cierto, que en la filmografía de los hermanos Joel e Ethan, no todo es sensacional. Tienen algunas películas realmente flojas (por no decir malas), como Ladykillers o Crueldad Intolerable, mentiría si dijera lo contrario. Pero la experiencia y el talento de los Coen, despunta considerablemente frente a lo que demuestran el dúo inglés, Mills/Hopewell, en éste ajustado debut.


Protagonizada por Simon Pegg, que se dio a conocer al gran público, con Shaun of the Dead, dirigida por Edgar Wright. Repitió bajo el mando de éste, en la maravillosa Hot Fuzz. Con fines comerciales, en nuestro país fueron rebautizadas como Zombies Party y Arma Fatal, respectivamente.

El actor británico se pone en la piel de Frank, un excéntrico y paranoico escritor, qué cree, que todo y todos quieren atentar contra su propia vida. La interpretación del actor es sencillamente genial en todas sus facetas. Aunque prefiero la parte más excéntrica de su papel. Resta decir que la caracterización que le han puesto, ayuda sobremanera a que su personaje nos cautive. Atención al momento de la lavandería, orgásmico.

La idea principal es atractiva, pero cuando empiezan las influencias externas, el film evoluciona a un humor más convencional. Ahí es donde estos dos debutantes pierden la chispa inicial, y no consiguen alcanzar la que ofrecen los Coen.
Esto no significa, que A Fantastic Fear of Everything se vuelva aburrida o mediocre. Ambos cineastas, ofrecen un producto correctamente elaborado. Sin embargo, advierto que sin la actuación de Pegg, mis dudas al respecto aumentan en varios puntos. No tengo tan claro que su airosa salida de semejante situación, hubiera tenido el mínimo éxito. Y es que el actor inglés, no se limita a salvar situaciones aisladas, para mí, rescata el film entero.

La banda sonora ha sido creada por Michael Price, además de componer música para algún que otro film menor o series televisivas como Sherlock. Ha sido editor en la BSO de El Señor de los Anillos y co-productor musical en X-Men y Tomb Raider. Como he comentado antes, en los créditos se encuentran influencias del estilo Danny Elfman. Esencia que perdura en momentos del film, pero de forma muy minimalista. El compositor aporta toques personales a lo largo de éste. Toques que dispersan esa sensación de encontrarnos ante una pieza de Elfman. Aunque los dos numeritos de rap, yo los hubiera eliminado. No vienen a cuento y desentonan bastante en el contexto en el que son insertados.

Así pues, creo que el intento de emular a directores con mucha más experiencia e intentar dar un giro drástico a la historia, haciendo infantil lo atractivamente demencial, de su genial y brillante primer tercio, pasan factura a una película, qué podría haber sido mucho más consecuente con su trasfondo argumental. Insisto, la primera media hora, el film promete mucho más de lo que termina ofreciendo. Se deja ver, pero lamento bastante tener que decir, no termina igual de sensacional que empieza.


Puntuación

No hay comentarios:

Publicar un comentario