13/3/13

Ira de Titanes

TÍTULO ORIGINAL: Wrath of the Titans (Clash of the Titans 2)
AÑO: 2012
DURACIÓN: 99 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Jonathan Liebesman
GUIÓN: Greg Berlanti (Story), David Leslie Johnson (screenplay)
MÚSICA: Javier Navarrete
FOTOGRAFÍA: Ben Davis
REPARTO: Sam Worthington, Liam Neeson, Ralph Fiennes, Bill Nighy, Rosamund Pike, Danny Huston, Toby Kebbell, Édgar Ramírez, John Bell
PRODUCTORA: Warner Bros. Pictures

Diez años después de los sucesos de “Furia de titanes”, Perseo (Sam Worthington) está decidido a llevar una vida tranquila con su hijo Helio. Sin embargo, los dioses, debilitados por la falta de fe de la humanidad, pierden el control sobre los Titanes, cuyo líder no es otro que Kronos, el padre de Zeus (Liam Neeson), Hades (Ralph Fiennes) y Poseidón (Danny Huston). Cuando Hades y Ares (Edgar Ramírez) llegan a un acuerdo con Kronos para capturar a Zeus, entonces Perseo tendrá que abandonar su apacible vida para rescatarlo, misión en la que cuenta con la ayuda de Andrómeda (Rosamund Pike), Agénor (Toby Kebbell) y Hefesto (Bill Nighy).

¿Qué sucede cuando pones un cuidado especial en todo el diseño de producción, pero descuidas un aspecto tan importante como el guión o la dirección de actores? Pues qué los Titanes entran en un estado de ira incontrolable, nada comparable a la ira que le entra al público viendo semejante desperdicio de dinero invertido en vestuario, efectos especiales (aunque sean digitales) y elenco de actores.

Otorgando a Liam Nesson el Razzie a peor actor, cuando éste ha demostrado sobradamente sus dotes en otros films. Y eso para el resto de actores también es aplicable. La culpa es de una descuidada dirección en el reparto, no de casting.

Ira de Titanes es la secuela de Furia de Titanes, remake del clásico de 1981 dirigido por Desmond Davis y con efectos especiales de Ray Harryhausen. El remake fue dirigido en 2010 por Louis Leterrier, director de Transporter y El Increíble Hulk. No hace falta decir, que en el susodicho remake, gran parte (más bien diría todos) de los efectos eran íntegramente digitales, perdiendo así todo el encanto de los efectos stop-motion de la obra original.

Independientemente de que a los más puristas no les agradase ver el clásico de Harryhausen reconvertido en un blockbuster de última hornada con grandes y desmesurados efectos especiales. Podemos decir sin temor alguno, qué, al menos, Furia de Titanes (la de Leterrier), fue un producto que cumplía unos mínimos.


Fueron cuidados muchos aspectos, que en ésta secuela ni siquiera se han ojeado para ver si eran correctos o cumplían la ley de mínimos. Han desviado todos los recursos al departamento visual y de diseño, dejando así un producto indecente, carente de épica/emoción, e incluso a ratos aburrido. La película adopta referencias de 300, en fotografía y estética. Algo permisible, pero ridículo por momentos, como el grito de guerra de los soldados.

Johnathan Liebesman director de Invasión la Tierra, dirige con un pulso cinematográfico bastante certero, teniendo en cuenta que la gran mayoría de películas similares vienen acompañadas de un par de biodraminas con la entrada de cine, véase Transformers de Michael Bay.

Sin embargo, el espectáculo visual al que nos somete el departamento de efectos digitales, hace que en planos muy generales no sepamos donde está cada personaje y que todo importe más bien poco, si ganan los malos, los buenos o se van de copas juntos. Las escenas terminan con demasiada información, sobrecargadas de efectos espectaculares, eso deben creer ellos. Cada día se da más importancia a lo grandilocuente, parece ser que contra más espectacular mejor tiene que ser, y no siempre es así.


Adaptando el despropósito, perdón, la historia ideada por Greg Berlanti. El guionista de La Huérfana, David Leslie Johnson, escribe el guión junto al debutante Dan Mazeau. Ambos hacen su trabajo, pero el resultado es una aberración argumental de proporciones Titánicas -nunca mejor dicho- que no se salva ni del fuego que arroja el propio Titán. Y lo cierto, no me extraña semejante resultado, podrías contratar al mejor guionista del planeta, pero Berlanti es el escritor de la historia de Linterna Verde dirigida por Martin Campbell, con ese dato creo que no hace falta decir nada más.

La música 'escrita' por Javier Navarrete no arregla la falta de épica. Y no será porque el compositor no sepa, más bien es el descuido y dejadez, salvo en el diseño, hacen mella en el conjunto. Navarrete ha orquestado films tan diferentes como destacables; El Laberinto del Fauno, Platillos Volantes, Yo Puta, Reflejos o El Espinazo del Diablo.

Para un servidor, lo único rescatable de la película, es el Titán. Siempre me han gustado los monstruos de proporciones físicas desmesuradas. El resto es un desperdicio de talento, tiempo y dinero.

Puntuación

2 comentarios:

  1. A mi ni la primera ni la segunda, ninguna me ha gustado. Y la original, tampoco es que fuera nada del otro mundo, pero por lo menos aportaba algo diferente a lo que se estaba haciendo.

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