27/4/13

Barton Fink

Barton Fink dirigida por Joel CoenTítulo original: Barton Fink
Año: 1991
Duración: 112 min.
País: Estados Unidos
Director: Joel Coen
Guión: Joel Coen, Ethan Coen
Música: Carter Burwell
Fotografía: Roger Deakins
Reparto: John Turturro, John Goodman, Judy Davis, Michael Lerner, John Mahoney, Steve Buscemi, Tony Shalhoub, Jon Polito, Richard Portnow
Productora: Circle Films

En 1941, Barton Fink viaja a Hollywood para escribir un guión sobre el luchador Wallace Berry. Una vez instalado en el Hotel Earle, el guionista sufre un agudo bloqueo mental. Su vecino de habitación, un jovial vendedor de seguros, trata de ayudarlo, pero una serie de circunstancias adversas hacen que se sienta cada vez más incapaz de afrontar su trabajo.

Escrita al mismo tiempo que el guión de Muerte entre las flores. Los hermanos Coen, Joel e Ethan, nos presentan su cuarto film, que rodarían acto seguido de éste. Ambos cineastas están muy compenetrados en todas sus películas, actúan como directores y guionistas de sus films, que casi siempre co-escriben juntos, sin embargo, Ethan casi nunca aparece en los créditos como director, sí como guionista.

Los dos cineastas de Minneapolis nos presentan una película bastante sarcástica con la industria que les da de comer, mordiendo su mano sin miedo a represalias. Si bien, aunque realizan cine independiente, disponen en sus películas todos los ingredientes de forma apropiada para llegar al público mayoritario.
Con tan solo tres trabajos a sus espaldas, estos ya se habían creado una reputación y un estatus 'social' ($) bastante notable. El cual les permite hacer acopio de sarcasmo e ironía para con la industria de Hollywood. Ensañándose especialmente en el proceso de pre-producción y las funciones de las productoras.

A lo largo de su filmografía, han alternado dos géneros, el cine negro y la comedia. En el primero tendríamos obras como Muerte entre las flores, El hombre que nunca estuvo allí o Sangre fácil. Mientras que en el segundo estarían Arizona Baby, O Brother o El gran salto, entre otras.

Aunque siempre han guardado un punto cómico en todas sus obras, en ocasiones como Fargo, El gran Lebowski o la aquí presente, Barton Fink, mezclan ambos géneros a partes iguales. Si bien ésta última, puede que sea la más peculiar y misteriosa de todas, puesto que su final tremendamente surrealista, más de lo habitual, y su moraleja, da lugar a dobles lecturas, interpretaciones o conclusiones finales distintas. Ambientada en los años 40, sus escenarios son tan reales como enigmáticos, que junto al particular surrealismo que acompaña al desarrollo de la historia, nos sitúa en un mundo un tanto onírico en el contexto del film.


Aunque la película fue galardonada en el festival de Cannes con tres premios, mejor actor (Turturro), mejor director y la Palma de Oro a la película, en taquilla fue condenada a recaudar tan solo dos tercios de su presupuesto, algo que habrán sufragado con el tiempo y la venta domestica, pero sin duda esa baja recaudación cataloga a ésta como una de sus obras poco rentables.

En el reparto tenemos como destacable a un apocado John Turturro interpretando al guionista Barton Fink, éste nos muestra sus dotes interpretativas con elocuencia y cierto desparpajo en algunos momentos puntuales del film. John Goodman es totalmente contrario al carácter de Fink, además de ser la pieza motriz que impulsa al inexperto guionista ayudándolo a terminar su historia. Los Coen han repetido varias veces los mismos actores a lo largo de su filmografía, y estos dos no fueron una excepción.

En un papel totalmente secundario tenemos a Steve Buscemi, el botones del hotel, su presencia no cobra relevancia dentro de la historia, pero su presencia se agradece. Audrey Taylor y W.P Mayhew encarnados por Judy Davis y John Mahoney son la pareja más extraña del universo, una intromisión en la tranquila vida de Fink que le abrirá los ojos a un mundo que ni el mismo imaginaba.

Y en un papel también secundario tenemos a Michael Lerner, el productor de Capítol Records, un excéntrico personaje, tan o más cómico que cualquier momento que nos brinde Goodman a lo largo del film. Lerner interpretó a John en Angustia de Bigas Luna, fallecido recientemente.

En aspectos técnicos la forma de colocar la cámara es sublime, crea y aprovecha los espacios de las pequeñas localizaciones, como la habitación de hotel o el pasillo, distorsionando la propia realidad y dimensión de estos.


La fotografía de tonos cálidos y la iluminación se insertan de magnífica manera en el enigmático entorno que representa el hotel, además de tomar relevancia y sentido en el desenlace.

La música de Carter Burwell, que no era la primera ni la última vez que trabajaría junto a los Coen, orquesta la película con acierto, decisión y aplomo, resaltando cada momento con la dosis justa de notas.

Quizás sea una de sus obras más 'olvidadas', por su propia rareza y excentricidades. Una película reflexiva, donde lo real se mezcla con lo irreal, donde los miedos personales y las crisis emocionales salen a flote en distintas ocasiones. ¿Sueño o ficción? A mí no me ha quedado del todo claro, pero mola.

Puntuación

21/4/13

Proyección: El espectro de Justine

El autor del fanzine El Buque maldito, regresa con otra proyección el sábado 4 de mayo 2013 a las 18h en Espai Jove Garcilaso C/. Garcilaso, nº103 Barcelona Sagrera L1-L5.



La película elegida en ésta ocasión es El espectro de Justine la última película dirigida por Jordi Gigó (Andorra, 1945-1991) en 1986. La obra está amparada en el Justine de Sade, y debido a los pormenores entre los productores la película tuvo nula exhibición y distribución, acción que relegó a la cinta al más absoluto olvido, además, de convertirla en una rareza oculta de nuestra cinematografía.

27 años después el creador del fanzine, recupera el film en un pase muy especial que contará con las presencia de las actrices María Elías y Mercè Fillola. Una ocasión única para ver un film condenado al más absoluto ostracismo.

María Elías, de larga trayectoria en el teatro y en la televisión, las series catalanas Poble Nou, El cor de la ciutat o Vostè mateix la avalan, sin olvidar su trabajo en películas como Cambio de sexo (Vicente Aranda, 1977), La corea (Pedro Olea, 1976), La menor (Pedro Masó, 1976) o Metralleta Stein (José Antonio de la Loma, 1974), y Mercè Fillola, de menor recorrido, El poder de la venganza (1988) y Magic London (1989), ambas del outsider Germán Monzó, y las series Quan es fa fosc y Napoles connection, estarán presentes para contarnos los pormenores de uno de los títulos malditos del cine fantástico y de terror español.

Por supuesto, como siempre la entrada es gratuita.

17/4/13

Eyes Wide Shut

Eyes Wide Shut dirigida por Stanley KubrickTítulo original: Eyes Wide Shut
Año: 1999
Duración: 159 min.
País: Reino Unido
Director: Stanley Kubrick
Guión: Stanley Kubrick, Frederic Raphael (Novela: Arthur Schnitzler)
Música: Varios
Fotografía: Larry Smith
Reparto: Tom Cruise, Nicole Kidman, Sydney Pollack, Marie Richardson, Leelee Sobieski, Rade Serbedzija, Todd Field, Vinessa Shaw, Alan Cumming, Sky Dumont, Fay Masterson, Thomas Gibson, Madison Eginton, Louise J. Taylor, Stewart Thorndike
Productora: Warner Bros. Pictures

William Harford es un respetable médico neoyorquino cuya vida parece ir muy bien: está casado con una preciosa mujer, tiene una hija y hace un trabajo que le gusta. Pero, al día siguiente de asistir a una fiesta, su esposa Alice le habla de unas fantasías eróticas y de cómo estuvo a punto de dejarlo por un desconocido. Abrumado por esta confesión, acaba entrando en un local, donde un antiguo compañero le habla de una congregación secreta dedicada al hedonismo y al placer sin límites. A partir de entonces un mundo dominado por el sexo y el erotismo se abre ante él.

Eyes Wide Shut es el film póstumo de Stanley Kubrick, éste falleció pocos días antes de concluir el montaje definitivo. Y al parecer tras la desgracia, surgieron teorías conspiratorias sobre su posible asesinato. Ya que, supuestamente, el director pretendía con esta película sacar a la luz pública el mundo de los rituales sexuales secretos de la alta sociedad. Pero ya se sabe de lo que es capaz la prensa sensacionalista con tal de conseguir una noticia de portada.

Aunque no la visioné en su estreno, sino algún tiempo después, hace ya varios años y había olvidado una gran parte, pero sí que recordaba una sensación bastante positiva. Así que recientemente la he adquirido en Dvd, aunque no entiendo muy bien porque no lo hice antes.

Como en otras de sus grandes obras, el guión está basado en una novela, en esta ocasión a modo de inspiración, la novela es Traumnovelle de Arthur Schnitzler, con la que el propio Kubrick ayudado por Frederic Raphael escribe el guión partiendo de la idea del libro, el resultado es un ejercicio de escritura magistral.


Con una elaborada y minimalista puesta en escena, Kubrick nos presenta lo que a priori parece ser un drama romántico, pero a medida que avanza la historia se vuelve más intrigante y la visión sarcástica y humorística del cineasta se pasea de forma sutil por cada escena. Como ya sabemos, el tipo de humor convencional o desmesurado no es cosa de éste. Los toques cómicos se encuentran muy comedidos, si bien, en ocasiones son terriblemente ácidos. Pero a efectos prácticos, no estamos ante una comedia, sino ante un drama con ciertos puntos que dotan al conjunto de una escueta presencia cómica bien cargada de sarcasmo.

Kubrick alecciona al espectador sobre lo irracional que puede llegar a ser una relación de pareja, bien sea matrimonio o novios, en cualquier caso es lo mismo. Para ello nos presenta a William y Alice, el matrimonio Harford, interpretados por Tom Cruise y Nicole Kidman, que por aquel entonces eran pareja en la vida real, dos años después del estreno se separaron. La ruptura se atribuye a un desgaste psíquico de ambos actores, debido al intenso y eterno rodaje, aunque seguro que hubo otros motivos de peso.


Tras casi una década como pareja, consiguió que durante el rodaje no hubiera tabús de ningún tipo, ni en cuanto a desnudez, ni en la escena de la discusión, ni en las propias ideas que aborda el film. Además el grado de confianza y tranquilidad que tenían cumplía perfectamente con las exigencias de Kubrick. Sin embargo, debido a la temática del film, a la pareja les resultó bastante difícil representar algunas de las situaciones u escenas con la visión que el director pretendía, llegando a repetir innumerables veces algunas de las tomas, pero el resultado al final es brillante.

Ambos actores están pletóricos. Cruise tiene más protagonismo a lo largo de la historia, que se centra durante una buena parte en sus 'aventuras'. Dejando de lado la polémica que ha rodeado al actor en su vida privada; ideología, matrimonios y otras adversidades, más propias de la prensa rosa que del mundo del cine. Es innegable que éste hace un papel realmente elaborado y se sumerge en él de una forma asombrosa, lejos está de esos papeles menos exigentes, que sin embargo, le han hecho más famoso como el Ethan Hunt en Misión imposible o Maverick en Top Gun.

El papel de Kidman, aún gozando de menos apariciones, tiene momentos de mucha carga dramática, donde la actriz demuestra un gran potencial en extremos totalmente opuestos, la soberbia y la humildad o la felicidad y la tristeza. La actriz de Los otros o Moulin Rouge muestra un talento innato para pasar de un tipo de emoción a otra, desde la risa al enfado o al llanto. Nadie debió apostar tanto por ella cuando la vimos en el clásico ochentero Los bicivoladores, cierto que todos tenemos un pasado.

El matrimonio al que representan Cruise y Kidman, son una pareja sencilla y en apariencia tremendamente feliz, no son especialmente adinerados pero la vida les va bastante bien. De manera que las situaciones se desarrollan con cierta normalidad al comienzo del film. Se presenta al matrimonio sin preámbulos, pero de manera perfectamente entendible el carácter de ambos durante los pocos minutos de la fiesta.

Debido al trabajo de William como médico particular se codean con gente de las altas esferas, por éste motivo son invitados a la fiesta que reza la sinopsis, en la que cada uno por su lado tontea con otras personas del sexo opuesto, eso se convierte en el principio de una vorágine de turbulentas emociones, cuando Alice le confiesa una fantasía secreta a William, éste enloquece de celos y en una sucesión de hechos semifortuitos desencadenan una hedonista noche en la que William se vuelve el auténtico y único protagonista hasta llegar al desenlace.


El film me recuerda a la película After Hours de Martin Scorsese, aunque no tienen nada que ver ni argumentalmente ni en cuanto a su género, la de Scorsese es una comedia, mientras que ésta es un drama erótico. Tienen pequeñas partículas en común, como desarrollarse todo en una misma noche, o que su protagonista, además de encontrarse con personajes peculiares, se ve inmerso poco a poco en situaciones más y más comprometidas, aunque sin el tono plenamente cómico y lleno de surrealismo que tiene la obra de Scorsese.

No de manera tan tajante como hiciera con La chaqueta metálica, su anterior film, dividida claramente en dos fragmentos, EWS se asemeja en estructura con aquella. Llega un punto en que la historia, que cambia de rumbo para adentrarse poco a poco en una pequeña subtrama paralela, que sigue estando conectada a los hechos principales pero que ponen un punto y coma en estos.
Una historia secundaria con altas dosis de desnudos para un film de esas características, que convierte al film en otro totalmente distinto a cualquier drama romántico que puedas ver o imaginar durante una buena parte. Kubrick lo ejecuta desde un punto de vista artísticamente erótico, no pornográfico. No en vano eso no le libró de que en EE.UU el film fuera censurado, tapando algunos desnudos e incluso recortando alguna escena del tramo final.

Kubrick además de perfeccionar el guión bajo su sobria visión artística. Como en otros de sus films, su melomanía hizo que él eligiese los temas para la banda sonora, en lugar de encargar una composición. Temas como Masked Ball de Jocelyn Pook (usada por el grupo de música Ghost como apertura en sus conciertos), Musica Ricercata II: Mesto, Rigido e Cerimonale de György Ligeti, Jazz Suite, Waltz 2 de Dmitri Shostakóvich o Requiem K626 Rex Tremendae de Wolfgang Amadeus Mozart, entre otras, acompañan con gran estilo a las eróticas e inquietantes y por momentos oníricas imágenes, incluso siendo algunas de estas piezas instrumentales tan minimalistas o más que la propia película.

El film se desarrolla en la ciudad de Nueva York, una ciudad perfectamente recreada. Tan opuesta como su propio argumento, moderna y risueña de día, oscura y con un toque retro que evoca a la década de los 60, de noche. Con ese contraste y una muy buena fotografía, se consigue una ambientación de ensueño. Que nada tiene que envidiar a la puesta en escena de los actores en interiores.

El film obtuvo bastantes nominaciones, pero solo se alzó con unas pocos premios, mejor director en el Festival de Venecia, película artística y mejor actriz en otros dos festivales. La película no goza de elocuentes y complejos diálogos, salvo en la escena de la discusión, pero la maestría con la que el portentoso cineasta desarrolla la historia es digna de aplauso. Además en la conversación de la escena final, aguarda la mejor conclusión en la historia del cine, los que la habéis visto sabréis a que me refiero.

Puntuación

11/4/13

Sitges 2013: cartel y primer invitado

Hoy jueves día 11 de abril, curiosamente es el cumpleaños de un servidor, faltan seis meses justos para que dé comienzo la cuadragésimo sexta edición del Festival Internacional de Cinema Fantástic de Catalunya o comúnmente denominado el Sitges 2013, que se celebrara del 11 al 20 de octubre de 2013.

Como cada año, la organización elige un leit motiv sobre el que desarrolla una programación. Mientras que en anteriores ediciones su temática elegida fue el fin del mundo o la inteligencia artificial, este año se basa en el “nacimiento del mal”.

Hoy se ha liberado el cartel, una vez más, diseñado por la agencia China, la cual nos presenta un minimalista cartel que evoca a la película dirigida por Roman Polanski en 1968, La semilla del diablo (Rosemary’s Baby). Como opinión personal: diré que tras el bajón que supuso aquel insipido androide para el diseño de la edición 2011, el cartel del año pasado y el aquí presente, han vuelto a recobrar cierto interés en mi persona, ya veremos el spot...

La fascinación por el Angel caído ha sido fundamental en el cine fantastico universal con títulos decisivos como La noche del demonio (Curse of the Demon, Jacques Tourneaur, 1957), la citada obra de Polanski o la famosa El exorcista (The Exorcist, William Friedkin, 1973).


La agencia China, son autores del cartel desde el año 2010 y responsables creativos del spot desde el 2002. Miguel Ángel Duo, director creativo, y Rafa Antón, director creativo ejecutivo, junto con el fotógrafo Biel Capllonch, son los autores de los trabajos.

Desde que comenzó el año la organización del festival ha ido gestando en la sombra un maquiavélico bebé que nacerá el 11 de octubre.


Además se ha anunciado uno de los primeros invitados, el propio director japonés Takashi Miike, ha confirmado su visita al certamen. Miike es un habitual del festival en el que casi cada año estrena mínimo un film. 10 años después de su primera aparición, éste regresa a la localidad catalana con un nuevo trabajo bajo el brazo, Leson of the Evil, que será presentado en la Sección Oficial Fantàstic a Competició. Así que los fans del cine asiático están de enhorabuena.


Leson of the Evil, que narra los traumas que padece una maestra psicópata. Aprovechando su presencia en Sitges, el Festival programará una retrospectiva-homenaje a Miike y publicará un libro sobre su figura.

Nuevas tendencias del fantástico, talento catalán, diversidad de pantallas
Sitges tendrá como objetivo prioritario de esta edición la selección de los títulos que creen tendencia en las diferentes ramas de lo fantástico, siendo especialmente sensible a la generación de nuevo talento y a la consolidación del genero en la cinematografía catalana. Sitges celebrara también dos de su secciones más clásicas Anima’t y Seven Chances.

Sitges 2013 será posible también gracias a la ayuda del Ajuntament de Sitges, el Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya y el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Visuales y a los patrocinadores que ya han confirmado su participación: Gas Natural Fenosa (Patrocinador Principal), Meliá Sitges y el Periódico de Catalunya (Patrocinadores), Deluxe (Colaborador), TV3 (Televisión Oficial), Telentrada de CatalunyaCaixa (Venta de entradas), Autolica-Mercedes Benz (Vehículo Oficial) y Moritz (Cerveza Oficial).

7/4/13

Posesión infernal

TÍTULO ORIGINAL: Evil Dead
AÑO: 2013
DURACIÓN: 91 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Fede Álvarez
GUIÓN: Diablo Cody, Sam Raimi, Fede Alvarez, Rodo Sayagues Mendez
MÚSICA: Roque Baños
FOTOGRAFÍA: Aaron Morton
REPARTO: Jane Levy, Shiloh Fernandez, Lou Taylor Pucci, Elizabeth Blackmore, Jessica Lucas
PRODUCTORA: FilmDistrict / Ghost House Pictures / Mandate Pictures / Sony Pictures Entertainment (SPE)

Cinco amigos se alojan en una cabaña de Tenessee para así poder ayudar a una de los jóvenes, que se encuentra en rehabilitación por drogas. Estar sin sus drogas convierte a la chica en una persona agresiva, lo que llevará a sus amigos a no darse cuenta de que en realidad esta poseída por demonios que fueron desatados al leer el Necromicon...

La semana pasada le pegué un repaso, a una de las obras más míticas de la década de los 80 del cine de terror. El motivo fue por el que hoy aquí nos ocupa, el inminente remake de Posesión infernal. Pues bien ha llegado la semana del estreno y es hora de analizar dicho trabajo modernizado.

Con solamente cuatro cortometrajes en su filmografía, el uruguayo Fede Álvarez dirige una relectura, que a pesar de contener bastantes y acertados guiños al film original, aporta algunas notas propias al conjunto. Aunque teniendo en cuenta de donde viene y ha donde pretende llegar, no es una absoluta decepción pero el resultado es insuficiente.

Ataque de pánico, publicado en 2009 fue el último de los cuatro cortometrajes mencionados, que le sirvió a Álvarez para que la productora de Sam Raimi pusiera el ojo en él. Consiguiendo así la llave que le ha abierto ese cerrojo tan difícil de franquear, el de Hollywood. Y en lugar de acabar realizando un largometraje basado en su propio cortometraje, ha terminado enrolándose en un producto con un gran peso detrás, un público fanático de la obra original. Generaciones más jóvenes van a flipar bastante con el film, sus excesos en cuanto a gore se refiere, cumplen sobradamente.
Pero los más veteranos, los fervientes devotos de la obra original o los que sin ser auténticos fans, la vieron siendo todavía unos infantes, encontrarán a faltar ese punto que no sabría describir muy bien. Un 'algo' que un grupo de jóvenes y entusiastas compañeros (Raimi, Campbell y Tapert), hace ya 32 y con 37 veces menos presupuesto, sí consiguieron. Realmente el ingenio de éstos era tan asombroso que su obra se sostiene perfectamente después de tantísimos años. Mientras que en esta versión, si le quitamos los excesos de su parte visual, perdería bastantes puntos.


Pero bueno, la película tenía muchos aspectos que rellenar, y en cierta manera los cumple. Sin embargo, como he mencionado, tiene algunas desavenencias para con los fans más acérrimos, quizás, los menos fanáticos también las encuentren.
Que el film goza de una ambientación y aspecto visual impecable, es indiscutible. Algo relativamente fácil con 14 millones de dólares bajo el brazo. Por contra diré, que otras con 250 millones no hacen/consiguen ni la mitad, así que en ese aspecto tiene mi aprobado.

Los decorados interiores y exteriores, han sido realmente cuidados y mimetizados con un aspecto lúgubre y tenebroso, además de gozar de una suciedad extrema en la imagen, que otorga al film una oscuridad muy bien conseguida. Meritos alcanzados también gracias a la siniestra iluminación, la excelente fotografía y, imagino, labores de post-producción como el retoque de colores etc. En cuanto a efectos especiales, veo mucha vieja escuela en ellos, pasando por el maquillaje y terminando por la masacre en cuestión, eso me gusta.


Y aunque las declaraciones de Álvarez respecto a la ausencia de efectos digitales, me tenían receloso. Pues el tráiler me hacía sospechar lo contrario, tenía la sensación de cierto abuso digital, más aún cuando Ataque de pánico usa los efectos digitales indiscriminadamente.
Pero dichas declaraciones, cobran una veracidad tras ver el film al completo. Es cierto, que algunos detalles si lo son, como el uso del fuego, la riada y, creo, que el vomito negro en la escena de la violación del bosque, también. Aunque la sangre de 'verdad' de la que presumen haber usado 25000 litros, las amputaciones, heridas y un sinfín de efectos artesanales han compensado con creces (tres) el resto.

El apartado sonoro me ha parecido tremendamente conseguido, los crujidos de la casa, el bosque y otros ruidos ambientales tienen un cariz muy real e inquietante. Aunque eso, se pierde un poco a partir de medio film, cuando la ambiental y estridente maligna banda sonora, compuesta por Roque Baños (Celda 211, El maquinista) pasa a ser, en ocasiones, una barroca pieza que tapa dichos efectos con algunos 'tachan' para generar el susto fácil en el espectador (unas veces lo consigue con más acierto que otras) u otros momentos orquestalmente demasiado sobresaturados en el intenso y descerebrado tramo final del film.

Lo que no brilla tanto como su apartado técnico, es el guión. Escrito nada más y nada menos que a ocho manos; por el propio Álvarez, Rodo Sayagues (guionista de dos cortos de Álvarez), Sam Raimi (firmando el original) y Diablo Cody (guionista de Jennifer's Body), aunque de Cody, creo recordar haber leído que se limitó a realizar algunos arreglos en el último borrador. Cuesta creer que hayan hecho falta tantas manos para escribir tan abrupto y parabólico guión.
Es cierto que el original no era para darle un premio al mejor guión, pero sin tanto adorno y justificaciones varias, conseguía mucho más. Argumentalmente ésta sigue la misma línea marcada en la obra de 1981. Y aún tratándose de un remake, en el intento de desvincularse un poco de la gran sombra ejercida por la obra de Raimi, han introducido algunos cambios que dotan al film de un estilo algo más personal.


Restándole cierta importancia a la ausencia de algunas escenas míticas, como la primera manifestación jugando a las cartas, me parece un acierto que la película no pretenda ser un calco exacto.
Pero las excesivas y continuas explicaciones además de la elaboración en ciertos detalles argumentales, como detalles sobre una especie de profecía, hacen más daño que otra cosa.
Mientras que en la original, casi todo quedaba un poco más cercano a lo inexplicable, aquí todo se intenta justificar en exceso y en reiteradas ocasiones, quitando de un plumazo esa aura misteriosa y enigmática que poseía la obra original.

Por lo que he leído en la red, un aspecto que nadie ha parecido mencionar, es que no solamente se limita a incluir guiños de la primera parte, también coge algunos de la segunda. Aquí surge un problema bastante gordo, sin perder el tono serio que Álvarez como director y Raimi como productor, han conseguido plasmar en el film, hay detalles que hacen referencia más cercanos al humor, detalles que en un contexto serio como es éste, no encajan debidamente.

A nivel interpretativo no simpatizamos realmente con ninguno de sus protagonistas, ni siquiera con la carga dramática que le imprimen desde el primer minuto. Mientras en la original iban a pasar un fin de semana tranquilo y apacible, todo lo demás era algo fortuito. Aquí ya partimos de una base problemática, obligar a una amiga/hermana dejar las drogas. Sin embargo los roles de protagonismo se invierten en cierto punto del film, detalle que no resulta convincente tal como lo han realizado, la intención de sorprender a los que ya conocían el final original, ha jugado una mala pasada. Una cosa que no ha terminado de agradarme es el abuso del efecto 'tic' que tienen en algunos momentos los personajes poseídos, más cercano a películas de exorcismos al uso, como El último exorcismo o El exorcismo de Emily Rose. Que sí, que Posesión infernal va sobre exorcismos y posesiones, pero no desde un punto de vista eclesiástico u religioso.


Ash (Bruce Campbell) en la original caía en gracia al espectador, si bien, esto no fue algo voluntario que idearan previamente al realizar la película, éste consiguió de manera fructuosa hacerse un hueco en el corazón del espectador, potenciándolo aún más en la segunda y tercera entrega.
Por el contrario aquí no nos importa demasiado si viven o mueren, aunque me decanto por lo segundo. Sus roles se acercan más al de un slasher, personajes estúpidos y cretinos a los que deseas ver morir. Interpretativamente todos están bastante planos, pero si hay que destacar a alguien, es a Jane Levy en el papel de Mia, la joven drogadicta y el demonio principal, que nos reportará algunas de las escenas míticas.

Por cuestiones de ambientación, la intención era verla en versión original, pero por alguna estúpida decisión en la distribución, no ha sido posible. El doblaje hace que pierda un poco de intensidad en las voces demoniacas. Pero tampoco ha resultado altamente grave, ya que la película mola, pero no impacta, así que acaba siendo un mal menor.

Ha sido un buen intento, aunque bajo mi punto de vista, les ha quedado una película muy visual y poco argumental. Es una lástima que tanto esfuerzo se vea mermado por un guión sobrecargado de información, en el que se crean unas grandilocuentes expectativas en el espectador, que en el desenlace se precipitan a un rápido final, y solo cumple en su parte visual. Por último mencionar que al final de los créditos finales, hay una sorpresa, tonta, pero al fin y al cabo una sorpresa.

Puntuación

3/4/13

Cockneys vs Zombies

Cockneys vs Zombies dirigida por Matthias HoeneTÍTULO ORIGINAL: Cockneys vs Zombies
AÑO: 2012
DURACIÓN: 88 min.
PAÍS: Reino Unido
DIRECTOR: Matthias Hoene
GUIÓN: James Moran, Lucas Roche
MÚSICA: Jody Jenkins
FOTOGRAFÍA: Daniel Bronks
REPARTO: Michelle Ryan, Georgia King, Alan Ford, Lee Asquith-Coe, Harry Treadaway, Honor Blackman, Richard Briers, Rasmus Hardiker
PRODUCTORA: Tea Shop, Film Company

Cockneys vs Zombies es la historia de Andy (Harry Treadaway) y Terry (Rasmus Hardiker), dos desventurados hermanos que tratan de salvar a su abuelo (Alan Ford) y la residencia de ancianos, robando un banco. Al mismo tiempo, un virus en el este de Londres barre toda la zona, convirtiendo a todos los habitantes en zombis sedientos por comer carne. Frente a las hordas de zombis no-muertos, el reto es rescatar una casa llena de gente, escapar con el botín y salir con la vida en Londres.

Vivimos una época donde los zombies se han convertido en un simple condimento usado indiscriminadamente. Cualquier serie, película, cortometraje, novela, videoclip e incluso en el sector publicitario se espolvorea con zombies como si de pimienta molida se tratara.

Lo que un día fue especial para muchos, se ha transformado en una estúpida moda que me tiene hastío, más aún, cuando hace poco más de una década, excepto otros seguidores, aún te miraban como a un bicho raro si confesabas que te gustaban las películas de no-muertos.
Un aspecto que también ha influido de alguna manera intensa en mi cansancio y aborrecimiento, ha sido la ingente cantidad de nefastos productos que han llegado a pasar por mi retina en estos últimos años. De los que he salido bien escaldado y terminado por hacer mella en mi paciencia. La gran mayoría son infamias tremendamente aburridas, que además ensucian la imagen de estos -originalmente- aterradores seres.

De los trabajos realizados en un año, creo que ni una cuarta parte merece la pena, pero tampoco voy a afirmarlo, puesto que actualmente veo muy pocas. Desde luego que hay excepciones, pero ante la excesiva cantidad, cuesta dar con ellas. Algo lógico y comprensible cuando se satura un panorama, y que no sucede exclusivamente con los zombies. Si en un año salen miles de productos de una misma temática, sea cual sea ésta, las que acaban mereciendo la pena, son la misma ínfima cantidad que si salieran menos.

Dicho esto, queda claro que mi afición por los zombies ha caído estrepitosamente en los últimos años, sin embargo, de vez en cuando aún sigo viendo alguna que otra película de seres hambrientos por la carne viva de sus semejantes.
Cockneys vs Zombies ha sido una de ellas, film que debido a mis prejuicios justificados más arriba, dejé escapar durante la pasada edición del Festival de Sitges (2012), proyectada en la parrilla zombie que cada año ocupa una parte en el festival.

En días posteriores escuché algunos buenos comentarios, pero ya era tarde, y me quedé con la intriga. Ahora que la he visto, puedo decir tranquilamente, que en lugar de otras que elegí ver y resultaron ser castañas del tamaño de una manzana, no hubiera estado nada mal catarla en una pantalla grande y sentado en una butaca. Además el ambiente que se forma durante dichas proyecciones no es equiparable a verla en casa.


Matthias Hoene su realizador, debutó en 2008 con Beyond the Rave, un thriller de terror vampírico que se desarrollaba en una Rave party, al parecer fue lanzada directamente en video.
Cuatro años después regresa con mejores formas y aires renovados. Aún estando el panorama zombie tremendamente saturado, Hoene sale airoso y con mucho brío de la situación.

Basada en una idea propia, el director británico, se sirve de Lucas Roche, editor en su anterior film y de James Moran guionista de Severance (aquí se llamó Desmembrados), ambos dan forma al guión de esta pequeña y modesta zombimedy, subgénero que se ha puesto tan de moda, más incluso que las auténticas y terroríficas obras de antaño.
La fusión de la comedia con los zombies no es algo especialmente nuevo, El regreso de los muertos vivientes de Dan O' Bannon o la continuación La divertida noche de los zombies de Ken Wiederhorn, daban cuenta de ello en la década de los 80. Pero tras la pionera Shaun of the Dead dirigida en 2004 por el también británico, Edgar Wright, nació un nuevo estilo que desde entonces ha generado una oleada incontenible.

Volviendo a la obra de Hoene, el film despega con una secuencia que nos pondrá los dientes largos a los más nostálgicos de los clásicos efectos especiales, en la que el látex hace acto de presencia y lo digital se ausenta.
Tras esa prometedora secuencia inicial, el film decae en ritmo, un tiempo muerto (jaja, me ha salido un chiste involuntario) en el que sin pasar nada interesante e irrelevante todo se va gestando debidamente, para que el detonante (cuando el primer infectado llegue a la ciudad) se haga lo suficientemente grande, causando un buen impacto en el espectador. Aunque como tales estemos ansiosos por que llegue ese momento, pero lo bueno se hace de rogar.

El mencionado tiempo muerto es aprovechado también, para presentar de forma paulatina sin caer en demagogias a los personajes principales, casi todos ellos bastante bien definidos. La correctísima duración del film no permite entretenerse demasiado en esa labor.
Pero dichos personajes quedan lo suficientemente bien dibujados, para que el resto de secuencias del film (en realidad un corto lapsus) sean bastante risibles. Y aunque en algún momento saca una pequeña vena dramática o de doble moral, la película es una lograda intención cómica que acaba siendo suficientemente divertida y emocionante.

Aunque argumentalmente no es demasiado rica u original, pues su misión es similar a la de Shaun of the Dead, de la que toma algunas referencias. Cambiamos el pub por el geriátrico, algunos de sus personajes por ancianos, y la idea resulta básicamente la misma. Sin embargo el director personaliza su film con otro tipo de humor u anécdotas, algo menos sarcástico pero igualmente bueno, como la escena del bebé o el negro ¿inmortal?, son grandes ejemplos de ello, no olvidemos que estamos ante una producción británica, éstas no suelen recurrir al humor socarrón de EE.UU.


Finalmente los efectos artesanales se entremezclan con los digitales, como en algunos momentos la sangre que salpica, amputaciones o las ráfagas que desprenden las metralletas etc., aunque todo ello está bastante bien integrado con el resto de efectos artesanales. Incluso la pionera de las nuevas zombimedy, Shaun of the Dead, tenía trucos digitales.
En Cockneys vs Zombies, lo digital se resiente en planos muy generales de la ciudad cuando está siendo arrasada por las hordas de zombies, el humo y el fuego se comportan de manera muy justa, aunque dichos planos son generalmente cortos y cumplen bien su cometido, obteniendo un aprobado raso.

En los que habría que destacar un efectivo y notable resultado es el apartado de maquillaje, logrado en la gran mayoría de zombies, incluyendo los que ejercen como simples figurantes. Aunque los protagonistas y las primeras filas, como en todas las películas de zombies son los que están mejor elaborados.

La banda sonora compuesta por Jody Jenkins, compositor de algunas series televisivas y programador musical en films como Ágora o V de Vendetta. Engrasa las secuencias con un correcto trabajo compositivo en los diferentes momentos del film. Acunando especialmente los dramáticamente cómicos y los operísticamente violentos. No es una banda sonora muy remarcable que vayamos a escuchar en nuestro equipo de música, pero cumple bastante bien en cada momento del film, dando un toque épico y epónimo en su desenlace. Por último y como curiosidad, comentar, que el término cockney es un habitante de los bajos fondos del East End londinense.

Puntuación

2/4/13

Gincana Cinematográfica en El Plató de Cinema

La web El Plató de Cinema -escuela de cine e interpretación-, bajo el concepto Con la creatividad lo superaremos, pone en "juego" la II Gincana Cinematográfica los próximos días 26, 27 y 28 de abril de 2013. El evento está abierto al público general mayor de 16 años, pero sobretodo va dirigido a aquellos que quieran disfrutar del cine de una forma muy diferente.


La idea principal es aportar un soplo de aire fresco en un mercado que se encuentra algo saturado. Y la voluntad de la Escuela es salir adelante en esta oscura época que vivimos, en la que el mundo de la cultura tampoco parece librarse.

Con el apoyo del Ayuntamiento de Hospitalet de Llobregat, los cines Filmax GV2 y el Fnac Arenas, nace ésta iniciativa en la que no se necesitan conocimientos técnicos ni narrativos de cine, si no mucha creatividad e imaginación.

Los participantes, grupos formados entre 3 y 5 personas, se tendrán que dirigir a la web oficial donde  encontrarán las bases de participación y las hojas de inscripción, además de los detalles sobre los suculentos premios en juego: una cámara de vídeo, premios en metálico y packs de películas.