17/4/13

Eyes Wide Shut

Eyes Wide Shut dirigida por Stanley KubrickTítulo original: Eyes Wide Shut
Año: 1999
Duración: 159 min.
País: Reino Unido
Director: Stanley Kubrick
Guión: Stanley Kubrick, Frederic Raphael (Novela: Arthur Schnitzler)
Música: Varios
Fotografía: Larry Smith
Reparto: Tom Cruise, Nicole Kidman, Sydney Pollack, Marie Richardson, Leelee Sobieski, Rade Serbedzija, Todd Field, Vinessa Shaw, Alan Cumming, Sky Dumont, Fay Masterson, Thomas Gibson, Madison Eginton, Louise J. Taylor, Stewart Thorndike
Productora: Warner Bros. Pictures

William Harford es un respetable médico neoyorquino cuya vida parece ir muy bien: está casado con una preciosa mujer, tiene una hija y hace un trabajo que le gusta. Pero, al día siguiente de asistir a una fiesta, su esposa Alice le habla de unas fantasías eróticas y de cómo estuvo a punto de dejarlo por un desconocido. Abrumado por esta confesión, acaba entrando en un local, donde un antiguo compañero le habla de una congregación secreta dedicada al hedonismo y al placer sin límites. A partir de entonces un mundo dominado por el sexo y el erotismo se abre ante él.

Eyes Wide Shut es el film póstumo de Stanley Kubrick, éste falleció pocos días antes de concluir el montaje definitivo. Y al parecer tras la desgracia, surgieron teorías conspiratorias sobre su posible asesinato. Ya que, supuestamente, el director pretendía con esta película sacar a la luz pública el mundo de los rituales sexuales secretos de la alta sociedad. Pero ya se sabe de lo que es capaz la prensa sensacionalista con tal de conseguir una noticia de portada.

Aunque no la visioné en su estreno, sino algún tiempo después, hace ya varios años y había olvidado una gran parte, pero sí que recordaba una sensación bastante positiva. Así que recientemente la he adquirido en Dvd, aunque no entiendo muy bien porque no lo hice antes.

Como en otras de sus grandes obras, el guión está basado en una novela, en esta ocasión a modo de inspiración, la novela es Traumnovelle de Arthur Schnitzler, con la que el propio Kubrick ayudado por Frederic Raphael escribe el guión partiendo de la idea del libro, el resultado es un ejercicio de escritura magistral.


Con una elaborada y minimalista puesta en escena, Kubrick nos presenta lo que a priori parece ser un drama romántico, pero a medida que avanza la historia se vuelve más intrigante y la visión sarcástica y humorística del cineasta se pasea de forma sutil por cada escena. Como ya sabemos, el tipo de humor convencional o desmesurado no es cosa de éste. Los toques cómicos se encuentran muy comedidos, si bien, en ocasiones son terriblemente ácidos. Pero a efectos prácticos, no estamos ante una comedia, sino ante un drama con ciertos puntos que dotan al conjunto de una escueta presencia cómica bien cargada de sarcasmo.

Kubrick alecciona al espectador sobre lo irracional que puede llegar a ser una relación de pareja, bien sea matrimonio o novios, en cualquier caso es lo mismo. Para ello nos presenta a William y Alice, el matrimonio Harford, interpretados por Tom Cruise y Nicole Kidman, que por aquel entonces eran pareja en la vida real, dos años después del estreno se separaron. La ruptura se atribuye a un desgaste psíquico de ambos actores, debido al intenso y eterno rodaje, aunque seguro que hubo otros motivos de peso.


Tras casi una década como pareja, consiguió que durante el rodaje no hubiera tabús de ningún tipo, ni en cuanto a desnudez, ni en la escena de la discusión, ni en las propias ideas que aborda el film. Además el grado de confianza y tranquilidad que tenían cumplía perfectamente con las exigencias de Kubrick. Sin embargo, debido a la temática del film, a la pareja les resultó bastante difícil representar algunas de las situaciones u escenas con la visión que el director pretendía, llegando a repetir innumerables veces algunas de las tomas, pero el resultado al final es brillante.

Ambos actores están pletóricos. Cruise tiene más protagonismo a lo largo de la historia, que se centra durante una buena parte en sus 'aventuras'. Dejando de lado la polémica que ha rodeado al actor en su vida privada; ideología, matrimonios y otras adversidades, más propias de la prensa rosa que del mundo del cine. Es innegable que éste hace un papel realmente elaborado y se sumerge en él de una forma asombrosa, lejos está de esos papeles menos exigentes, que sin embargo, le han hecho más famoso como el Ethan Hunt en Misión imposible o Maverick en Top Gun.

El papel de Kidman, aún gozando de menos apariciones, tiene momentos de mucha carga dramática, donde la actriz demuestra un gran potencial en extremos totalmente opuestos, la soberbia y la humildad o la felicidad y la tristeza. La actriz de Los otros o Moulin Rouge muestra un talento innato para pasar de un tipo de emoción a otra, desde la risa al enfado o al llanto. Nadie debió apostar tanto por ella cuando la vimos en el clásico ochentero Los bicivoladores, cierto que todos tenemos un pasado.

El matrimonio al que representan Cruise y Kidman, son una pareja sencilla y en apariencia tremendamente feliz, no son especialmente adinerados pero la vida les va bastante bien. De manera que las situaciones se desarrollan con cierta normalidad al comienzo del film. Se presenta al matrimonio sin preámbulos, pero de manera perfectamente entendible el carácter de ambos durante los pocos minutos de la fiesta.

Debido al trabajo de William como médico particular se codean con gente de las altas esferas, por éste motivo son invitados a la fiesta que reza la sinopsis, en la que cada uno por su lado tontea con otras personas del sexo opuesto, eso se convierte en el principio de una vorágine de turbulentas emociones, cuando Alice le confiesa una fantasía secreta a William, éste enloquece de celos y en una sucesión de hechos semifortuitos desencadenan una hedonista noche en la que William se vuelve el auténtico y único protagonista hasta llegar al desenlace.


El film me recuerda a la película After Hours de Martin Scorsese, aunque no tienen nada que ver ni argumentalmente ni en cuanto a su género, la de Scorsese es una comedia, mientras que ésta es un drama erótico. Tienen pequeñas partículas en común, como desarrollarse todo en una misma noche, o que su protagonista, además de encontrarse con personajes peculiares, se ve inmerso poco a poco en situaciones más y más comprometidas, aunque sin el tono plenamente cómico y lleno de surrealismo que tiene la obra de Scorsese.

No de manera tan tajante como hiciera con La chaqueta metálica, su anterior film, dividida claramente en dos fragmentos, EWS se asemeja en estructura con aquella. Llega un punto en que la historia, que cambia de rumbo para adentrarse poco a poco en una pequeña subtrama paralela, que sigue estando conectada a los hechos principales pero que ponen un punto y coma en estos.
Una historia secundaria con altas dosis de desnudos para un film de esas características, que convierte al film en otro totalmente distinto a cualquier drama romántico que puedas ver o imaginar durante una buena parte. Kubrick lo ejecuta desde un punto de vista artísticamente erótico, no pornográfico. No en vano eso no le libró de que en EE.UU el film fuera censurado, tapando algunos desnudos e incluso recortando alguna escena del tramo final.

Kubrick además de perfeccionar el guión bajo su sobria visión artística. Como en otros de sus films, su melomanía hizo que él eligiese los temas para la banda sonora, en lugar de encargar una composición. Temas como Masked Ball de Jocelyn Pook (usada por el grupo de música Ghost como apertura en sus conciertos), Musica Ricercata II: Mesto, Rigido e Cerimonale de György Ligeti, Jazz Suite, Waltz 2 de Dmitri Shostakóvich o Requiem K626 Rex Tremendae de Wolfgang Amadeus Mozart, entre otras, acompañan con gran estilo a las eróticas e inquietantes y por momentos oníricas imágenes, incluso siendo algunas de estas piezas instrumentales tan minimalistas o más que la propia película.

El film se desarrolla en la ciudad de Nueva York, una ciudad perfectamente recreada. Tan opuesta como su propio argumento, moderna y risueña de día, oscura y con un toque retro que evoca a la década de los 60, de noche. Con ese contraste y una muy buena fotografía, se consigue una ambientación de ensueño. Que nada tiene que envidiar a la puesta en escena de los actores en interiores.

El film obtuvo bastantes nominaciones, pero solo se alzó con unas pocos premios, mejor director en el Festival de Venecia, película artística y mejor actriz en otros dos festivales. La película no goza de elocuentes y complejos diálogos, salvo en la escena de la discusión, pero la maestría con la que el portentoso cineasta desarrolla la historia es digna de aplauso. Además en la conversación de la escena final, aguarda la mejor conclusión en la historia del cine, los que la habéis visto sabréis a que me refiero.

Puntuación

10 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Siendo conciso, sí.

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    2. Me gustaría volver a ver la peli, la vi cuando se estrenó y no la he vuelto a ver.

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    3. Desde que la adquirí la he visto dos veces, una en V.O y otra doblada, no me importaría repetir, así que ya sabes.

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  2. Es verdad que tiene un punto After Hours pero hay que decir que aquí el protagonista se busca los problemas el solo xD
    Una vez revisionada puedo decir que es una gran película, me gustaría destacar especialmente el momento en que él entra a la fiesta con el disfraz y se encuentra en medio del 'ritual', todo es sublime en esta escena; la música, la ambientación, la tensión conseguida... todo es impresionante, eso sin contar que esa escena recuerda inevitablemente a cierto grupo que acaba de sacar nuevo disco recientemente ;) Para mi también es una película de 5 estrellas.

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    1. En la obra de Scorsese habían más momentos fortuitos que llegaban a rozar el surrealismo, por eso es una comedia. Aquí es cierto que el problema se lo busca él solo, sin embargo, antes suceden algunas cosas que, poco a poco, le conducen a buscarse el problema, como el encuentro con el amigo o la 'profesional', por eso digo que los hechos son semifortuitos.

      Toda la secuencia de la segunda fiesta es pura tensión y la puesta en escena es maravillosa. Que recuerde a Ghost (ya lo menciono en banda sonora) no es casual, está bastante claro que son fans de la película.

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  3. Obvio que lo de Ghost no es casual, nadie ha dicho que lo sea (y tampoco me refiero a tu crítica al comentarlo) simplemente te lo decía porque imagino que te haría gracia al verlo igual que a mi y aún no lo habíamos comentado, pero vamos lo de que no es causal no hace falta ni decirlo xDD

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    1. Bueno te lo comenté muy de pasada, ya que aún no la habías revisionado, pero ya habrá tiempo para debatir sobre ello. ;)

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  4. Una fantástica crítica para una obra realmente mayor, como casi todo Kubrick.
    Un abrazo.

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    1. Muchas gracias por el halago. Sinceramente, no las he visto todas. Me faltan Fear and Desire, El beso del asesino, Senderos de gloria y Barry Lyndon, bueno, Atraco perfecto no la he vuelto a ver desde que era un infante, así que cuenta como no vista. XD

      Aunque para mí (de las que he visto), las mejores son La naranja mecánica, El resplandor, La chaqueta metálica y ésta.

      Un saludo.

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