19/9/13

Spring Breakers

Spring Breakers dirigida por Harmony KorineTítulo original: Spring Breakers
Año: 2012
Duración: 94 min.
País: Estados Unidos
Director: Harmony Korine
Guión: Harmony Korine
Música: Cliff Martinez, Skrillex
Fotografía: Benoît Debie
Reparto: Selena Gomez, Vanessa Hudgens, Rachel Korine, Ashley Benson, James Franco, Heather Morris, Emma Holzer, Ash Lendzion, Josh Randall, Gucci Mane
Productora: A24 / Hero / MJZ / Muse Productions / O'Salvation / Annapurna Pictures

Cuatro jóvenes estudiantes con ganas de mucha juerga acaban en la cárcel, tras ser sorprendidas en una casa llena de drogas durante sus locas vacaciones escolares de primavera (spring break). Pronto salen bajo fianza gracias a un joven traficante de armas y de drogas (James Franco) que ve en las chicas a unas potenciales delincuentes que usar para sus intereses.

Muy poco sé de Harmony Korine, salvo que fue guionista de Kids -dirigida por Larry Clark- y director de Trash Humpers, esta ultima proyectada en la edición del 2011 del Festival de Sitges, que obvié visionar, pues aunque me gusta el cine experimental, no tanto.

Por lo poco que he leído y conozco, Korine es conocido por realizar obras polémicas y transgresoras. En cierto modo, Spring Breakers lo es. Sin embargo, a pesar de su estilo artie, el sello independiente, sus salidas de tono y rumbo que toma en su segunda mitad. Sin conocer el resto de sus obras, me atrevo a afirmar que ésta es su película más accesible y comercial de todas.

De todas maneras, a su paso por la edición del pasado año 2012 en el Festival de Sitges, Spring Breakers quedó para mí eclipsada por el alud de películas, además, sabiendo que Trash Humpers era suya, tampoco quise correr el riesgo. Pero después de algunas buenas recomendaciones, y la provocativa portada, le he dado el beneficio de la duda. Está claro que no se va a convertir en una película especialmente remarcable dentro de mis gustos personales, pero bien merece una oportunidad como curiosidad fílmica.

Con la esencia del reality Gandia Shore y el espíritu de película adolescente de Disney, pero con mucha más cafeína, aunque no lo parezca en el primer tramo del film. Korine crea un thriller de gánsters, pero no los de mocasines, sombrero y pajarita. Gánsters callejeros, de los que escuchan rap, llevan semiautomáticas y trafican con droga.
El cineasta californiano mezcla las fiestas de institutos americanas con los trapicheos de la vida nocturna. Juega con la provocación sexual a lo largo del film, que aún para alegría del público masculino, puede llegar a parecer aburrida y reiterativa tras el impacto inicial.


Sin embargo, éste se guarda un as bajo la manga. Desvía el rumbo de la película en un segundo tramo, para mostrarnos al contrapunto de las quinceañeras pijas, repelentes y provocadoras que nos presenta en primera instancia, para terminar ofreciendo unas femme fatale de armas tomar. Salvando abismales distancias, el segundo grupo de chicas en Death Proof, sería un buen ejemplo de ello. Una mano de cartas que juega con acierto, y mantiene bien ocultas como en una partida de póker profesional, que destapa en el momento justo y más necesitado, cuando ya no hay nada más que contar, vira el rumbo y consigue entretener hasta el precipitado y descolocante desenlace.

Haciendo un buen uso de la cámara lenta en los momentos sexuales más excitantes, y con un envoltorio muy colorista de envidiable fotografía. Al ritmo del dubster ('género músical' del que no soy especialmente seguidor, pero en el 'contexto' del film mola mucho más) de Skrillex, el cineasta se dedica a pasear  por la pantalla a sus cuatro 'pepitas' sexuales; Faith, Candy, Cotty y Brith, en un combinado de tetas y culos en bikini. Interpretadas por Selena Gomez, Vanessa Hudgens, Rachel Korine y Ashley Benson, respectivamente, ninguna destaca interpretativamente, aunque dicha carencia la suplen visualmente. En conjunto, un apartado visual muy efectista, técnico y actoral.

Volviendo a la banda sonora, además de sonar Skrillex, también se compone de temas de otros artistas en la onda visual que ofrece en los disyuntivos momentos, como Britney Spears, The Black Keys o Waka Flocka Flame. Y Cliff Martinez, compositor de Drive de Nicolas Winding Refn, hace uso de notas minimalistas y ambientales, que acompañan muy bien el tono onírico del film, sobre todo en el desenlace o la parte de la piscina con escena sexual a medio tono.


La violencia no resulta especialmente explicita, pero se hace uso de ella de forma efectiva, tratándose de una producción, aparentemente tan comercial. A nivel interpretativo, como he dicho, no hay mucho que destacar, salvo el polifacético y casi irreconocible James Franco, que nos brinda una destacable y reverenciable interpretación, aunque no sea el verdadero protagonista de la historia.
El segundo actor fetiche de Sam Raimi -el primero fue Bruce Campbell- ha protagonizado la saga Spiderman y ha trabajado en papeles bastante distintos con lo que aquí nos obsequia, ejemplos de ello sería 127 horas de Danny Boyle o El origen del planeta de los simios de Rupert Wyatt.

Creo que Spring Breakers es una película para ver sin altas expectativas. Lo cual no significa que vaya a gustar seguro, se trata de una película con momentos extraños y secuencias algo reiterativas, que no caerán en gracia a todo el mundo por igual. Lo que no se puede negar, es que Korine combina con acierto, elementos típicos con los atípicos, creando estridencias, visuales y argumentales. Como ya he dicho, curiosidad fílmica.

Puntuación

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