27/1/14

Afflicted

Afflicted poster
Título original: Afflicted
Año: 2013
Duración: 85 min.
País: Canadá Canadá
Director: Derek Lee, Clif Prowse
Guión: Derek Lee, Clif Prowse
Música: Edo Van Breemen
Fotografía: Norm Li
Reparto: Clif Prowse, Derek Lee, Edo Van Breemen, Zachary Gray, Baya Rehaz
Productora: Automatik Entertainment / Téléfilm Canada / Oddfellows Entertainment

Derek y Cliff son dos amigos que se disponen a viajar alrededor del mundo, llevando una cámara para subir vídeos de sus experiencias a internet. Pero, estando en Europa y después de un incidente, el metabolismo de Derek empieza a cambiar, rechazando toda comida pero desarrollando una fuerza sobrehumana.

En plena fiebre de las redes sociales, en las que parece que hay que compartir, sí o sí la vida privada, porque es guay. Derek Lee y Clif Prowse, que además de directores, ejercen como guionistas y actores principales. Registran a modo de selfie video grafico sus vacaciones privadas, que suben a un videoblog para deleite o envidia de todo su círculo familiar y amistades. En dicha aventura vacacional alrededor de varios países como España, Francia e Italia todo es happy flower, pero la sensación de que la mayor parte del viaje se trata de imágenes de archivo de vacaciones posteriores al rodaje del film, se apoderado de un servidor.


Influenciados claramente por el mito vampírico, las infecciones zombie, el found footage y los videojuegos, en concreto, los shoot 'em up. Influencia que queda latente durante múltiples secuencias, en las que el protagonista realiza acciones desde un punto de vista subjetivo, como coger objetos, golpear o saltar de un edificio a otro. El tándem de directores rueda unas escenas adicionales, reiterativas en el segundo tramo del film pero bastante solventes en base a su moderado presupuesto. Escenas que juntan con las mencionadas vacaciones y ¡bam! ya tenemos película.

Como cualquier género que sea demandado por el público, la industria aprovecha y lo exprime al máximo. Eso es lo que le ha pasado al found footage, un estilo u género (llámalo como quieras), que ha proliferado como las flores en primavera. A veces resulta interesante, cierto, pero no siempre es tan genial ni justificado como se proclama. Además Afflicted no aporta nada que no hayamos visto antes en REC o Chronicle, ¿le resta eso merito? No, los chavales se lo han currado bien, pero el bombo y platillo que se le da a estas modestas producciones, haciendo crecer expectativas, tampoco ejercen a su favor, y desde luego, ésta no es la excepción, así lo veo yo.

Si algo hay que ameritar en Afflicted son sus efectos especiales, no porque sean especialmente brillantes, sino porque son perfectamente solventes e ingeniosos para el presupuesto total de 120 mil dólares. Efectos que han sido premiados con la Maria honorifica en su categoría en el Festival de Sitges.


El argumento es predecible igual que los sustos que mediante golpe de sonido y bruscos giros de cámara intenta sorprender al espectador curtido. Además, a medida que avanza la historia, se aleja un poco del terror y el suspense inicial para incluir el género de acción, tramo en el que la cámara se vuelve más inestable y cercana al mencionado shoot 'em up, por ende, mareante y confusa para el espectador, como en la escena de los Geos. 

Bajo mi humilde opinión y sin restarle merito a sus directores y equipo técnico, creo que Afflicted es una película para ver como curiosidad -sin sufrir un coma cerebral- una sola vez. Aunque para gustos colores.

Puntuación

22/1/14

Fechas para el Festival de Sitges 2014

El festival de Sitges tiene una gran motivación a pesar de la crisis, y esta misma mañana ha amanecido anunciando las fechas de la próxima edición, que como cada año recae sobre los primeros días de octubre. Este año 2014 se celebrará del 3 al 12 de octubre.

Y cierto es el refrán "una imagen vale más que mil palabras".


18/1/14

Cinebasura inaugura el Cutre-Con

El próximo viernes 24 de enero a las 20:30h vuelve el #cinebasura con los comentarios de Paco Fox y Viruete en directo en el CUTRE-CON, el Festival de Cine Cutre de Madrid (Centro Cultural Casa del Reloj de Madrid. Paseo de la Chopera, 6).

Este nuevo encuentro se podrá seguir también desde CANAL+ Xtra (dial 5) y canalplus.es/cinebasura donde vendrá precedido por otras dos sesiones de #cinebasura: Comidos Vivos (1980, Umberto Lenzi) y Zona Cibernética (1995, Fred Olen Ray).
 

20:30h NEXUS 2.431 (1994, José María Forqué)
Nexus 2.431 fue la última obra del reputado experto en comedia española José María Forqué, director del clásico ‘Atraco a las Tres’.

Año 2.431, cuando el sol estalla solo algunos terrícolas consiguen llegar hasta Tarón, planeta donde Taron, su jefe, les ofrece un lugar para vivir. La princesa Cilia, hija del rey de los terrícolas es raptada pero Athor está dispuesto a todo para rescatarla.

En el film, coproducido por España, Reino Unido y la antigua Checoslovaquia destaca por las maquetas, fruto del trabajo de producción del equipo Europa del este. La trama está basada en un guión de Juan Piquer Simón, un realizador muy querido en Cine Basura, director de la mítica Mil gritos tiene la noche, una historia de espada y brujería que Forqué y su hijo transformaron en aventura espacial.

17:30h Comidos Vivos (1980, Umberto Lenzi) Una joven mujer va junto a un aventurero en busca de su hermana pedida en las junglas de Nueva Guinea donde se topan con una comunidad religiosa dirigida por un predicador desquiciado que ha situado su comuna en una zona habitada por caníbales.


19:05h Zona Cibernética (1995, Fred Olen Ray) En un mundo dominado por un dictador que se dedica a crear androides, un grupo de hombres se rebela contra esta sociedad.

15/1/14

Cheap Thrills

Cheap Thrills poster
Título original: Cheap Thrills
Año: 2013
Duración: 83 min.
País: Estados Unidos
Director: E.L. Katz
Guión: Trent Haaga, David Chirchirillo
Música: Mads Heldtberg
Fotografía: Andrew Wheeler , Sebastian Winterø
Reparto: Pat Healy, Ethan Embry, Sara Paxton, David Koechner, Amanda Fuller
Productora: Snowfort Pictures / New Artists Alliance

Craig, un padre de familia en plena crisis económica, ahoga sus penas en un bar cuando un desconocido le propone un trato: le dará cierta cantidad de dinero si va cumpliendo una serie de acciones, a cada cual más extraña y violenta. Lo que comienza como un juego terminará en delirio.

Se dice que todo en esta vida tiene un precio, y eso es lo que el debutante director E.L Katz nos presenta en su primera película tras la dirección. El guionista de Autopsy (que aún no he visto) dirige una endiablada y rabiosa comedia negra dónde se reafirma el dicho de que todo y todos tenemos un precio. Cheap Thrills es una película que juega con los valores de la amistad y plantea en clave de comedia -en parte debido a sus surrealistas situaciones- un dilema moral sobre la integridad, física y moral de las personas. Aunque para el espectador todo el delirio será un brillante y descacharrante espectáculo.


En anteriores ediciones del Festival de Sitges hemos disfrutado de Sightseers, God Bless America o Tucker and Dale vs. Evil. Y aunque cada una de ellas tiene su propio estilo, todas tienen una cosa en común, su tipo de humor, más negro que el carbón. Además, no son grandes producciones, se las puede incluir perfectamente en el saco de cine independiente. Es cierto, que puede gustar más o menos, pero sin duda, sus formas y su tipo de humor, consigue que se hable de ella.

A diferencia de Sightseers o Tucker and Dale vs. Evil, la película dirigida por Katz se vuelve un tanto reflexiva a medida que sus personajes se implican más y más en el macabro juego ideado por la pareja anfitriona. Pero su realización está hecha de manera que nosotros como espectadores tras la pantalla disfrutamos más de las situaciones en las que los invitados se ven inmersos a voluntad propia.

La pareja anfitriona, Colin y Violet interpretada por Sara Paxton (The Inkeepers) y David Koechner (Destino Final 5), en la que ambos realizan un trabajo más que notable, amén de alguna situación que parece forzada en pro de su propio plan maestro, un plan que les ha de proporcionar una noche de loca diversión. De verdad, que la gente ya no sabe qué hacer para pasar el rato. Los invitados a dicha fiesta nocturna son Craig y Vince, interpretados por unos solventes Pat Healy (The Inkeepers) y Ethan Embry (Habitación sin salida). Ambos están solventes, pero si alguien destaca de los dos es Healy, por desarrollo y pruebas a las que se ve sometido, destaca sobre su compañero de contiendas nocturnas. Curiosidades aparte, es que Healy y Paxton se encuentren en bandos opuestos, mientras que en el trabajo de Ti West eran pareja.


La película se toma cierto tiempo para presentar a sus cuatro protagonistas, pero lo hace de una forma amigable con el espectador. Un prólogo de ritmo pausado que acrecienta la intensidad emocional a medida que avanza la historia. Un film de buenos efectos y sórdidos, aunque no rimbombantes efectos especiales. Unos efectos bastante tradicionales, que de ser combinados con lo digital, no se nota. Yo diría que salvo algún pequeño chorro de sangre, todo es artesanal.

La banda sonora compuesta por Mads Heldtberg, responsable de los estrenos independientes de terror más recientes, como Your're Next o Excision, se integra bien con el ritmo de la película sin rechinar en ninguna secuencia.

Unos desconocidos para un servidor como son David Chirchirillo y Trent Haaga firman un guión que sin ser la panacea de la originalidad, está soberanamente bien llevado y plasmado en la pantalla. Cheap Thrills es un festín para cualquier aficionado medio al terror en clave de comedia, puesto que su parte reflexiva se ve desde la lejanía en nuestra butaca, silla o sofá. Aunque, no es recomendable para los detractores de lo explicito. Sutil pero impactante.

Puntuación

10/1/14

The Sacrament

Título original: The Sacrament
Año: 2013
Duración: 95 min.
País: Estados Unidos
Director: Ti West
Guión: Ti West
Música: Tyler Bates
Fotografía: Eric Robbins
Reparto: Amy Seimetz, Joe Swanberg, Kate Lyn Sheil, AJ Bowen, Kentucker Audley, Gene Jones
Productora: Worldview Entertainment / Arcade Pictures

Unos cineastas se verán atrapados en una ceremonia de una secta que planea realizar un suicidio en masa.

Ti West es un director del que no soy fan absoluto, pero si defensor de sus trabajos. Y aunque no los he visto todos, no me he sentido defraudado con ninguno de los trabajos visionados. No se puede discutir que es un director especial, y desde luego, se ha ganado detractores con cada nuevo trabajo, de hecho, Innkeepers fue masacrada sin impunidad por un gran sector del público. Y a The Sacrament le cayó una buena tanda de silbidos al finalizar la proyección. Pero creo que todavía queda mucha gente que le brinda su apoyo a West, y yo soy uno de ellos.


A modo de semi-found footage, digo semi, puesto que a veces parece filmado por un cámara profesional. Entre segmentos de ABC of Death y V/H/S, West, con desarrollo de película, nos presenta en su sexto largometraje un falso documental que se basa libremente en los acontecimientos de la masacre de Waco, hechos reales acontecidos en 1993.

Digo libremente, porque la forma de plasmar los hechos y la forma en que influyen éstos entre los feligreses es muy similar. Pero el desarrollo y los acontecimientos no son estrictamente referenciales a lo que pasó realmente dentro de la secta de los Davidianos. De hecho, críticamente hablando, es bastante genérico en cuanto a sectas se refiere. La película se centra mucho en el qué y el cómo. Ardua crítica al poder de la palabra (y un poco de miedo) infundido en la mente de las personas puede llegar a conseguir.

La historia se mueve entre tópicos, cierto, y hay ciertas licencias que conviene pasar por alto. Además no es que aporte nada nuevo al mundo sectario dentro del cine. Pero el film está realizado de forma eficiente para el tipo de producto que es. Y si te implicas con sus personajes, principales y secundarios, éste te atrapa de forma muy factible.

Para mí el carisma y atractivo de la película se encuentra en las interpretaciones y sus decorados, que bien, pueden recordar al poblado de Lost, pero nada más lejos de su diseño.
Sam y Jake, son los protagonistas principales, interpretados por AJ Bowen y Joe Swanberg, ambos han trabajado con West en otros trabajos del joven cineasta. El rol como investigadores lo ejercen con solvencia e interés para el espectador. Pero si alguien destaca en toda esa farsa sectaria que es The Sacrament para sus protagonistas, es Gene Jones, actor que ha realizado papeles menores con los Coen o Raimi, en No es país para viejos y Oz, un mundo de fantasía, respectivamente. En su interpretación de The Father, líder de la secta, Jones hace un papelón sublime.


The Sacrament juega a dos bandas, nos muestra lo maravilloso que muestra ser una secta, pero esconde esa realidad oscura y marchante que son. Y la banda sonora de Tyler Bates, que se mueve en un registro diferente a otros de sus trabajos más comerciales, como 300, Doomsday o La hora más oscura, potencia esa sensación. Con melodías sobrias y canticos espirituales acompaña las dos caras de la moneda.

The Sacrament puede que no sea un film redondo, e incluso, si nos ponemos puntillosos hallaremos imperfecciones, que a mi forma de ver, no afectan al ritmo ni a la calidad final de la película. The Sacrament, a pesar de las diferencias visuales y de desarrollo, destila ecos de The House of the Devil, su trabajo más emblemático. Unos trazos que no la distancian tanto en su forma final.

Puntuación

2/1/14

All Cheerleaders Die

All Cheerladers Die posterTítulo original: All Cheerleaders Die
Año: 2013
Duración: 90 min.
País: Estados Unidos
Director: Lucky McKee, Chris Sivertson
Guión: Lucky McKee, Chris Sivertson
Música: Mads Heldtberg
Fotografía: Greg Ephraim
Reparto: Caitlin Stasey, Sianoa Smit-McPhee, Tom Williamson, Libertad Green
Productora: Modernciné

Mäddy Killian es una joven rebelde de 17 años del instituto Blackfoot con la misión de hacer caer al capitán del equipo de futbol. Se alistará a un grupo de cheerleaders para conseguir su propósito, pero una serie de trágicos acontecimientos harán que las chicas se vean empujadas a una batalla sobrenatural que culminará en una noche llena de mutilaciones que nunca olvidarán.

Las espectativas a veces juegan malas pasadas, ¡muy! malas pasadas. Aunque no siempre es una cuestión de proyección errónea en nuestra mente, lo aquí acontecido por el tandem Lucky McKee y Chris Sivertson, es un fiasco neandertal por parte de ambos.

Basándose en un cortometraje firmado también por McKee y Stiverson, de idéntico título y argumento, hace ya más de una década, nos presentan una tontería de proporciones mastodónticas.

Después de la estupenda May y la no menos elogiable, The Woman. El regreso de Lucky McKee bajo un título tan prometedor como el que aquí nos ocupa, y una sinopsis tan suculenta para el aficionado medio al terror; donde bonitas colegialas serían brutalmente masacradas -o así me lo imaginé yo- ponía los dientes largos a cualquiera.


No sé cuánto de culpa tiene McKee en dicha y nefasta contienda. No negaré que tuve ciertos temores iníciales al ver que un segundo director estaba en el proyecto, aunque, mi confianza ciega en McKee no me dejó ver mucho más allá de mis ojos.
Lamentablemente, esos temores se hicieron realidad. Al dejar atrás la magnífica escena inicial, de extremada sencillez, todo sea dicho, pero tan plausible y con el inconfundible sello McKee. Tanto, que ésta fue recompensada con aplausos y algunos vítores en el interior de la sala, una escena que no hace otra cosa que aumentar el hype presentado. Pero cada minuto que transcurría de película, todo se convertía en una oscura y putrefacta pesadilla inaudita.

No voy a entrar a debatir sobre quién de los dos directores tiene la culpa de semejante despropósito, o si ambos la tienen. Ni me importa la fidelidad de la película con el cortometraje, pues no lo había visto, ni me importaba en absoluto no haberlo hecho. Yo quería visionar al McKee de May y The Woman, vulgar, desvergonzado y sin prejuicios a la violencia, aunque fuera en clave de comedia. No quería a un director de videoclips haciendo su primer episodio piloto para el público adolescente.


Con tan buen inicio, pensamos que nos espera un digno espectáculo de terror cómico, sarcástico en el que vamos a pasar 90 minutos rabiosos e inolvidables. Nada más lejos de la negra realidad, el film se convierte en un infumable capítulo televisivo al estilo Embrujadas. Un producto tan mediocre que ni aunque te paguen por ello merece ser visto, y menos aún, recordado.

Amén de que la película aborda lo sobrenatural, cosa que no esperaba. Los efectos son lamentables, el desarrollo es paupérrimo y los personajes más planos que una tabla de surf. Quitando los primeros veinte minutos y alguna aislada escena como la del cepo, parece que McKee no ha puesto su potencial en All Cheerladers Die ¿o quizás no le han dejado? No lo sé. Esperemos que un próximo trabajo en solitario nos devuelva lo perdido.

Puntuación