15/1/14

Cheap Thrills

Cheap Thrills poster
Título original: Cheap Thrills
Año: 2013
Duración: 83 min.
País: Estados Unidos
Director: E.L. Katz
Guión: Trent Haaga, David Chirchirillo
Música: Mads Heldtberg
Fotografía: Andrew Wheeler , Sebastian Winterø
Reparto: Pat Healy, Ethan Embry, Sara Paxton, David Koechner, Amanda Fuller
Productora: Snowfort Pictures / New Artists Alliance

Craig, un padre de familia en plena crisis económica, ahoga sus penas en un bar cuando un desconocido le propone un trato: le dará cierta cantidad de dinero si va cumpliendo una serie de acciones, a cada cual más extraña y violenta. Lo que comienza como un juego terminará en delirio.

Se dice que todo en esta vida tiene un precio, y eso es lo que el debutante director E.L Katz nos presenta en su primera película tras la dirección. El guionista de Autopsy (que aún no he visto) dirige una endiablada y rabiosa comedia negra dónde se reafirma el dicho de que todo y todos tenemos un precio. Cheap Thrills es una película que juega con los valores de la amistad y plantea en clave de comedia -en parte debido a sus surrealistas situaciones- un dilema moral sobre la integridad, física y moral de las personas. Aunque para el espectador todo el delirio será un brillante y descacharrante espectáculo.


En anteriores ediciones del Festival de Sitges hemos disfrutado de Sightseers, God Bless America o Tucker and Dale vs. Evil. Y aunque cada una de ellas tiene su propio estilo, todas tienen una cosa en común, su tipo de humor, más negro que el carbón. Además, no son grandes producciones, se las puede incluir perfectamente en el saco de cine independiente. Es cierto, que puede gustar más o menos, pero sin duda, sus formas y su tipo de humor, consigue que se hable de ella.

A diferencia de Sightseers o Tucker and Dale vs. Evil, la película dirigida por Katz se vuelve un tanto reflexiva a medida que sus personajes se implican más y más en el macabro juego ideado por la pareja anfitriona. Pero su realización está hecha de manera que nosotros como espectadores tras la pantalla disfrutamos más de las situaciones en las que los invitados se ven inmersos a voluntad propia.

La pareja anfitriona, Colin y Violet interpretada por Sara Paxton (The Inkeepers) y David Koechner (Destino Final 5), en la que ambos realizan un trabajo más que notable, amén de alguna situación que parece forzada en pro de su propio plan maestro, un plan que les ha de proporcionar una noche de loca diversión. De verdad, que la gente ya no sabe qué hacer para pasar el rato. Los invitados a dicha fiesta nocturna son Craig y Vince, interpretados por unos solventes Pat Healy (The Inkeepers) y Ethan Embry (Habitación sin salida). Ambos están solventes, pero si alguien destaca de los dos es Healy, por desarrollo y pruebas a las que se ve sometido, destaca sobre su compañero de contiendas nocturnas. Curiosidades aparte, es que Healy y Paxton se encuentren en bandos opuestos, mientras que en el trabajo de Ti West eran pareja.


La película se toma cierto tiempo para presentar a sus cuatro protagonistas, pero lo hace de una forma amigable con el espectador. Un prólogo de ritmo pausado que acrecienta la intensidad emocional a medida que avanza la historia. Un film de buenos efectos y sórdidos, aunque no rimbombantes efectos especiales. Unos efectos bastante tradicionales, que de ser combinados con lo digital, no se nota. Yo diría que salvo algún pequeño chorro de sangre, todo es artesanal.

La banda sonora compuesta por Mads Heldtberg, responsable de los estrenos independientes de terror más recientes, como Your're Next o Excision, se integra bien con el ritmo de la película sin rechinar en ninguna secuencia.

Unos desconocidos para un servidor como son David Chirchirillo y Trent Haaga firman un guión que sin ser la panacea de la originalidad, está soberanamente bien llevado y plasmado en la pantalla. Cheap Thrills es un festín para cualquier aficionado medio al terror en clave de comedia, puesto que su parte reflexiva se ve desde la lejanía en nuestra butaca, silla o sofá. Aunque, no es recomendable para los detractores de lo explicito. Sutil pero impactante.

Puntuación