21/6/14

Transcendence

Título original: Transcendence
Año: 2014
Duración: 119 min.
País: Estados Unidos
Director: Wally Pfister
Guión: Jack Paglen, Jordan Goldberg, Alex Paraskevas, Wally Pfister
Música: Mychael Danna
Fotografía: Jess Hall
Reparto: Johnny Depp, Rebecca Hall, Paul Bettany, Kate Mara, Morgan Freeman, Cillian Murphy, Cole Hauser, Clifton Collins Jr., Josh Stewart, Olivia Taylor Dudley
Productora: Warner Bros. Pictures / Alcon Entertainment

El Dr. Will Caster (Johnny Depp) es el investigador más importante en el campo de la Inteligencia Artificial, y está trabajando en la creación de una máquina sensitiva que combine la inteligencia colectiva de todo lo conocido con el rango completo de emociones humanas. Sus experimentos altamente controvertidos le han hecho famoso, pero al mismo tiempo le han convertido en el principal objetivo de extremistas anti-tecnológicos que, en su intento de destruir a Will, se convertirán inadvertidamente en los catalizadores de su éxito haciéndole partícipe de su propia trascendencia.

Wally Pfister, habitual director de fotografía de Christopher Nolan y ganador de un Óscar a la mejor fotografía por Inception, debuta como director de cine con Trascendence, ambientada en un futuro no demasiado distante, parte de unas tecnologías tan reales en la actualidad, como el reconocimiento de voz o facial, la conectividad de Internet y los potentes servidores que controlan todo tipo de información sobre nosotros, los ciudadanos.
Pero como película que es, en forma crítica sin perder el espectáculo visual, aborda tecnologías más experimentales como la nanotecnología y la conexión humana a la propia red. Sin distanciarse en su base técnica, lleva la parte visual a la ciencia ficción en estado puro, sobre todo en su desenlace.

Ayudado por el propio Nolan en tareas de producción ejecutiva, deja claro que detrás de su relación laboral también hay una amistad. De esta manera el debutante director ha tenido las puertas abiertas para conseguir la no menospreciable financiación de 100 millones de dólares, bien alta para un primer trabajo, aun con una reputación intachable como director de fotografía.

Además, de poder contar con un reparto de casi primer nivel y la realización de unos efectos especiales, no impresionables ni revolucionarios, pero si bien muy bien realizados. Y por supuesto, el alto reclamo que supone para los seguidores de Nolan que éste se haya involucrado en el proyecto.

Al ver la película nos damos cuenta de la fuerte influencia que ha ejercido Nolan sobre Pfister a lo largo de todos los años que han trabajado juntos. La esencia y la realización de Nolan asoman la mano en diferentes ocasiones, desde los aspectos técnicos a los de desarrollo e incluso a nivel visual en alguna aislada escena de acción.


Sin embargo, Pfister no es Nolan y los resultados finales no son los mismos, puede que los que esperan encontrar un film de la categoría del director de Memento, terminen decepcionados. Pero en defensa del debutante director, diré, que éste se desenvuelve bastante bien y, que de una forma totalmente autónoma, aplica al conjunto algunos toques propios dejando claro que no quiere vivir solamente del legado Nolan.

El título hace referencia a algo trascendental en el contexto de la película, pudiendo esto dar lugar a expectativas erróneas, la película no es para nada trascendental. Visualmente está bien realizada, no hay duda, pero no es nada que no hayamos visto antes. Y argumentalmente no aporta nada reflexivo o trascendental que dé lugar a debates sobre la misma, como pasó con Inception.

En ninguno de los dos casos aporta nada como para influir severamente en futuras producciones, así que, tal y como apuntaban las apuestas entre el fándom, no, no va a convertirse en una película de culto entre el público cinéfilo. De hecho, en más de una ocasión, su premisa recuerda vagamente a El cortador de césped, película dirigida en 1992 por Brett Leonard (Virtuosity) e interpretada por unos jóvenes Jeff Fahey (Planet Terror) y Pierce Brosnan (GoldenEye).

Con eso no quiero decir que el film no esté bien realizado, lo está. Los aspectos técnicos son notorios y el reparto hace una buena labor en general. Además, por primera vez en años Johnny Depp interpreta a otro personaje diferente, se aleja del rol gótico y estridente de las películas de Tim Burton. No es negativo ni positivo, es curioso de ver al actor en un rol diferente.


En el resto del reparto destacable, tenemos actores que ya han trabajado con Nolan, como Rebecca Hall (El último truco), Cillian Murphy (Inception, Batman Begins) o Morgan Freeman (Batman Begins, El caballero oscuro). Incluso Josh Stewart que hacía un papel menor en El caballero oscuro: La leyenda renace, tiene un sitio en Transcendence, en un papel menor y similar al mercenario de la Liga de las Sombras.

Rebecca Hall en el papel de Evelyn Caster, se muestra correcta y aunque su dramatismo no es de lo más aquejado, junto a Depp son los que llevan el peso interpretativo y dramático como pareja.
Cillian Murphy como agente federal no tiene mucho donde rascar, el guión no le deja hacer mucho más que en las secuelas de Batman Begins, aunque en aquellas su aparición era brevemente más intensa que las varias habidas en Transcendence.
Morgan Freeman como Joseph Tagger la mano derecha de Will es un personaje morfológico que cambia de bando cuando ve el peligro que corre la humanidad en la pérdida de control de Will. Por tanto, la influencia de Nolan va más allá de tareas ejecutivas.

Michael Danna (Truman Capote) crea una pieza muy sutil para la mayoría de escenas, bastante distanciado a lo que suele hacer Hans Zimmer en las películas de Nolan, notas muy resaltadas en las escenas cumbre.

Transcendence es trascendental dentro de un contexto argumental, no para el espectador, sin embargo, no se puede negar que la película está suficientemente bien realizada como para ser entretenida y no llegar a olvidar en su totalidad.

Puntuación

7/6/14

X-Men: Días del futuro pasado


Título original: X-Men: Days of Future Past
Año: 2014
Duración: 130 min.
País: Estados Unidos
Director: Bryan Singer
Guión: Simon Kinberg (Historia: Simon Kinberg, Matthew Vaughn, Jane Goldman)
Música: John Ottman
Fotografía: Newton Thomas Sigel
Reparto: Hugh Jackman, James McAvoy, Michael Fassbender, Jennifer Lawrence, Nicholas Hoult, Ian McKellen, Patrick Stewart, Ellen Page, Shawn Ashmore, Omar Sy, Peter Dinklage, Evan Peters, Halle Berry, Lucas Till, Daniel Cudmore, Booboo Stewart, Bingbing Fan, Adan Canto, Josh Helman, Larry Day, Amelia Giovanni, Gregg Lowe, Evan Jonigkeit, Mark Camacho, Laurence Belcher, Morgan Lily, Famke Janssen, Anna Paquin, James Marsden, Kelsey Grammer, Brendan Pedder
Productora: 20th Century Fox / Marvel / Bad Hat Harry Productions

En X-MEN: DÍAS DEL FUTURO PASADO, los X-Men luchan por la supervivencia de la especie en una guerra que se desarrolla en épocas diferentes. Los personajes de la trilogía cinematográfica original de “X-Men” unen sus fuerzas a las que ellos mismos poseían en el pasado, cuando eran más jóvenes –tal y como aparecen en “X-Men: Primera generación”–, para cambiar un importante acontecimiento histórico y librar una épica batalla que podría salvar nuestro futuro.

Después de hacerse un nombre con la premiada Sospechosos habituales y dirigir Verano de corrupción, adaptación de la novela de Stephen King, Bryan Singer aceptó en el año 2000 llevar a la gran pantalla a los mutantes de Marvel. A priori, las primeras impresiones de los fans fueron negativas, la licra y los llamativos colores fueron sustituidos por el cuero negro y un estilismo más moderno. Gustos personales a un lado, estéticamente hablando, es indiscutible que X-Men se convirtió en todo un referente para el cine de superhéroes tal y como lo conocemos en la actualidad.

El éxito de la primera entrega hizo que, tan solo tres años más tarde la productora 20th Century Fox quisiera producir una segunda entrega. Y a pesar de sus altibajos; X-Men: La decisión final de Brett Ratner o X-Men origenes: Lobezno de Gavin Hood, la franquicia que rodea el mundo de los X-Men se ha mantenido dignamente en pie hasta la fecha. 

En 2011 cuando el mundo de los X-Men parecía agotarse, el director de Kick Ass, Matthew Vaughn, tomó el relevo de Singer y Ratner, se sentó en la silla de director y con Bryan Singer en tareas de producción X-Men: Primera generación se hizo realidad, reavivando una saga que parecía estar condenada al fracaso y al olvido. Dos años más tarde, James Mangold se hizo cargo del segundo spin-off del mutante con garras de adamantium en Lobezno Inmortal, con mejores resultados que el dirigido por Gavin Hood. El barco parecía salir a flote.

Con esta segunda entrega Días del futuro pasado, Bryan Singer recoge el testigo de los personajes y situaciones dejados por Vaughn y se hace cargo de la dirección. Singer parece haber recuperado la fe en sus personajes más emblemáticos, Magneto, Xavier y Mística, y sin mostrarnos nada especialmente nuevo sobre ellos, nos deleita con sus poderes en unos equilibrados a la par que espectaculares efectos especiales que mantienen la coherencia visual con su antecesora, pero con algunas escenas un poco más espectaculares como la del estadio, muy influenciada por Nolan o el ataque de los centinelas en el futuro, ídem por Matrix Revolutions.


La historia juega con el espacio-tiempo mostrando dos mundos muy diferentes; un pasado bañado por la guerra fría, las conspiraciones gubernamentales y los proyectos corporativos. Y un futuro apocalíptico; casi inhabitable totalmente arrasado por los centinelas, robots creados por los humanos con la finalidad de acabar con todos los mutantes. Sin embargo, la película sigue centrándose en el pasado y los acontecimientos justamente posteriores a los de X-Men: Primera generación, unos hechos que ha pesar de repetir algunos esquemas ya vistos, han conseguido que la saga insufle aire fresco a todo el mundo mutante Marvelita en la gran pantalla.

El protagonismo recae sobre las versiones jóvenes de Xavier y Magneto, interpretados por James McAvoy y Michael Fassbender, que ya muestran una soltura y conocimiento de sus roles casi excelente. Y no podía faltar Lobezno, del que poco o nada se puede decir ya a favor o en contra que no haya demostrado Hugh Jackman en todas sus apariciones como el mejor Lobezno que hemos visto y veremos.


Las versiones más octogenarias de Magneto y Xavier interpretadas por Patrick Stewart e Ian McKellen, son apariciones fugaces que se limitan a mostrar unos agotados mutantes, un tenue reflejo de lo que ambos actores -Stewart y McKellen- fueron en las dos primeras entregas. Sin embargo, no es una cuestión meramente interpretativa, es que el guión de Simon Kinberg (X-Men: La decisión final) así lo dispone en el contexto de la historia. Y como ya he dicho, en esta nueva etapa de la franquicia iniciada por Singer hace más de una década, los hechos se centran mucho más en el pasado que en el futuro, pero así se ha concebido desde el primer momento, dando mayor protagonismo al tándem McAvoy - Fassbender.

Otra que pasea sus caderas con mucha soltura y carisma por la pantalla, además de bastante más protagonismo que en anteriores entregas, es Mística, que desde este reinicio ha estado interpretada por Jennifer Lawrence (Los juegos del hambre). La joven actriz se ha hecho con las virtudes del personaje para cautivar al espectador con sus dotes femeninas a la par que letales armas de mujer y sus ampliamente sorpresivas transformaciones.

Y como no podía faltar un villano bastante definido, amén de Magneto que siempre va contracorriente por interés propio y sin mayores ambiciones que proteger a él y a algunos de los suyos. En dicho papel entra Peter Dinklage (Juego de Tronos) interpretando al genial y malvado en su interior, Dr. Bolivar Trask, un personaje que no exterioriza sus sentimientos y solo tiene una obsesión, acabar con los mutantes. Algo que ya hizo el Mayor William Stryker en X-Men 2, pero ésta vez es llevado a una escala mucho mayor y peligrosa que la planeada por éste.


Como en toda nueva entrega, veremos algunos nuevos mutantes secundarios con poderes muy llamativos y esperamos que en futuras entregas se les otorgue un poco más de protagonismo, ya que hasta ahora siempre han dejado bastante de lado a algunos de los nuevos mutantes aparecidos en otras entregas.
En Días del futuro pasado tenemos a Ellen Page como Shadowcat con la capacidad de atravesar objetos sólidos, Bingbing Fan como Blink con la habilidad de crear portales para teletransportarse o Evan Peters como Quicksilver (Mercurio) con la capacidad de moverse y pensar a velocidades supersónicas.

Quicksilver nos brinda una de las más brillantes y divertidas escenas de toda la película -que según Singer fue filmada a más de 3600 frames por segundo- acompañado por la magnífica canción Time in a Bottle de Jim Croce, artista ya fallecido que también puso una nota de color en Django Unchained con I Got a Name.

A Quicksilver se le ha anunciado para participar en la tercera entrega dirigida por Bryan Singer y con fecha de estreno para 2016, que llevará por título X-Men: Apocalypse, con el clásico huevo de pascua en escena post-créditos finales en X-Men: Días del futuro pasado. Esperemos que no suceda como X-Men: Días del futuro pasado con la escena Pícara interpretada por Anna Paquin eliminada del montaje final y que solo podremos ver en los extras del Dvd.

John Ottman, compositor de películas como La huérfana o La casa de cera, ha orquestado la mayor parte de la filmografía de Bryan Singer, y como suele suceder, ya conoce las exigencias del director. Ottman crea una partitura intensa a la vez que adecuada a las diferentes épocas que nos muestra el film.

Conectada y plagada de referencias a personajes y situaciones de los anteriores films. Guiños que los adeptos apreciaran enormemente en una excelente secuela de un reinicio en formato begins. Una franquicia que siguiendo el camino incorrecto parecía estar sobradamente agotada dando palos de ciego con sus últimos productos, tirando a mediocres en comparación con sus antecedentes. En Días del futuro pasado todo se encuentra en su sitio y en su momento justo, de manera tan acertada como en Primera generación.

Puntuación

2/6/14

Trash o Market VI

En su vertiente trash, La Oscura Ceremonia regresa el próximo domingo 8 de Junio 2014 desde las 16h hasta las 21:00h con la sexta edición de su 'market'.


¿Dónde? en Espai Jove La Fontana C/. Gran de Gracia 190 Metro Fontana Barcelona. Entrada: 0,50€ (centimos).
Un lugar para los amantes del terror, el coleccionismo y lo underground. Un mercadillo con diferentes artículos para el aficionado al género. De manera habitual el evento se cerrará con un concierto, Rip Kids serán los responsables en dicha edición. También habrá Djs y Actividades paralelas en el Auditorio. Las películas, aún por confirmar, se proyectarán a partir de las 16:30h. Para más información, su web.