24/9/14

Sin escalas

Sin escalas
Título original: Non-Stop
Año: 2014
Duración: 106 min.
País: Estados Unidos
Director: Jaume Collet-Serra
Guión: Christopher Roach, John W. Richardson, Ryan Engle
Música: John Ottman
Fotografía: Flavio Martínez Labiano
Reparto: Liam Neeson, Julianne Moore, Scoot McNairy, Michelle Dockery, Lupita Nyong'o,Nate Parker, Corey Stoll, Linus Roache, Omar Metwally, Jason Butler Harner, Shea Whigham, Anson Mount, Bar Paly, Quinn McColgan, Jon Abrahams
Productora: Universal Pictures / StudioCanal

Bill Marks (Liam Neeson), un veterano agente del servicio aéreo de los Air Marshalls, pasa por una mala etapa: tiene problemas con la bebida, y últimamente se toma su trabajo como una rutinaria tarea de vigilante a bordo de un avión. Sin embargo, en un viaje de Nueva York a Londres recibe una serie de misteriosos mensajes de texto, en los que se le pide que inste al gobierno a hacer una transferencia de 150 millones de dólares a una cuenta secreta. En caso contrario, un pasajero morirá cada 20 minutos. El juego del gato y el ratón se desarrolla a 40.000 pies de altura y con la vida de 200 pasajeros pendiente de un hilo.

Después de dirigir las notables La casa de cera y La huérfana,el director Barcelonés, Jaume Collet Serra, sigue los pasos de Sin identidad, su cuarta película, algo inferior a las dos menciones anteriores, pero correcta.

El cineasta sigue produciendo films en Estados Unidos que, por ende, se alejan bastante del cine patrio. En Sin escalas se repiten ciertas pautas a nivel esquemático y técnico con su anterior película, y aparentemente nos brinda -o debería- un potente e interesante thriller, pero lo que aparenta no es lo que termina por ofrecer.

Partiendo de una premisa carente de una abrumadora originalidad, al fin y al cabo, lo presentado aquí no deja de ser un secuestro con rehenes. Durante los primeros minutos, el film da buenas vibraciones y transmite con firmeza sus intenciones a los espectadores, esos que adoran tramas con pequeños entresijos ocultos dignos del mejor cine de espionaje.

A nivel técnico la película consuma todos sus elementos con bastante acierto. Solventes efectos especiales, una infografía -innecesaria- pero fructuosa, una fotografía correcta, buenos encuadres en los planos, incluso, en los reducidos espacios del avión, como en la escena del aseo público, que nos deja una pelea muy bien coreografiada.

Por lo que he comentado, si todo parece estar tan correctamente dispuesto, entonces ¿qué es lo que falla? Pues su guión, que encontrándose bien elaborado en el núcleo de su propia idea, su desarrollo y su puesta en escena, no tanto. La historia ideada por Christopher Roach (productor de series como Wipeout o The Next Great Starship) junto a John W. Richardson (editor de algunas series y documentales como Big Brother o Star Wars: El legado) que también se han responsabilizado de la escritura del guión junto a un desconocido Ryan Engle.


El manuscrito nos obsequia con situaciones, reacciones y diálogos entre sus personajes con cierto grado de inverosimilitud que más vale no ponerse a analizar. De hacerlo, la lógica es incoherentemente aplastante frente a la ficción y libertad que ofrece el cine, y la película se nos desinfla de una forma a la que no damos crédito.
Ya que todo parece estar predispuesto a que ocurra en el momento más preciso para ir en favor de la trama, como en muchos otros films, la intención juega con lo fortuito pero aquí el resultado no es creíble.

A pesar de esto, la película desprende una buena química al inicio del ‘juego del gato y el ratón’ al que se ve sometido el alguacil Bill Marks (Liam Nesson). Un personaje que a pesar de los tópicos con los que carga moralmente; trauma familiar y problemas económicos que derivan en problemas con la bebida -ejem-. El actor nos ofrece una actuación correcta y sostenible a lo largo del film, algo estancada en un rol similar -todo hay que decirlo- al de sus últimos trabajos como Venganza: Conexión Estambul, Battleship o la misma Sin identidad de Jaume Collet Serra (esta última la que más). También hay que decir, que la similar caracterización en sendos trabajos, tampoco ayuda en ese aspecto. En cierta manera, es lo mismo que le está sucediendo a Gary Oldman y su papel de teniente Gordon.


Julianne Moore (A ciegas, El gran Lebowski) en el papel de Jen Summers está un poco menos agraciada en su interpretación. Su papel juega con la ambigüedad y los secretos, pero hay algunos diálogos con Bill Marks que resuenan bastante forzados. Claro que, las dotes de la actriz no son el motivo. Bajo mi punto de vista, la culpa de esto la sigue teniendo el guión. El resto de personajes son bastante complementarios y poco destacables como protagonistas. Cumplen su función en este teatro, pero no se centran en ninguno de ellos en profundidad.

John Ottman que ha colaborado en los anteriores films de Jaume Collet Serra, y habitual colaborador del director Bryan Singer (X-Men Sospechosos habituales), ha orquestado la mayoría de los trabajos del director. Ottman promueve una partitura que a pesar de la mención de lo inverosímil en ciertas situaciones, canaliza bien el suspense pero no va a pasar a formar parte de una selecta biblioteca músical.

Por otro lado, si la vemos sin cuestionar los mencionados aspectos donde la lógica debería hacer acto de presencia, puede llegar a gustarnos bastante más. Personalmente, me he cuestionado esos aspectos, y la sensación que me ha dejado ha sido muy templada.

Puntuación

2 comentarios:

  1. Si te paras a pensar en la credibilidad del guión, ésta hace aguas. Pero es un detalle que no afectó para disfrutarla. Me pareció un thriller la mar de entretenido y bien filmado. Mucho mejor que Unknown, la anterior película de Collet-Serra con Neeson.

    Saludos ;)

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    Respuestas
    1. Pues la anterior me pareció más creíble. Entretenido y bien filmado, no te lo discuto, pero hay situaciones y reacciones de algunos personajes que no me convencen.

      Saludos.

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